El
Mago en París
En el momento en que
las películas de Morera se estrenaron en la Argentina, Gardel hacía
cinco meses que estaba en Francia, donde realizaba una serie de
presentaciones. En abril del '31 se encontraba en Niza, cuando en una
fiesta organizada por la Sra. Sadie Baron Wakefield -dueña de la compañía
de cigarrillos Chesterfield-, conoce a Charles
Chaplin, el gran maestro de la comicidad cinematográfica. Se
hicieron amigos durante la reunión -organizada en honor del director de
La quimera del oro- y se tributaron mutuas señales de admiración.
El cantor entonó algunos temas dedicados al homenajeado y el cineasta
divirtió a los invitados con una breve actuación[i].
Chaplin conservó siempre una muy buena impresión de este encuentro con
el astro argentino[ii].
Poco después ambos volvieron a encontrarse enun espectáculo ofrecido
en el Palais de la Mediterranée, donde actuaba el violinista Julio
De Caro y su orquesta. El actor -fascinado con el tango- le
pidió al músico que tocara El motivo para poder bailarlo. El
otro Carlos también debió hacer un pedido a De Caro, pero fue algún
tiempo después, cuando estaba a punto de filmar su primer película en
Europa.En mayo de 1931, Gardel firmó un contrato con la Paramount
para actuar en el filme Luces de Buenos Aires, a rodarse en los
estudios de Joinville, en las cercanías de París[iii].
Aunque el director era el chileno Adelqui Millar, el elenco era
predominantemente argentino. Además de Gardel estaban Sofía Bozán,
Pedro Quartucci, Gloria Guzmán, Alfredo Camiña y Marcos Caplán, todos
ellos integrantes de la Compañía de Revistas Porteña del
teatro Sarmiento, que realizaba presentaciones en la capital francesa.
Este grupo artístico -en gira por Europa desde 1928- estaba codirigido
por Manuel Romero y Luis Bayón Herrera, quienes se escribieron el guión
de la película. Romero, además, puso letra a los temas que el Zorzal
canta en el filme. Al proyecto también se sumaron otros actores
argentinos, como Vicente Padula. Sin embargo, poco antes de comenzar el
rodaje faltaba una orquesta que ejecutara la música de fondo de la película.
Gardel convenció a De Caro para hacerse cargo de la tarea, pese a la
complicada agenda de compromisos artísticos que el violinista tenía en
Francia[iv].
Si consideramos la historia del cine en la Argentina, esta muestra de
camaradería en el exterior ha sido poco frecuente. Mucho más si
tenemos en cuenta que el Morocho grababa para el sello discográfico Odeón,
y el músico lo hacía en la compañía Brunswick. En esa
época las exclusividades no ponían en riesgo la exportación
del arte nacional.
El rodaje de Luces de Buenos Aires insumió alrededor de tres
semanas. Como Nobleza gaucha en su momento, el filme se basa en
los contrastes entre la vida en el campo y en la ciudad.
La trama, como sucederá en las siguientes películas del Mudo, es sólo
una excusa para unir los diferentes números musicales. De esta manera,
Gardel canta los temas El rosal y Tomo y obligo en tanto
que Sofía Bozán interpreta Canto por no llorar y La
provinciana.
La forma en que el público recibió la película fue única. La gente
pedía al proyectorista que repitiera la escena donde el Zorzal canta Tomo
y obligo dos o tres veces por función. Este comportamiento
-que se reiteró en ciudades tan distantes como Buenos Aires y
Barcelona[v]-,
representa un momento excepcional en la historia del cine. En algunos de
los siguientes estrenos cinematográficos del cantante los espectadores
reaccionaron en forma similar. Es poco probable que semejante muestra de
entusiasmo se repitiera con otro artista.
En su gira por
Europa, en 1932, Gardel volvió a trabajar en Joinville. En esta etapa
cinematográfica -la última en territorio francés- rodó dos
largometrajes bajo la dirección de Louis
Gasnier y un corto realizado por Jaquelux. Gasnier era un director
que se había iniciado en el mudo, período durante el cual tuvo sus
mayores éxitos. Cimentó la fama del comediante francés Max
Linder y fue el responsable del popular serial Los peligros de
Paulina (1914). Desde los comienzos del cine sonoro trabajó en el
sistema de versiones múltiples de los estudios norteamericanos en
Francia. Su experiencia lo convertía en el hombre ideal para dirigir a
una estrella en ascenso como el cantor argentino. Sin embargo, sus
labores con el Zorzal durante 1932 tuvieron suerte dispar. Espérame
(Andanzas de un criollo en España) fue la primera de ellas aunque
en la Argentina se la estrenó luego de Melodía de arrabal, la
siguiente obra. Se trató de un paso en falso que en Buenos Aires fue
rechazado por el público[vi].
