Paul Lasserre era el padre de Carlos Gardel?
(Toulouse: 1 de agosto de 1866 - 20 de noviembre de 1921)

Era ingeniero en una fábrica de la ciudad y Berthe Gardes, la madre de El Zorzal,
era obrera en el taller de limpieza y planchado de aquella fábrica.

Lo cierto es que hasta ahora no se ha podido demostrar que Lasserre fuera el padre de Gardel.
Ni se ha documentado su posible viaje a la Argentina para encontrarse con Berta.
Todo esta basado en testimonios orales, que pueden o no ser exactos.

Paul Lasserre el padre de Gardel. (Una historia jamas contada)

© La Maga, nota del 01 del 08 de 1995 MARTHA BÁEZ

Paul Lasserre, el supuesto padre de Carlos Gardel

La foto de PAUL LASSERRE proporcionada por François LASSERRE,
el nieto de Paul Lassere e
hijo de Fanny Lasserre
 
y medio hermano de Raymond Gélos fallecido el 30 de agosto de 1994
(29 de setiembre de 2008)
Ed. Nota: La primera esposa de Paul fué Anne Broyer, nacida el 14 de fevrero de 1856, falleció el 22 de marzo de 1916. Después Paul se casó con Clémentine Amiel, la abuela de François.

En esta nota, Martha Báez, una psicóloga argentina, escritora, poetisa, con estudios realizados en La Sorbona y en la Universidad de Vincennes, resume más de doce años de investigaciones sobre el origen paterno del mito Carlos Gardel.
Paul Laserre

Paul Lasserre
La Maga

Mito que, como corresponde a tal condición, está hecho de más misterios y preguntas que de certezas y respuestas. Raymond Gelos fue quien le entregó a la autora la última foto de Paul Lasserre, que aquí se reproduce. Gelos era hijo de Fanny Lasserre, una de las dos hijas que Paul tuvo en Francia de su matrimonio con una desconocida L. A. Báez hace aquí una cronología que desemboca en la orilla misma de una parte del misterio paterno que resulta, a la vez, una historia apasionante.

Las palabras adquieren un valor cuando, en la práctica, se demuestra su coherencia. Y demostrar que esto es posible requiere, muchas veces, años de trabajo consecuente y continuo en el seguimiento de los hechos.

Cuando la inspiración me convocó a Toulouse, no tenía clara conciencia de la importancia que irían adquiriendo los acontecimientos, que se encadenarían en un orden significante, así como tampoco del precio que debería pagar por defender un ideal. Ese ideal, en un primer momento, estaba centrado en el reconocimiento simbólico de quien representa el más grande de los mitos contemporáneos para el arte de habla hispánica: Carlos Gardel.

Una vez logrado el objetivo no se detendría allí la fuerza propulsora que continuaría guiándome por el camino que se iría marcando a mi paso. En esta difícil pero alentadora marcha van apareciendo interrogantes que despiertan mi inquietud y me capturan en una suerte de vocación hacia la búsqueda de la verdad.

Los enigmas me seducen. Los misterios comienzan a llamarme y, como en el canto de una sirena, me dejo conducir por los laberintos oscuros que los se-cretos despiertan como imán en esta búsqueda de una puerta luminosa para el mundo de la cultura.

¿Quién es Gardel? ¿Dónde están sus orígenes? ¿Cuál es su identidad? ¿Por qué su rumbo hacia la Argentina? ¿Y su padre quién era? ¿Por qué se ocultó su nombre? ¿Cuál es su misterio, dónde está su secreto? ¿Quién determinó el destino de Gardel? Su nombre, ¿qué querrá decir? ¿Podrá alguien responder a todo esto? ¿Quedarán aún parientes que puedan testimoniar?

Nacimiento de una causa

Desde pequeña había escuchado decir a mi padre que en una ciudad de Francia, llamada Toulouse, se encontraba la casa que había visto nacer a Gardel. Pero esto no era totalmente seguro, algunos autores lo afirmaban y otros lo desmentían. ¿De qué se trataba esta historia, entonces?

