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fdes/polémica
EL
OBSERVADOR,
Montevideo, Uruguay - Sábado 14
de setiembre de 2002
Gardel
fue un artista argentino, porteño hasta la médula, forjado y
consagrado en Buenos Aires y, además, es casi seguro que nació en
Toulouse.
Charles Romuald, s’il vous plaît
Lincoln
Maiztegui Casas
Dónde nació Carlos Gardel? Desde que el periodista
Avlis suscitó la tesis del presunto nacimiento de “el Mago” en
Tacuarembó y de su filiación en la familia Escayola, la cosa se
convirtió en tema de lesa nación. Eduardo Payssé González con
Páginas adheridas y el arquitecto Nelson Bayardo, recientemente
fallecido, en una larga serie de trabajos (Carlos Gardel a la luz
de la historia, Vida y milagros de Carlos Gardel, Dos rostros para
Gardel) se han transformado en los adalides de la orientalidad
gardeliana. Tengan razón o no, toda esta polémica es el harnero con
el que se pretende tapar un minuto: el constituido por la verdad –
esa sí, irrefutablemente que Carlos Gardel fue un artista argentino,
porteño hasta la médula, forjado y consagrado en Buenos Aires y, en
términos históricos, símbolo principal de la argentinidad. Haya
nacido en Tacuarembó, en Toulouse o en la Cochinchina.
CERTEZAS
INCIERTAS.
En los últimos días llegaron a las manos de esta
cronista dos nuevas aportaciones bibliográficas sobre el tema. Uno
es el último trabajo de Nelson Bayardo,
titulado Tango de la mala vida a
Gardel, y otro del investigador Juan
Carlos Esteban (Gardel: encuadre histórico).
El libro de Bayardo aborda en su última parte
el que fuera su tema preferido: el nacimiento de Gardel. Está muy
bien escrito, como todos los del lamentado autor, pero en un estilo
contundente, dando por sentado que su teoría está tan demostrada que
ya no cabe al respecto una polémica seria. Véase los siguientes
párrafos: “Producto de la relación adulterina del coronel Carlos
Escayola con una cuñada menos de edad (…), el nacimiento de Gardel
fue cuidadosamente ocultado (…). Entregado el niño al cuidado de
peonas y domésticas de la estancia Santa Blanca, donde probablemente
había nacido (…). Cuando años más tarde fue despedido de su trabajo
en el hotel España de Tacuarembó, del señor Benigno Gaye, ello se
debió a una interdicción impuesta por el coronel (…). Tras pasar de
mano en mano (…) fue entregado a Berthe Gardes”.
No aparece la sombra de una duda, la menor
vacilación. Es inevitable preguntarse de dónde sacó Bayardo tanta
certeza, que pruebas poseía para apoyarse esta historia. Y la
respuesta que se extrae de los propios trabajos del autor, incluido
este último, es decepcionante. No hay un solo documento, un solo
elemento objetivo e incontratable que confirme la teoría de los “dos
Gardel”. Hay, sí, un pasaporte expedido a su nombre en Uruguay donde
se especifica que nació en Tacuarembó tres años antes que la fecha
confirmada del nacimiento en Toulouse de Charles Romuald, pero
coincidiendo el día y el mes, lo que no puede ser una casualidad. Y
se sabe que Gardel obtuvo ese pasaporte por la sola declaración de
dos testigos, uno de los cuales era su amigo Razzano. Poco, muy poco
para tanta certeza y tanto “está probado”.
DOCUMENTACIÓN:
El breve y conciso trabajo de Juan Carlos Esteban, en
cambio, causa una fuerte impresión.
Charles Romuald Gardes nació en Toulouse el 10 de noviembre de 1890
en el hospital La Grave, hijo de Berthe Gardes, y fue bautizado el
11 por un sacerdote de apellido Bertrand. El 10 de marzo de 1893 se
certifica la llegada a Buenos Aires del vapor Dom Pedro, procedente
de Burdeos, en el cual viajaron Berthe Gardes, francesa viuda de 27
años, y su hijo Charles Romuald Gardes,
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No hay ni un solo documento, un solo elemento objetivo e
incontrastable capaz de confirmar la teoría de los "dos
Gardel" |
francés de 2 año. Entre 1897 y 1904 se registra el
expediente escolar del niño, que cursó sus estudios primarios en la
Escuela Superior del estado Nº 2, la Escuela Elemental Nº 1, el
Colegio San Carlos (hoy Pío IX) y el Colegio San Estanislao. El 11
de setiembre de 1904 el muchacho fue detenido en Florencio Varela
por la Policía debido a que se había fugado de su hogar, en el
expediente se le identifica como Carlos Gardes y se le define como
“francés, de 14 años”. El 30 de enero de 1913 Berthe Gardes pidió a
la Policía que se investigue el paradero de su hijo Carlos Gardes,
“francés de 22 años”. Ese mismo 1913 se produjo el debut artístico
del trío integrado por Gardes – así escrito –, Razzano y Martino.