Uno de los mayores desaciertos fue el de la elección de la actriz
hispana Goyita Herrero como protagonista femenina. No estaba a la altura
del papel de damita joven y es posible que sus números musicales españoles
hayan aburrido al público argentino.
Pese a esto, Espérame dejo algo positivo ya que se trató de la
primera colaboración entre Gardel y Alfredo
Le Pera. Este dramaturgo, periodista y poeta argentino estaba ligado
al negocio del cine desde 1930, cuando entró a trabajar en la filial
parisina de United Artists como traductor de intertítulos y subtítulos
para el mercado hispano. Dos años después ya era argumentista en los
estudios franceses de Paramount. A través de esta tarea se
vincula con el Zorzal y se transforma en un personaje fundamental en la
última etapa dela carrera del cantor. Como letrista y guionista da a
Gardel la dimensión internacional que necesitaba. Su obra tiene una
onda raíz argentina pero está despojada del localismo que hubiera
perjudicado su aceptación en el exterior.
A la mala experiencia de Espérame le siguió una nueva incursión
en el cortometraje con La casa es seria y el acierto formal de Melodía
de arrabal. En ambas producciones, la compañera de rubro del Mudo
fue Imperio Argentina, una actriz que si bien había nacido en Buenos
Aires se convirtió en figura entre los actores españoles que
trabajaban en París. La casa es seria constituye una verdadera
rareza en esta etapa de la trayectoria de Gardel. La película sirvió
como complemento de otras, así como las actuaciones del cantor
amenizaban los intervalos de las funciones. Su corta duración no impidió
que sufriera un intento de censura debido a su tono pícaro y en
especial a un chiste que se representa en el filme. Una joven pregunta a
un muchacho la ubicación del tocador de damas por lo que el interrogado
le contesta: "El tocador de damas? Un servidor". La
situación hoy puede parecer hasta ingenua o anticuada pero en su
momento provocó ciertos resquemores[vii].
Melodía de arrabal fue el primer gran éxito de la dupla
Gardel-Le Pera. Llegó a decirse que "de todas cuantas películas
se han realizado hasta el presente en el extranjero tomando como
ambiente el arrabal porteño, esta es la más afortunada, ya que no hay
exageraciones y no llega a ser ilógica"[viii].
El filme contiene clásicos del repertorio gardeliano como el tema del título
y el tango Silencio. Y aunque el argumento vuelve a ser una
excusa para los números musicales, la elección de Imperio Argentina
como acompañante de Gardel -incluso en una canción- resultó
afortunada. En abril de 1933, la presentación del filme en Buenos Aires
causó tal sensación que "los empresarios -atentos a la
‘fiebre’ gardeliana- reponen en algunos cines de barrio, la película
Luces de Buenos Aires, los cortometrajes del ‘30 y, como si
esto fuera poco, se exhibe la cinta muda Flor de durazno"[ix].
Melodía de arrabal se rodó durante el canto de cisne de la Paramount
en Joinville. Para ese entonces, la productora norteamericana se
dedicaba a hacer en Francia versiones únicas en idioma extranjero. La
película de Gardel fue una de las pocas en castellano, lo que da cuenta
de la importancia que la compañía le daba a una figura como la del
cantor argentino. La decadencia de los estudios franceses no perjudicó
la carrera cinematográfica del Zorzal criollo, pero sí implicó un
cambio geográfico. Ahora el centro de producción estaría en los
Estados Unidos[x].
El
Morocho en Nueva York, el tango en Broadway
Desde la llegada del sonoro, Nueva York se especializó en producir
musicales. Los estudios de Hollywood utilizaban los platós neoyorquinos
para probar a las figuras de los espectáculos teatrales de Broadway. Si
los conformaban los resultados, los artistas eran enviados a trabajar a
la costa oeste. A la vez, algunas compañías -Paramount entre
ellas- rodaban en Nueva York películas en idiomas diferentes al inglés[xi].
En general, éstas eran resultado de acuerdos comerciales entre
productoras pequeñas -que se dedicaban a financiar determinados filmes-
con empresas hollywoodenses que se encargaban de proveer el set de
filmación y distribuir la película. A éste esquema de producción
pertenecieron las nuevas apariciones cinematográficas del Morocho.
Cuando Gardel arribó a Nueva York, a fines de 1933, logró un suceso
inmediato en radio y en cine. Sus películas proyectadas en el barrio
latino convocaban una gran cantidad de público, que repetía el rito de
pedir la reiteración de los temas musicales. Esta impactante recepción
facilitó -en marzo de 1934- un nuevo contrato con Paramount por
dos filmes más, con opción a otros cuatro. Para concretar este
acuerdo, Gardel creó su propia compañía, la Éxito's Spanish
Pictures financiada a su vez por la Western Electric.
