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I
Se
estiraba
el
Abasto
como
un
verde
domingo
sobre
leves
cimientos
de
muertas
calesitas,
con
un
telón
de
fondo
cantinero.
Pregones,
gritos,
cantos
y
el
nocturno
acordeón
penetrado
de
ansias
y
de
melancolía
acunaron
al
niño,
pobre
huésped
del
sueño,
entre
gentes
de
estirpe
generosa
y
bravía.
Arrabal,
patria
adentro.
II
Lo
tuvo
todo,
duende,
victoria
y
muerte
trágica.
El
don
en
la
garganta
y
la
gracia
en
la
pinta.
El
azar
lo
hizo
suyo,
lo
eligió
la
aventura,
lo
atropelló
la
vida.
Con
él
crecía
el
tango,
el
amor,
la
garúa,
el
boliche,
el
otoño,
los
gorriones,
la
esquina.
III
Como
un
ángel
guardián
el
perfil
de
su
barrio
veló
por
el
viajero
tras
la
campera
gaucha
y
el
estirado
smoking
del
porteño
donaire
y
la
pródiga
imagen
del
celuloide
gringo.
Nadie
tuvo
como
él
vocación
de
cigarra
y
esa
lírica,
oculta
obstinación
del
grillo
y
del
clavel
del
aire.
La
marea,
el
destino.
IV
Por
ser
tan
argentino
proyectó
su
estatura
a
la
morena
América
y
el
París
que
en
Europa
es
la
rosa
del
mapa.
Su
voz
fue
el
instrumento.
Voz
Gardel,voz
mañana,
voz
para
la
memoria
de
un
cielo
con
ventana.
Su
eternidad,
la
leve
luna
negra
del
disco
desde
donde
su
espectro
azul
se
asoma
compadreando
al
olvido.
V
Soslayó
las
orquestas;
él
quería
un
cerco
de
guitarras
y
un
techado
de
estrellas.
Una
caja
de
música
su
corazón
latía
y
en
su
fino
resorte
habitaba
el
secreto
de
la
brisa
que
mueve
las
antiguas
veletas
reflejando
la
tarde
enredada
en
sus
hierros
sobre
patios
tan
hondos
que
parecen
orillas.
Soledad,
gran
ausente.
VI
Ví
su
nombre
en
el
muro
de
un
corralón
surero
donde
los
payadores
honraran
su
regreso.
Muchas
lluvias
borraron
las
glicinas
desde
que
un
valsecito
inventó
la
saudade.
Y
ellos
también
cruzaron
la
última
vereda
cuando
nobles
vihuelas
rindieron
sus
bordonas.
No
conocían
el
grave
verso
de
Keats,
el
triste:
"Tu
alto
Requiem
vendrá
al
césped
de
mi
sueño
".
Calle
larga,
el
recuerdo.
VII
Ahora
está
más
Gardel,
y
tan
lejano.
Por
encima
del
tiempo,
en
el
sutil
territorio
del
mito
donde
vagan
los
dioses
desterrados.
Entre
la
luz
y
el
aire
fugitivo,
con
Carriego,
en
la
nube,
mano
a
mano.
Distante
y
pensativo.
Distante
y
pensativo,
como
un
tango.
Raúl
González
Tuñón
"La
Nostalgia
es
un
cuarto
donde
habita
el
insomnio"
(R.
González
Tuñón).
Aporte:
Angel
Yonadi,
5
de
mayo
de
2003.
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