Las vueltas de la vida, que me habían llevado a Francia, me conducían ahora a Toulouse porque allí (¿casualmente?) se habían trasladado los amigos más íntimos que habíamos conocido en París: la familia Capian; él era profesor en la Universidad de Vincennes.

La insistencia de mi padre, que me recomendaba ir a conocer la casa de Gardel, no me detuvo allí. Al encontrarme frente a ella, una gran emoción tomó cuerpo en un objetivo que me propuse conseguir: el establecimiento de una placa que recordara, en ese lugar, su nacimiento. Esto no fue posible, pues el dueño se negaba. Entonces propuse al alcalde de Toulouse que la ciudad cediera un espacio público para erigir un monumento a su memoria. Pierre Baudis respondió afirmativamente a mi pedido y, con prontitud, en el curso de tres meses, ese sueño se hizo realidad.

El 24 de junio de 1983, a mi pedido, se inauguró oficialmente lo que iba a devenir un símbolo, que marcaría una nueva etapa en esta historia brillante y sorprendente. No fue Pierre sino Dominique Baudis -su hijo- quien llegó a la cita: en el ínterin había sido electo para un nuevo período de gobierno. Alcalde de Toulouse, diputado del Consejo Regional del Midi-Pyrénées y miembro del Parlamento Europeo.
El 24 de junio de 1983 se inauguró la erección del Monumento a Carlos Gardel en los Jardines Campans-Cafarelli, Toulouse

De izquierda a derecha: Martha Báez (psicóloga, escritora, cantante); José Felix (Consejero Municipal de Toulouse); Dominique Baudis (Intendente de Toulouse).
Fuente: http://tangoygardel.blogspot.com/

En el discurrir de esta osada empresa que me ocupaba, llegó a mi conocimiento que -por cuestiones de posibles proyectos urbanísticos- la casa natal de Gardel, situada en el número 4, rue Canon DArcole, corría peligro. Pero sumado a este peligro se presentaba otro (tal vez más grave): el de una propuesta que andaba dando vueltas por las cabezas de algunos argentinos confundidos -residentes en Francia- que pretendían hacer, de la casa de Gardel, una boite de tangos.

Esto debía evitarse, para así darle a ese lugar el honor que le correspondía. En el mes de enero de 1984 firmé, con Dominique Baudis, el siguiente proyecto: que la casa natal de Carlos Gardel se transformara en museo. Este proyecto generoso, como bien lo calificara Edmundo Guibourg -quien me apoyó dignamente tenía por objetivo la recuperación de un espacio simbólico (en el espacio real), donde pudieran guardarse todas aquellas pertenencias de Carlos, desparramadas y varias veces negociadas en manos de particulares.

El viento de la historia favorecía más este hecho en Francia que en la Argentina. Sin embargo, quedó en suspenso; cambiaron vertiginosamente las corrientes de aire con las intervenciones tendenciosas de algunos equivocados personajes que desviaron el intento, pero no pudieron anular el documento.

Era tanto mi entusiasmo y mi entrega a una causa que consideraba justa y noble, que resolví la preparación de un homenaje en París. El pasaje de Gardel por la Ciudad Luz debía quedar sellado por un suceso que hiciera presente, en el hoy, ese acontecimiento del ayer.

Jacques Chirac, quien en ese momento era alcalde de París y primer ministro de Francia -hoy, presidente de esa República, me brindó todo su apoyo para la concreción de este objetivo. El lunes 5 de noviembre de 1984, a las 11 y 30, sobre la fachada del edificio del 14, rue de lArcade, en París 8 eme., se descubrió la placa conmemorativa de Carlos Gardel, en el último domicilio en que él vivió (placa que tiene la jerarquía de monumento histórico para el Estado francés). Esto fue posible, también, gracias a la colaboración entusiasta de Norberto Perlmutter.

Primero y único homenaje que el gobierno de Francia rindiera al inolvidable Carlos Gardel. Con la custodia de la Guardia Oficial de Honor y el Servicio de Protocolo, la dirección del señor Mondain preparó un acto emocionante. Y para los prolegómenos de esta historia citaré también la grabación, en París, en 1984, de dos discos de tangos de la década del 20. Uno de ellos, LP con temas de mi autoría en letra y música, realizado en agradecimiento a Dominique Baudis, José Félix (concejal de la Alcaldía de Toulouse) y el Consejo Municipal de Toulouse. También de mi autoría es la edición argentina, en 1990, de Los herederos del exilio, de Editorial Corregidor, para la recopilación de testimonios, obra que, extrañamente, se silenció.