La primera película rodada por el Zorzal en los Estados Unidos fue Cuesta
abajo. Le Pera se encargó nuevamente del argumento y de las letras
de los temas, y Gasnier fue convocado por el propio Gardel para dirigir
el filme. El rol femenino principal estuvo cubierto por la actriz
argentina Mona Maris, quien desde hacía varios años trabajaba en
Hollywood. Filmada en mayo del '34, en los estudios de la Paramount
ubicados en Long Island, Cuesta abajo fue recibida con mucho
entusiasmo por el público. Cuando con la presencia del cantor se la
estrenó en el cine-teatro Campoamor de Nueva York, las demostraciones
de aprobación fueron desbordantes. Durante quince minutos se lo victoreó
cuando apareció en el palco antes de la función y luego de cada tema
musical "las explosiones de aplausos eran tan espontáneas,
ruidosas e inevitables como un aluvión"[xii].
Un mes después, en Buenos Aires, el estreno también provocó este tipo
de manifestaciones aunque no contara con la presencia del protagonista,
quien estaba en viaje hacia Europa[xiii].
La gente obligó a suspender la proyección para ver nuevamente la
interpretación de Cuesta abajo, una de las escenas más logradas
del cine gardeliano. En ésta, la vampiresa encarnada por Mona Maris
observa sin ser vista cómo el personaje de Gardel -a través del canto-
da rienda suelta al lamento por su desengaño.
Del tono dramático de Cuesta abajo se pasó a la comedia en El
tango en Broadway, rodada inmediatamente después, entre junio y
julio de 1934. Debido al cambio de género, se prescindió de Maris por
lo que los papeles femeninos fueron interpretados por la actriz española
Trini Ramos y la guatemalteca Blanca Vischer. La repercusión no fue la
misma que con la película anterior pese a que el filme tiene momentos
antológicos. La escena donde Gardel -en pijamas- canta Rubias de New
York rodeado de cuatro blondas "neoyorquinas" ha quedado
en la memoria de las fantasías del porteño.
A pesar del suceso de estas películas, el Morocho no está conforme.
Las condiciones de producción no son óptimas por lo que, en una carta
a su apoderado, Armando Defino, le advierte que "cuando veas El
tango en Broadway te darás cuenta una vez más de lo difícil que
resulta hacer películas honorables sin elementos... "[xiv].
Desde la filmación de esta última película, Gardel establece un paréntesis
con el cine. Cumple compromisos contractuales que incluyen
presentaciones en radio y grabaciones, y hasta se toma un tiempo de
descanso en Europa. En diciembre de 1934 rueda en Long Island las
escenas de su participación en el filme Cazadores de estrellas
(The Big Broadcast of 1936), donde interpreta el tango Amargura y
el estilo Apure delantero buey. Constituye la única película
donde no asume el rol protagónico ya que aquí tan sólo anima un
cuadro criollo en una producción donde se suceden varios números
musicales, en el marco de una trama muy elemental.
En enero del '35 se realiza la filmación de El día que me quieras
con un nuevo director, el norteamericano John Reinhardt, quien también
tendrá su cargo el rodaje de Tango Bar, la última película del
Zorzal. Estas dos producciones, junto con Cazadores de estrellas,
fueron estrenadas después de la muerte del cantor, ocurrida en un
accidente aéreo en Medellín, el 24 de junio de 1935.
En El día que me
quieras, coprotagonizada con la actriz mexicana Rosita Moreno, da a
conocer tres tangos que se convirtieron en referentes ineludibles de su
repertorio en otras tantas escenas memorables: Volver, Sus
ojos se cerraron y, por supuesto, El día que me quieras.
Este último tema causó un fuerte impacto en su momento. En su película
Nitrato d´argento (1996), el director italiano Marco Ferreri
recrea la reacción del público frente a esta escena[xv].
También han quedado para el recuerdo otras imágenes de este filme de
Gardel, donde aparece un niño que desde hacía varios años vivía en
Nueva York con sus padres: Astor
Piazzolla. El futuro gran bandoneonista argentino tuvo varios
contactos con el Mudo en los Estados Unidos, quien en algún momento
quiso llevarlo de gira. La negativa de los padres de Piazzolla y el
accidente de Medellín frustraron estas intenciones.Tango Bar,
filmada en Long Island en febrero del '35, tuvo el mismo director y
compañera de elenco que la anterior producción, con un espíritu mucho
menos trágico. El reparto de este filme contó con la presencia del
actor Enrique de Rosas, aquel con el que el Morocho había hecho algunas
presentaciones teatrales en la década del '20.
Más allá de la muerte de Gardel, es probable que Tango Bar
hubiera sido de todas maneras su última película en el exterior."Siempre
se vuelve al primer amor". Si bien todos los largometrajes
protagonizados por Gardel son de producción extranjera, el estreno de
los mismos en la Argentina supuso un tremendo impulso para la
cinematografía nacional. En su Historia del cine argentino,
Domingo Di Núbila afirma que estas películas constituyeron "un
factor que contribuyó decisivamente a popularizar al cine sonoro
argentino de los primeros tiempos"[xvi].