Las críticas de la prensa, transcriptas por Esteban, se refieren
siempre al cantante como Gardes hasta el 25 de mayo de 1913, en el
que en una revista se le designa como “Carlos Gardel, tenor”. El
resto de su vida es perfectamente reconstruible e incluye cinco
visitas a su familia de Toulouse de estos viajes hay abundante
documentación y fotografías. Finalmente, en el controvertido
testamento hológrafo que redactó y firmó antes de su última trágica
gira, certifica a su nombre, su origen francés y su calidad de hijo
de Berthe Gardes, a quien lega todos sus bienes.
¿Dónde está el misterio?
CONTRASTES.
Frente a esta abrumadora carga documental, la tesis
del Gardel de Tacuarembó, en opinión de quien esto escribe, se
desmorona.
Sobre la base de algunas anomalías y relación de
fechas difíciles de explicar, se crea la historia de los “dos
Gardel” y de una increíble sustitución de identidades: “Todo –
insistimos – sin un solo documento que lo sostenga. Ni uno solo. Se
aportaran solamente declaraciones de testigos que hablan de su
presencia juvenil en Tacuarembó, de una tormentosa entrevista con
Carlos Escayola y de un misterio que la familia Escayola guardó
siempre sobre Gardel. Se adorna esto con parecidos físicos
discutibles y con algunas fotografías en las que parece mayor de lo
que debía ser (aunque seguía haciendo, y convincentemente, de galán
en las películas). Todo lo demás, su presunta estancia en
Montevideo, sus viajes a “Tacuarembó – sobre ninguno de los cuales
hay documentación, según Esteban – y hasta el detalle de la
expulsión de su trabajo debe aceptarse sin fundamento documental.
Finalmente, ¿qué se hizo de Charles Romuald,
si no era Carlos Gardel? Esteban analiza todas las posibilidades que
haya muerto de niño (no hay certificado de defunción), que haya
viajado a Francia y muerto en la primera guerra mundial (no hay
certificado de su salida de Buenos Aires ni de su entrada a Francia,
ni de su enrolamiento en el ejército ni de su eventual deceso) o que
haya sido adoptado por otra familia (no hay certificado de
adopción). ¿Cómo es que ningún testigo dijo jamás que el cantante
hablara de un hermano, o que se haya visto a Berthe con dos hijos?
Estamos entonces ante un auténtico fantasma, un personaje que un
buen día desaparece no sólo sin dejar rastros sino sin que nadie se
acuerde de su pasaje por el mundo.
La historia del nacimiento oriental de Gardel
no es totalmente caprichosa; se basa en una fuerte tradición al
respecto existente en Tacuarembó – lo que coincide
significativamente con su pasaporte – y en una serie de aparentes
anomalías. Pero para dar coherencia a las mismas se crea una
historia más inverosímil. Ahí están los dos recientes libros con sus
tesis contrapuestas, para que el lector juzgue. Este cronista,
gardeliano de ley, que respeta por formación y convicción la
historia basada en documentos, cada vez está más convencido de que
la vida de Carlos Gardel encierra muy pocos misterios y que sólo un
prurito inoportuno de nacionalismo ha enturbiado las aguas. La
lectura de estos dos trabajos tan diversos no ha hecho más que
fortalecer esta convicción.
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Charles Romuald, s’il vous plaît
EL OBSERVADOR,
Sábado 14 de setiembre de 2002
Para el artículo mas grande, oprimir aquí |
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Lincoln
Raúl
Maiztegui
Casas
(Montevideo,
11
de
agosto
de
1942)
Profesor
de
historia
(no
historiador)
y
periodista
uruguayo
C.Id.
935.635/5
Tel
707-32-80
Montevideo
Uruguay
Trayectoria
Estudió
en
el
Colegio
Pío,
en
el
Liceo
Zorrilla
y el
Colegio
del
Sagrado
Corazón
(ex
Seminario).
Cursó
la
licenciatura
de
historia
en
la
Universidad
de
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Lincoln Raúl Maiztegui
Casas |
Barcelona
y en
la
Universidad
Nacional
de
Educación
a
Distancia
de
Madrid.
Ingresó
a la
docencia
en
1968
y ha
sido
profesor
de
historia
en
enseñanza
secundaria
en
diversos
liceos
públicos
y
privados
y en
el
instituto
Normal
de
Mercedes.
Actualmente
es
profesor
de
Historia
Contemporánea
en
la
Universidad
de
Montevideo.
Ha
desempeñado
una
larga
actividad
periodística
en
diversos
medios
de
Uruguay
y
España,
país
en
el
que
residió
entre
1976
y
1992.
Entre
ellos,
en
las
revistas
Historia
y
vida
y
Nueva
Historia
de
Barcelona,
en
los
periódicos
El
Independiente
y
El
País
de
Madrid,
en
los
semanarios
Búsqueda
y
Posdata
de
Montevideo
y en
el
diario
El
Observador.
Entre
1988
y
1992
fue
director
de
la
revista
española
Jaque,
especializada
en
ajedrez.
En
2001
recibió
el
premio
Juan
José
Morosoli
a la
mejor
labor
periodística
del
año.
