|
Hamlet
Peluso Un importante coleccionista de
Gardel |
||||||||||
|
Falleció Hamlet Peluso 9 de octubre de 2008
Subsecretaría de Cultura
- Dirección General de
Museos
El Museo Casa Carlos Gardel recuerda a Hamlet PelusoFalleció uno de los más completos coleccionistas de recuerdos y objetos gardelianos
El Museo Casa Carlos Gardel, dependiente de la Dirección General de Museos - Subsecretaría de Cultura, participa la pérdida de Hamlet Peluso, uno de los más importantes coleccionistas gardelianos.Hamlet Peluso fue, desde la fundación del Museo Casa Carlos Gardel, uno de sus más estrechos colaboradores. Su conocimiento sobre Gardel, su extraordinaria colección, su bondad y apoyo fueron desde el inicio y hasta el día de hoy un gran apoyo en nuestra tarea. El Museo despide en el día de la fecha, con enorme tristeza, a un amigo de la Casa.
“A principios de los años cincuenta comencé a buscar discos originales de 78 r.p.m., fotos objetos pertenecientes a Gardel. Fui de a poco, orientándome con otros muchachos, como Bruno Cespi. Luego ocurrieron dos cosas importantes: en cierta ocasión José Campos, que fue redactor de la revista Sintonía, nos puso en contacto con el archivo de fotografías que compramos años después porque cerraban la revista. También conseguí buenas fotos y otras cosas valiosas en la revista Antena.” “Me pregunta Ud. como me siento en esta casa con tantos objetos cargados de memoria. A veces, recorro los cuadros, miro la vitrina y recuerdo los afanes que costaron cada una de las cosas. El verdadero coleccionista es el que lo lleva en el corazón. Hay quienes reúnen material pero después lo venden. Yo no podría desprenderme de ninguna pieza. Buscás una cosa y hasta encontrarla no dormís tranquilo; aunque no influyen solo las ansias de uno, sino también que el material aparezca.” “Una vez soñé con Gardel. Estábamos solos en el salón. Yo le mostraba un disco de prueba grabado en Francia. Gardel me decía: “¿Cómo lo tenés vos si se lo había dado a Maschio?” Fragmentos extraídos de Gardel y el tango. Repertorio de Recuerdos. Rafael Flores. Ediciones sin tierra.2001
PRENSA Dirección General de Museos
Tel.: 4516-0944/49 int. 222 Directo:
4313-4082 A G R A D E C E M O S LA D I F U S I Ó N
Ministerio de Cultura |
||||||||||
|
HAMLET
PELUSO
EN EL
RECUERDO
DE TODOS
Hamlet
Peluso
nació en
Buenos
Aires el
7 de
octubre
de 1930.
Hijo de
Antonio
Peluso (italiano)
y de
Nelly
Shaw (argentina),
desde
los 12
años
escuchaba
por la
radio
las
audiciones
de los
discos
de
Gardel y
quedó
atrapado
por su
voz para
toda la
vida.