En 1994, en un viaje a Toulouse, me entrevisté con Sandrine Jean, una joven estudiante toulousana de veinticuatro años. Ella presentó su tesis sobre Gardel en la Universidad de Mirail, memoria que titula: Carlos Gardel y Toulouse.

El retorno de Gardel a su tierra natal

A partir de mis gestiones y de las convicciones que transmitía en mi hacer, Dominique Baudis comenzó a interesarse por el caso. Fue comprendiendo la importancia que este toulousano de origen había ganado en tierras lejanas y él mismo, como hijo de Toulouse, se comprometió en la tarea de reintegrar a su hermano de origen a su tierra natal.

Paul Lasserre,  La Canción Moderna del 6 de junio de 1936 Así es como surgió la preparación del gran homenaje que Baudis organizó, para festejar la rentrée de Carlos Gardel en Toulouse. Por varios meses, en el año 1984, la Ciudad Rosa se encontró abocada al compromiso de recibir el espíritu de Gardel junto con sus Conferencias, exposiciones, festivales de música, proyeccion" de películas, ediciones literarias. La vida cultural de esos meses giró en tomo del maestro. Todos estaban ansiosos de aprender, de saber, de conocer quién era este hijo desterrado que, ahora, retornaba a casa.

Y aunque no todo es color de rosa en este mundo poblado de espinas, ya que invadieron Toulouse muchos que nada tenían que ver con el espíritu de Gardel -que fueron, precisamente, los más publicitados y ensalzados por la prensa -, sin embargo, este festival iba a preparar la emergencia de un acontecimiento fundamental para esta historia: la entrada en escena de dos hombres que podían restablecer la verdad histórica. Se trata de Henri Brune y Raymond Gelos.

Así cómo el monumento de Toulouse marca el develamiento de una verdad, en cuanto a que establece definitivamente la nacionalidad del artista (a partir de ese momento ya nadie más dudaría); así también el homenaje del 84 iba a dar paso a nuevos esclarecimientos en la genealogía de Gardel.

Su filiación materna

En 1991 volví a Francia. Sabía que la historia no estaba terminada; tal vez, recién comenzaba. Mis conexiones me llevaron al encuentro de Henri Brune, sobrino político de Carlos por vía materna. En las entrevistas que tuve con él, en la ciudad de Toulouse, en casa de la familia Capian, descubrí datos de suma importancia para entender la historia de Gardel.

Tomo algunos fragmentos de los testimonios que aportó el señor Brune; quien, entre otras cosas, contó:

"He tratado de rememorar, con mis recuerdos, algunos momentos que pude pasar en compañía de Carlos Gardel. Mi madre, por intermedio de mi abuelo (al que yo llamo así porque es el único que conocí pero que, en realidad, es el segundo esposo de mi abuela), conocía muchas cosas sobre la familia Gardes pero, en esa época, había muchos tabúes que impedían hablar. Fue en la casa de Marius Barrat, en la que habitaba Berthe Gardes y donde nace Carlos Gardel. La casa situada en el 4 de la rue du Canon d'Arcole pertenecía a mi abuelo. En aquella época ser madre soltera no era para nada honorable. Hay clases sociales, como la alta burguesía, donde esto es más que vergonzoso. Pero posiblemente no era este el caso de Berthe, ya que no hay que olvidar que los abuelos de Carlos tenían una vida un poco particular. Especialmente su abuela, que se divorció en una época en que no era frecuente hacerlo. Luego se volvió a casar, alrededor de 1910, con Alphonse Carichou. Por lo tanto, yo no creo que el nacimiento de Carlos haya producido el escándalo que hubiera producido en una familia burguesa ......

Y continúa expresando: "En cuanto al problema del padre yo no sé nada. Mi madre y mi abuelo seguramente sabrían, ya que Berthe habitaba en su casa cuando tuvo este problema...