Ha
dado
conferencias
en
la
Facultad
de
Derecho
y
Ciencias
Sociales
de
la
Universidad
de
la
República.
En
1995
fue
profesor
de
periodismo
en
la
Universidad
Católica
del
Uruguay.
Es
autor
de
la
sección
historia
americana
de
la
Enciclopedia
del
Uruguay
de
El
Observador
(2003)
y
autor
de
gran
parte
de
la
sección
histórica
de
la
misma.
También
es
autor
de
la
sección
de
historia
americana
de
la
Gran
Enciclopedia
Larousse,
y
fue
redactor
de
varios
fascículos
de
la
colección
Grandes
Compositores,
Grandes
Temas
de
la
Música
y
Musicalia.
Obras publicadas
- Maiztegui, Lincoln (1973). Uruguay: Coloniaje y revolución. Fundación de Cultura Universitaria (Montevideo).
- Maiztegui, Lincoln (1973). Artigas.
- Maiztegui, Lincoln (1997). Mozart: detrás de la máscara. Planeta. ISBN 9504914632.
- Maiztegui, Lincoln (2002). Parque Central.
- Maiztegui, Lincoln (2003). De madera noble: Colección de artículos periodísticos. S.A. Publicaciones & Ediciones. ISBN 9974755891.
- Maiztegui, Lincoln (2005). Orientales 1: Una historia política del Uruguay. De los origenes a 1865. Planeta. ISBN 950491330X.
- Maiztegui, Lincoln (2005). Orientales 2: Una historia política del Uruguay. De 1865 a 1938. Planeta. ISBN 9504914098.
- Maiztegui, Lincoln (2008). Orientales 3: Una historia política del Uruguay. De 1938 a 1971. Planeta. ISBN 978-9974-64351-2.
- Maiztegui, Lincoln (2008). Orientales 4: Una historia política del Uruguay. De 1972 a 1985. Planeta. ISBN 978-9974-643703.
Referencias
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Editorial:
El 14 de septiembre del 2002, el
periódico seguramente más serio de Uruguay, con la firma del
prestigioso periodista e historiador Lincoln
Maiztegui Casas, publicó, a página llena, un
articulo demoledor, cuyo título despertó un torrente de
acerbas críticas.
El artículo en cuestión - CHARLES ROMUALD, S'IL
VOUS PLAÎT - afirmaba, ya, en ese entonces, que
"Gardel fue un artista argentino, porteño hasta la médula,
forjado y consagrado en Buenos Aires y, además es casi
seguro que nació en Toulouse".
Eso y que pidieran su cabeza a la dirección del diario
fue un acto simultaneo.
El Dr. Eduardo Payssé gonzales salió, al poco tiempo a
refutarlo, pero el desgarro al, hasta ese momento, dogma
invulnerable, había producido un daño irreparable.
La
tesis central se fundaba en la comparación de dos libros
salidos casi simultaneamente.
Uno, del Arquitecto Nelson Bayardo tenia por título "TANGO,
DE LA MALA VIDA Y GARDEL". El otro, escrito por el suscrito,
era la Primera Edición de "CARLOS GARDEL, ENCUADRE HISTÓRICO".
Maiztegui califica en ese entonces que en Bayardo anidan
"CERTEZAS INCIERTAS a partir de que no hay un solo documento,
un solo elemento objetivo e incontrastable capaz de
confirmar la teoría de los dos Gardel".
"No aparece - continua - la sombra de una duda, la menor
vacilación. Es inevitable preguntarse de donde sacó Bayardo
tanta certeza, qué pruebas poseía para apoyar esta historia.
Y la respuesta que se extrae de los propios trabajos del
autor, incluido éste último, es decepcionante". Se torna inevitable citar los términos de la comparación,
entre ambos libros.
Maiztegui sostiene que el breve trabajo del autor
argentino, en cambio, causa una fuerte impresión". Después
de relatar la documentación aportada concluye que "frente a
esta abrumadora carga documental, la tesis del Gardel de
Tacuarembó, en opinión de quien esto escribe, se desmorona".
Sobre el final Lincoln Maiztegui declara: "Este cronista,
gardeliano de ley, que respeta por formación y convicción la
historia basada en documentos, cada vez esta más convencido
de que la vida de Carlos Gardel encierra muy pocos misterios
y que solo un prurito inoportuno de nacionalismo ha
enturbiado las aguas".
A propósito, el 6 de noviembre de 2002,
Simón Collier me
escribe desde Nashville:
"Debe ser una gran satisfacción para ud. ver en
la prensa oriental esta ratificación de la valiosa labor que
ud. hizo en beneficio de todos los gardelianos en su libro.
El Sr. Maiztegui Casas debe ser, como el mismo afirma, un
gardeliano de ley y además un valiente, ya que la fantasía
de Tacurembó tiene muchos adeptos".
Rescato este último párrafo del eminente historiador, que
ensanchó la brecha entre la fábula y la ciencia histórica,
al coincidir, a casi diez años, sobre la enorme
valentía de un uruguayo que honró, en aquellos lejanos días,
las mejores tradiciones del admirable pueblo oriental.
J. C. Estaban, 15 de abril de
2011
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