A fines de la década del ’40, su padre compró un tocadiscos y él se dedicó a buscar las primeras reposiciones de las grabaciones de Gardel, los discos que se reeditaban. Después fue consiguiendo algunos originales de la época (nacionales y extranjeros). En 1951, a los 21 años, se inició como coleccionista y estudioso de Carlos Gardel, acopiando sus discos originales de pasta de 78 RPM y de prueba o muestra (versiones no salidas a la venta y descartadas por “El Morocho”, con el marbete de la etiqueta blanca escrito a mano), películas, fotografías, cartas, documentos, cheques, contratos, programas, afiches, partituras, catálogos y objetos, prendas y pertenencias del Cantor. También diarios y revistas de la época y su bibliografía más seria. Su pasionismo, fervor y admiración por Gardel, lo llevó durante 57 años con muchas luchas, afanes y desvelos, a conseguir incansablemente y sin renunciamientos un valioso material sobre el Cantor, tema al que se dedicó con exclusividad y perspicacia y que dominaba totalmente con lujo de detalles, prodigiosa memoria y selectivo interés. Fue un erudito y un maestro del coleccionismo, un exquisito del tema y un talentoso. Con él se fue uno de los principales y auténticos pioneros coleccionistas argentinos y el más completo sobre Carlos Gardel. Dejó un patrimonio histórico imposible de volver a reunir nuevamente, si se dispersara alguna vez. Como hombre era muy personal y respetuoso, buen amigo y siempre dispuesto a dar una mano y a colaborar con un colega que lo necesitara. Era muy reservado con sus cosas privadas y detallista. Prolijo para su archivo de papeles y fotografías, su discoteca y biblioteca. Tenía todo bien organizado y clasificado. Era muy cuidadoso con los efectos personales de Carlos Gardel, que resguardaba en una vitrina. Al margen de su gusto por el tango, tenía afición por el cine norteamericano y por los mejores filmes de grandes actores de la época de oro. Fue obrero de la construcción, vendedor de materiales del rubro o al frente de una pyme dedicada a techados asfálticos. Estaba jubilado y emprendía algunas tareas por su cuenta. Realizó dos exposiciones de su colección gardeliana: Una durante el Festival de Cine Iberoamericano en Huelva y otra en el Instituto de cooperación Iberoamericano de Madrid, España, en 1985. En 1988 organizó otra exposición de Carlos Gardel, en la Biblioteca Nacional “José Martí” de La Habana, Cuba. Desde la inauguración del Museo Casa Carlos Gardel, fue colaborador de las distintas muestras que se exhibieron dedicadas al gran cantor (años 2003 al 2008) En junio de 2005 intervino en una exposición en el Hall Central del Teatro General San Martín sobre el tema “Gardel en la cinematografía”, que se repitió posteriormente en la Legislatura Porteña de la Ciudad de Buenos Aires (Perú 160). Fue socio fundador del Centro de Estudios Gardelianos (C.E.G.), donde ejerció la Vicepresidencia desde sus inicios (2002) hasta el año 2006.
En
colaboración
con
Eduardo
Visconti,
tiene
una
amplia
nota
sobre
“Los
acompañamientos
musicales
de
Carlos
Gardel
en sus
discos y
películas”
y con el
que
comparte
también
la
autoría
del
libro
“Carlos
Gardel y
la
prensa
mundial”,
editado
por
Corregidor
en
homenaje
al
centenario
del
nacimiento
del
Zorzal
(1890-1990). Del 15 al 24 de agosto de 2008, se desarrolló en el local de Harrods (Florida 877, Buenos Aires) el 10º Festival de Tango organizado por el Gobierno de la Ciudad y Ministerio de Cultura de la Nación.El viernes 22 de agosto a las 17 hs., Hamlet Peluso intervino con sus recuerdos personales y elementos de su colección sobre Carlos Gardel, en una de las tres jornadas vespertinas con público, denominadas "Encuentro con coleccionistas" y coordinadas por Gabriel Soria de la Academia Nacional del Tango. La autoridad sobre el tema y su modestia se reflejaron claramente en su última colaboración personal.En las dos anteriores demostraron sus conocimientos y piezas de su colección, el miércoles 20 Héctor Lucci (fonógrafos, cilindros y discos) y el jueves 21 Bruno Cespi (fotografías y partituras de tango).
Hamlet
Peluso,
en un
viaje a
España
con su
mujer y
después
de tres
días de
estadía
en
Madrid,
se fue a
Santa
Cruz de
Tenerife
en pleno
otoño y
clima
tropical.
En una
playa de
las
Islas
Canarias
y
saliendo
del mar
Océano
Atlántico,
imprevistamente
se
desplomó
en la
arena,
muerto
de un
infarto.
A Hamlet
Peluso
lo
sobreviven
su
esposa,
sus dos
hijos y
la
soledad
de su
colección,
que
perdió a
su
celoso
dueño y
mejor
custodio.
Centro
de
Estudios
Gardelianos
|
||||||||||
|
www.pagina12.com.ar
Jueves, 21 de Agosto de 2008 Hamlet Peluso y una exhibición de tesoros sonoros en HarrodsEl coleccionista de Carlos GardelEste custodio de la memoria del cantante exhibirá, mañana desde las 17, discos de pasta, partituras, fotografías y recortes de diarios y revistas que mantienen intacto un legado musical.