"En cuanto a la partida de Berthe de Toulouse, yo no estoy de acuerdo con lo que la gente cuenta. Berthe no partió sola. Yo he escuchado decir a mi madre que ella viajó con su hermano Jean, su madre Hélene y Alphonse Carichou. Conocí a Berthe y me extrañaría que una joven de veintisiete años, en 1893, tan tímida y dulce, se lanzara a la aventura de atravesar el Atlántico sola con un niño pequeño.

"Cuando Carlos hacía sus tournées europeas, su madre iba también a lo de su hermano, Jean Gardes, quien había hecho su profesión en África y volvió a Francia después de la guerra, sobre 1917 o 1918. En 1924, cuando Carlos viene por primera vez a Toulouse, pudo encontrar una parte de su familia Pugibet y la de Jean Barrat, y conocer a sus primos. Él venía a visitar a sus tíos que habitaban en el 16, allées de Barcelone. Existía una gran amistad entre Marius Barrat y Jean Gardes y se veían muy seguido.

"A partir de la primera visita de Carlos, en 1924, se reinstala una relación más frecuente entre Berthe y su hermano Jean. En 1924 yo era un muchacho de trece años y salía a pasear con Gardel por la ciudad. El tenía un auto que nunca traía a Toulouse ......

El misterio del padre

El nombre es tributario de los ancestros y, en cierta medida, ese nombre designa la existencia del que lo lleva. Todo nombre arrastra con él una carga fantasmática y afectiva; el apellido es el testimonio del deseo de un padre de reconocerse en su hijo. "Hijo de padre desconocido", se anota en el acta de nacimiento de Carlos Gardel. ¿Quién era su padre?, ¿cuál era su nombre? Estas han sido las más grandes incógnitas en la vida del mito. Aunque no fácil, la filiación materna ha sido posible de establecer, menos complicada para desentrañar; la del padre ha quedado durante décadas en el silencio.

La historia del padre de Gardel quedó en la oscuridad. Nadie, hasta 1984, pudo demostrar, fehacientemente, la identidad del padre, para dar cuenta de una historia que quedó en tinieblas.

Es la presencia de Raymond Gelos -a quien tuve la suerte de conocer en París, en 1992- la que dará el toque de gracia. Medio sobrino de Gardel, por parte del padre, falleció en París el 30 de agosto de 1994. Con esta fatal pérdida quedaron muchos interrogantes abiertos y volvió a perderse la posibilidad de seguir enhebrando este collar de enigmas.

En nuestros encuentros en París me relató muchas cosas en relación con esta historia. Por cuestiones de espacio trataré de ser sintética al transmitir lo que me ha quedado claro, porque lo otro pensábamos reconvérsarlo cuando él viniera a Buenos Aires.

Una muerte, un desencuentro

El 14 de enero del 94, Raymond Gelos fechó la carta que se reproduce. Se la envió a la autora de la nota, Martha Báez. Gelos dice textualmente:

"Como te anuncié ayer a la noche por teléfono, te envío la última fotografía del padre de Carlos, tomada un tiempo antes de su muerte. Yo le confié algunas fotos de mi abuelo al señor Félix (N. de la R.: concejal de la alcaldía de Toulouse, francés de origen español) cuando aquél era más joven, pero tú eres la única en poseer ésta.

"Te doy mil gracias por tu aliento y espero que mi operación salga bien. En cuanto a ti, te deseo un excelente viaje de retorno a la Argentina. Te envío mis mejores sentimientos y te abrazo".

Martha Báez cuenta que, en efecto, con apenas cincuenta y tres años, Gelos se sometió a una delicada operación. Esperaba reponerse y había quedado con su amiga argentina en viajar a Buenos Aires, junto con su madre -Fanny Lasserre, medio hermana de Gardel- para conocer la ciudad y visitar la tumba de Carlos en la Chacarita. Gelos falleció en agosto sin poder cumplir con ese sueño. Báez esperaba ansiosa ese encuentro porque Gelos le había prometido seguir contándole detalles de lo que sabía de Gardel. Pero, sobre todo, para que, en una nueva visita de la investigadora a Toulouse, su amigo le mostrara los lugares que había frecuentado Paul Lasserre.

Viaje que estaba proyectado para fines del año pasado y por medio del cual Raymond quería satisfacer el deseo de su madre: visitar la tumba de Carlos en la Chacarita.

Según él me transmitió, Paul Lasserre es el verdadero padre de Carlos Gardel. Nacido en una familia burguesa de Toulouse, el 1 de agosto de 1866, falleció el 20 de noviembre de 1921, un año después de que, según relatan algunas biografías, viajara a Buenos Aires para darle el último adiós a Berthe y a su hijo.

Al igual que Henri Brune, Gelos afirmaba que Berthe no viajó sola a Buenos Aires sino acompañada de Paul. Si decidieron partir rumbo a la Argentina es porque la unión entre ellos, en Toulouse, era imposible debido a las marcadas diferencias sociales entre las familias, según Gelos. Para ese entonces, Paul contaba sólo veinticuatro años y era soltero.

Cerca de 1890, Paul trabajaba como ingeniero en Papeteries Sirven, en la rue Riquet, en Toulouse. Berthe era obrera en el taller de limpieza y planchado, que dirigía la madre de Paul. Allí es donde se conocieron y se enamoraron.

Según nos cuenta Gelos, cuando Gardel va en busca de sus orígenes a Francia encuentra una parienta de Paul Lasserre que habitaba en Niza. Se trata de una millonaria dama que lo adopta afectivamente y pone a su disposición el auto en el que es fotografiado. Vehículo que le adjudican a una "misteriosa" mujer.

En 1916, después de que los avatares de la vida cambian el rumbo de Paul, éste conoce a L. A. (Gelos no quiso darme el nombre), con la cual tiene dos hijas, que devienen medio hermanas de Carlos. Una de ellas, Fanny Lasserre -que ha elegido continuar en el anonimato y cuyo deseo se hace necesario respetar, nacida en 1919, es la madre de Raymond Gelos, casada con Jean Paul Gelos el 9 de noviembre de 1940. En 1919 Paul Lasserre tenía ya cincuenta y dos años; entre hermano y hermana (entre Carlos y Fanny) había, por lo tanto, veintinueve años de diferencia y había corrido ya mucha agua bajo el puente de La Garonne.

El final queda abierto

LA MAGA tiene el privilegio de la primicia de esta nota (¿será porque El Mago así lo quiso?).

He tratado de hacer un resumen, lo más preciso posible, con los datos más significativos de esta historia. Los testimonios recolectados (por cierto nada fáciles de hallar) son el producto de un proceso de años de investigación y búsqueda. El objetivo es el intento (¿atrevido, osado?) de explicar un destino tan misterioso y fascinante como el de Carlos Gardel.

La construcción de la genealogía de las dos ramas que la componen (aún no totalmente terminada) es, simplemente, el medio que nos posibilitará estar en condiciones de entender con más acierto esta vida, la de Gardel, y restablecer la verdad histórica. Pero como la genealogía no es el resultado mecánico de una computadora sino la resolución de la más hermosa de las aventuras del ser humano, la vida, ella misma, se encargará de ir recom-paginándola.

De esta manera se abre el espectro de interrogantes para una investigación costosa e inacabada. Y porque Carlos Gardel merece de todos nosotros el mayor de los respetos, pido a los lectores -especialmente al periodismo -que sean sumamente cuidadosos con los resultados que, hasta ahora, se han ido logrando en este trabajo. No quitar ni agregar nada más que aquello que se vaya recogiendo –fidedignamente- es el eje de un trabajo serio.

Berthe Gardes: “Yo siempre lo espero"

Criollitas y Zorzales es un mediometraje casi desconocido de 1936. Fue filmado un año después de la muerte de Gardel y contiene un testimonio de Berthe Gardes, su madre.

Este es un fragmento textual de sus palabras tomado del audio de la película. “Para mí, mi hijo no ha muerto, siempre lo espero, como siempre. Me parece que le voy a llevar su matecito a la cama, como siempre, para despertarlo." Y Berthe recordaba un momento de la vida con su hijo: "No había dormido en toda la noche y me decía: mamá, me acabo de dormir. Yo le respondía: Carlitos, tenés otro ratito. Mirá, mamita, otra media horita -me decía- si no te importa llamarme otra vez. 