Por Cristian Vitale
Unos sesenta
años antes de que Internet le cambiara la llave al mundo, Gardel tenía una copia. Era 1934, un año antes de morir en Medellín, y debía presentarse en la NBC de Nueva York, pero le faltaban los guitarristas. Aquellos que estaban en Buenos Aires fueron a los estudios de Radio Splendid, se pusieron los auriculares, conectaron con la emisora estadounidense y aco mpañaron al Jilguero de Balvanera, en simultáneo. Fue un éxito. Hamlet Peluso, uno de sus coleccionistas mayores, da cuenta del hecho con un ejemplar del diario El Mundo en la mano, cuyo título congeló el momento para siempre. “Salió formidable, sabe”, comenta, segurísimo de sí y del suceso. Hamlet es del ’30. Tiene 78 años y, contra cualquier suposición, no es músico ni periodista ni poeta. Es un melómano a voluntad que, antes de jubilarse, se ganaba la vida como obrero de la construcción, vendedor de materiales del rubro o al frente de una pyme dedicada a techados asfálticos. “Gardel me atrapó de chico. Tenía 12 años y escuchaba sus audiciones, su voz me quedó pegada al oído: así se inyectó en mí el virus”, reconfirma. Hamlet es uno de los tres coleccionistas que los organizadores del festitango convocaron para exponer joyitas del pasado en Harrods. La muestra es permanente, pero mañana –a partir de las 17– estará él, en persona, poniéndole el epígrafe explicativo a los discos de pasta, las partituras, las fotografías, los recortes de diarios y revistas y demás objetos gardelianos que mantienen en acto su legado. “Voy a llevar varias cosas. Usted sabe que Gardel grababa sus canciones dos o tres veces y después desechaba hasta que quedaba una... bueno, vamos a pasar algunas de esas matrices descartadas.” Peluso se refiere a las versiones perdidas de “Seguí mi consejo” y “Callejera”, ambas registradas en París en 1929. “Hay un material contundente que sale de una comparación: su escritura es la misma en las cartas que en el testamento. Gardel era francés, además, por los estudios fisonómicos faciales. Comparamos los rostros de Gardel y de la madre, que se corresponden perfectamente. Si se hace un corte a lo largo, y se pone de un lado la faz de Gardel y del otro, la faz de la madre: se corresponden absolutamente en los dos sentidos, horizontal y vertical. Con eso, se demostró ampliamente que Gardel era francés, hijo de Doña Berta y no de cualquiera, como trató de decir gente de la vecina orilla”, sentencia el coleccionista. El virus acopiador se le metió en la sangre hacia fines de la década del ’40, cuando su padre compró un tocadiscos. “Me dediqué a buscar las primeras reposiciones de Gardel, los discos que se reeditaban; después fui consiguiendo algunos originales de la época y di con la lista de grabaciones que había hecho en la totalidad de su carrera. Ahora es fácil, pero en aquel tiempo era imposible”, dice. “Tuve que batallar de mil formas, incluso un poco por izquierda. Para conseguir algunas películas, había que pedirlas de querusa, copiarlas en el laboratorio y devolverlas antes de que se diera la proyección.” Así llegó a las canciones de película que el Morocho del Abasto filmó en Estados Unidos y Francia, “Dulce Buenos Aires” y “Melodía de arrabal”, entre ellas. O a completar un preciado material que editó en formato de libro junto a su amigo Eduardo Visconti: Carlos Gardel y la prensa mundial. –¿Y qué opina del estado del tango hoy? –¿El tango?... No, está muy decaído. No hay buenos valores, no surgen, y si aparecen son muy pocos.
© 2000-2008 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados |
||||||||||
|
VICE-PRESIDENTE
del Centro de Estudios Gardelianos:
Carlos
Gardel y la Prensa Mundial Carlos Gardel y la
prensa mundial es un exhaustivo trabajo e investigación periodística
donde pacientemente se han recompilado durante años la mayoría de las
notas escritas es varios países en vida del cantor y referentes a él. Ed.: Ver tambien: Articulos sobre Gardel. Del Libro Carlos Gardel y la prensa mundial
Volver a los coleccionistas de Gardel
|
||||||||||
|