© La Maga - Todos los derechos reservados

La foto de Paul Lasserre, La Canción Moderna No. 429 del 6 de junio de 1936
Aporte: Ana Turon

Nota de Juan C. Esteban en el foro de Todo Tango: 11/03/2010 01:48:06 p.m

Justamente, el Presidente Tabaré Vázquez le trasmitió al Dr. en Medicina Héctor Bello Smith, entrañable amigo, que asistía a Juan D. Darienzo y asiduo participante de la Peña de Maldonado, que no podía complacerlo con el examen de ADN, en razón de "NO CONTAR CON PRUEBAS; DE NINGUNA NATURALEZA, QUE RELACIONABAN A C. GARDEL CON LA FAMILIA ESCAYOLA". "Por lo tanto no se podía exponer a un desaire Diplomático". Conservo su correspondencia donde, además me confiesa su descreimiento en la fabula de Tacuarembó. Por eso los exégetas del "Tacuaremboense Inmortal" se basan en un Culebron de AVLIS, que jamás pudo documentar, dicho parentesco.

Por lo contrario Gardel Si habló de sus padres franceses, tanto en el Testamento Hológrafo, como el en junio de 1930 en el diario EL DEBATE quien lo reprodujo el 1º de julio de 1935. En efecto, el periodista Segundo Bresciano le pregunta a Gardel "¿De qué nacionalidad eran sus padres? Gardel responde: ERAN FRANCESES".

Bresciano le vuelve a preguntar" "Dígame la profesión que ejercía su padre?" Gardel le responde: "ERA TIPÒGRAFO. TENIA UNA IMPRENTA". 

En primer lugar y al margen de su nacionalidad francesa, documentada testamentariamente, por derecho, todo hijo de franceses es francés, según la legislación gala.

Además, convivió, de por vida, con el cuadro de su padre francés, del que no ignoraba, de boca de su madre, por lo menos, su profesión. ¿Porque, sin ningún apremio ni ataduras, no vaciló en dar a sus padres como franceses, si diez años antes los formalizó, como uruguayos? Porque ese Salvoconducto se elaboró de favor, con datos adulterados, sin exigencias de comprobantes. Bayardo, al negar su año de nacimiento, implícitamente, lo da por falso al "aprovechar la ocasión" ...

Carlos Gardel, sin ningún compromiso que lo obligara, fue veraz con el Periodista, a tal punto que en los Archivos Departamentales de Haute-Garonne - confirma Monique Ruffiè- figura Paul Jean Lasserre como LITOGRAFO de Profesión. y en las Listas de Reclutamiento Cantonal de Toulouse Norte, figura con esa profesión, bajo el Nº 251 y tiene el Nº de Matricula 1151. De fuente familiar. afirma Ruffiè- se conoce que trabajaba en la imprenta "SIRVEN" cuya entrada principal era 76 de la calle Colombrette de Toulouse, cercana a la calle L-Industrie donde residía su familia. Dicha imprenta era muy famosa, en aquella época, por la calidad de sus trabajos (Carteles, libros, etc.) y constaba de dos casas. Una en Toulouse y otra en Paris.

En "C.GARDEL, CONTROVERSIA Y PUNTO FINAL" de próxima aparición, con la participación de Monique Ruffiè de Saint-Blancat y Georges Galopa, este tema aparece desarrollado y con documentos de Origen.

(*) Hasta tanto no se formalice el análisis de ADN, no se podrán traer las muestras de P. Lasserre desde Toulouse, aunque su biografía la han completado Ruffie y Galopa.

Juan C. Esteban

Título:
  GARDEL. LA BIOGRAFÍA
Autor:
  Barsky, Julián y Osvaldo
ISBN:
  978-987-04-0013-4

El padre

¿Quién era el padre de Charles Romuald? ¿Por qué motivos no lo reconoció, obligando a Berthe a inscribirlo como hijo natural, con su apellido? Hasta el final de su vida ella dejará este tema sin dilucidar, intentando defender su carácter de viuda, con el propósito de ocultar la falta de paternidad legal de su descendiente. Prueba de ello es la entrevista concedida a la revista La Canción Moderna el 8 de junio de 1936, donde Berthe señala que el padre de Charles Romuald Gardes había sido un militar, de nombre Paul Romuald, quien supuestamente falleció sin que su hijo llegara a conocerlo.

Por el contrario, personas cercanas a Gardel han señalado que su padre habría sido un tal Paul Lasserre. Según su descendiente Raymond Gelos, Berthe trabajaba en el taller de limpieza y planchado que era propiedad de la madre de Paul Lasserre y allí se conocieron. Gelos agrega que Lasserre era ingeniero en la fábrica de papel Sirven, en la calle Riquet; que había nacido en una familia burguesa de Toulouse el 1º de agosto de 1866, y fallecido de hepatitis virósica el 20 de noviembre de 1921, un año después de viajar a Buenos Aires para darle el último adiós a Berthe y a su hijo. Para Gelos, ella no habría viajado sola a Buenos Aires, sino con él, y la decisión de partir rumbo a la Argentina habría sido porque su unión era imposible debido a las marcadas diferencias sociales entre las familias. Para ese entonces, Paul contaba sólo veinticuatro años y era soltero.

Esta versión no ha sido probada documentalmente. Paul Lasserre no figura en el listado de pasajeros del barco en que llegaron Berthe y el pequeño Charles, ni tampoco en los años posteriores. Además, en ninguno de los viajes que Gardel realizó a Toulouse se ha registrado aproximación alguna con la familia Lasserre. Así como tampoco ha sido mencionada por familiares directos de Berthe.

El bailarín Carlos Zinelli, que en 1928 acompañó a Gardel en su gira por París, sostuvo por su parte que Armando Defino, apoderado del cantor, le informó que Paul Lasserre había aportado dinero “para que la joven madre, asediada por reproches familiares y prejuicios vecinales, pudiera poner distancia entre ella y Toulouse”. Según él, “la familia Gardés explotó durante muchos años una sombrerería (venta, confección y arreglos), en la zona de Arnaud-Bernard. En una actividad afín con ese comercio se desenvolvía un joven viajante, Paul Lasserre. Ya veinteañera, Berthe trabó romance con Paul, que desembocaría en el nacimiento de un varoncito bautizado con los nombres de Charles Romuald. Lasserre no reconoció a ese niño. Según se estableció más tarde, lo impedía su condición de hombre ya casado. Al tiempo de relacionarse con Berthe, tenía dos hijos con su esposa legal. La zona de ventas asignada a Lasserre comprendía, precisamente, Toulouse y una parte del sur de España, circunstancia esta última que le permitía hablar castellano medianamente bien”.

Guada Aballe ha localizado la documentación de Paul Jean Lasserre, nacido en Toulouse el 1 de agosto de 1866, hijo de Joseph Lasserre que trabajaba en la fabricación de carruajes y de Jeanne Marie Blanc, de profesión planchadora. Paul contrajo matrimonio con Marie Anne Broyer el 29 de septiembre de 1898 en Toulouse. Este dato permite confirmar que en el momento de nacer Charles Romuald, Paul era soltero y tenía 24 años, uno menos que Berthe. Enviudó en 1918.

Seguramente, la información más significativa al respecto es la proporcionada por el periodista Edmundo Guibourg, amigo de Gardel desde pequeño, quien, entrevistado por Carlos Achával para la revista Flash en 1985, señaló:

“Ahora le voy a relatar una cosa que me contó él [Gardel]. No puedo precisar con exactitud la fecha, pera ya era un hombre hecho y derecho. Seguramente estaba cerca de los 30 años. Un día me dice:

”Te voy a contar una cosa que no te conté nunca. Estuvo el viejo...

”–¿Qué viejo?

”–Mi padre.

”–¿Cómo, lo viste?

”–No. Vino de Toulouse a ver a mi madre, sabiendo que yo soy un artista ya conocido y ofreciendo reparación tardía. La vieja me dijo...

”Yo le pregunté: ‘Mamá, ¿qué le contestaste?’. Y me dijo que dependía de lo que yo le dijera. Que todo dependía de mi voluntad, no de la de ella. ‘¿Vos lo necesitás, mamá?’ Y me dijo que no lo necesitaba.

”Yo tampoco, no solamente no lo necesito. No lo quiero ver.

”Se llamaba Paul Lasserre. Con dos eses y dos eres....

”El hombre vino de Toulouse, posiblemente para hacer una reparación de hombre modesto. Era un hombre de clase media, muy correcto, parece. Un poco rústico, hombre provinciano.”

En otra entrevista, realizada en 1981 Guibourg repetiría la misma versión, señalando que Gardel, a manera de chiste, le decía: “Te das cuenta, ¡qué fenómeno! Me llamo Charles Romuald Lasserre Gardes. ¡Qué te parece! Con ese nombre puedo andar por el mundo...”.

Otras especulaciones que pretenden develar la identidad del padre del artista carecen de sostén documental y parecen más bien inspiradas en la fama que luego alcanzaría el gran cantor. Hasta el momento, la paternidad de Paul Lasserre parece ser la más probable, aunque se carezca de certezas absolutas al respecto.

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Comentario de Jorge Muscia, Dec. 28, 2003:

El tema de Fanny Lasserre es diferente, ella efectivamente es la hija de Paul Lasserre. Durante mucho tiempo Fanny no quiso presentarse publicamente. Al morir su hijo Raymond Gelos que era fanatico Gardeliano y queria que su madre reconociera el parentesco, ella que siempre se opuso a mostrarse, decidio aparecer en publico  y lo hizo por primera vez en la expo Homenaje a Gardel que yo realice en Toulouse en el año 1995. O sea, que la conozco personalmente.  Hasta donde yo se, Fanny no conocio a Gardel.

A continuacion les pas
ó algunos datos que tengo, hace un tiempo pedi a Toulouse que me envien mas informacion pero todavia no me llegó.

1919- 19 de diciembre.  Nace Fanny Lasserre. Hija de Paul Lasserre y  Clementine Amiel. Fanny tuvo una hermana  Henriette. Aparentemente Paul y Clementine no se casaron.

Esta claro que Fanny apenas conocio a su padre. Cuando murio,  ella tenia 2 años...
Es de suponer que la poca informacion que recibio acerca de Gardel fuera transmitida por su madre muchos años despues. Creo que la gente de Toulouse precisamente por tratarse de testimonios orales, no ha dado a conocer mas datos, ya que carecen del respaldo de documentos que deberian buscarse en Buenos Aires. Lo que si dio a conocer la Asociacion Gardeliana de Toulouse en 1995 es la existencia de la hija de Paul Lasserre. De comprobarse que Paul es el padre de Gardel, Fanny realmente seria su medio hermana..

Lo cierto es que hasta ahora no se ha podido demostrar que Lasserre fuera el padre de Gardel. Ni se ha documentado su posible viaje a la Argentina para encontrarse con Berta. Todo esta basado en testimonios orales, que pueden o no ser exactos.

Salute

Jorge

Con Fanny Lasserre, la hija de Paul Lasserre en Toulouse, 1995.
En la foto de izquierda a derecha se ve al Consejero Municipal Mr. Renal, luego el bandoneonísta Maurice Christin, en el centro con el micrófono el Sr José Felix, que presenta a la señora Fanny. A la derecha de Fanny Lasserre esta Sandrine Jean, Henry Brune y su esposa.
La foto fue tomada por Jorge Muscia.

 

François LASSERRE, el nieto de Paul Lasserre con Christiane BRICHETEAU
(foto proporcionada el 29 de setiembre de 2008)

Enlaces:

Ed. nota:
-
Las dos fotos fechadas el 29 de setiembre de 2008 han sido proporcionadas como un trabajo comun de François LASSERRE y Christiane BRICHETEAU.

- Sra. Bricheteau ha publicado un excelente libro en francés sobre Carlos Gardel: Genealogía de un mito (Généalogie d'un Mythe),  La familia toulousana de Carlos Gardel cuya reseña se puede leer en Gardel Web.


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