Es seguro que Gardel no ignoraba esta situación. Tras finalizar el
rodaje de Tango Bar, inició una gira por Latinoamérica luego de
la cual pensaba volver a Buenos Aires para hacer cine. Al conocer las
dificultades de mantener la identidad del arte nacional en el exterior,
quería construir "grandes estudios cinematográficos para hacer
películas en coproducción"[xvii].
También había firmado un contrato con los estudios Lumiton para
hacer un filme a las órdenes de Manuel
Romero, aquel guionista de Luces de Buenos Aires que ya se
perfilaba como uno de los directores más populares del cine argentino.
La tragedia de Colombia impidió este retorno, pese a lo cual la película
se hizo de todas maneras, con un joven Juan
Carlos Thorry en el papel protagónico. Las vueltas del destino -y
acaso de la comercialización- hicieron que El caballo del pueblo
se estrenara una semana antes que Tango Bar.
Mucho se ha discutido sobre la aptitud actoral de Carlos Gardel. Mona
Maris afirmaba que él "era consciente de que tenía muchas
dificultades como actor y lo confesaba sin pudor"[xviii].
Perfeccionista en todas sus actividades, el Zorzal buscaba progresar en
sus actuaciones cinematográficas pero a veces chocaba con
circunstancias que escapaban de su control. "Trabajando con
artistas creo que yo mismo estaré mucho mejor. Vos no te imaginás lo
terrible que es hacerlo al lado de principiantes que acaban por
achicarlo a uno, cuando yo tengo necesidad justamente de que me
agranden... ", contaba el Mudo en una carta a su apoderado
Defino[xix].
Sin embargo, no habría que buscar la calidad como actor de Gardel en
sus apariciones en cine. Como cantante era un intérprete completo. Su
talento no estaba sólo en la voz, sino en su capacidad para expresarel
sentido de los versos entonados. Esta virtud fue destacada por Discépolo
en los cortos de Morera, donde afirma que Gardel canta en forma "admirable"
su tango Yira yira porque ha comprendido el profundo significado
de su letra. En cada tema que cantaba, el Mudo volcaba sus cualidades
vocales, a la vez que hacía gala de una marcada interpretación del
texto. Una muestra de esto es el tango Siga el corso, donde
cambia el tono de voz para encarnar a los dos personajes que
protagonizan la historia. Era un artista que debía captar la honda
significación de la obra para poder expresarla. Es por esta razón que
no quería cantar en otro idioma, pese a que lo hizo en algunas
oportunidades. "Como voy a cantar palabras que no entiendo,
frases que no siento" decía cuando se lo quería convencer
para vocalizar en inglés[xx].
Los diferentes directores que Gardel tuvo en el cine no supieron
aprovechar estas dotes. No pudieron trasladar a las escenas no cantadas
a ese gran intérprete que aparecía en los temas musicales, como -por
ejemplo- en el desgarrador lamento de Sus ojos se cerraron. Si el
Séptimo Arte no supo rescatar toda su dimensión interpretativa, sí
debemos agradecerle que hoy podemos apreciar, en imagen y sonido, el
arte incomparable del Zorzal criollo.
Filmografía
Encuadres de canciones o Así cantaba Carlos Gardel
Producción: Cinematográfica Valle.
Productor: Federico Valle.
Fotografía: Antonio Merayo.
Laboratorio: Alberto Etchebere.
Sonido: César Raffo y Roberto Schmidt.
Acompañamiento musical: Guillermo D. Barbieri, Angel D. Riverol y
José María Aguilar (guitarras) y la orquesta de Francisco Canaro.
Dirección: Eduardo Morera.
Origen: Argentina.
Año: 1930.
Intérpretes : Carlos Gardel, César Fiaschi, Inés Murray.
Participaciones especiales: Celedonio Esteban Flores, Francisco
Canaro, Enrique Santos Discépolo y Arturo de Nava.Cortometrajes rodados
con el sistema de sonido De Forest. Gardel interpreta los siguientes
temas: Mano a mano (Gardel, José Razzano, Celedonio E. Flores), Viejo
smoking (G. Barbieri y C. E. Flores), Rosas de otoño (G.
Barbieri y José Rial), Tengo miedo (José María Flores, C. E.
Flores), Padrino Pelao (Enrique Delfino, Julio Canturias), Yira
Yira (Enrique Santos Discépolo), Añoranzas (J. M. Aguilar),
Canchero (Arturo de Bassi, C. E. Flores), Enfundá la
mandolina (Francisco Pracánico, Horacio Zubiría Mansilla), El
carretero (Arturo de Nava) y El quinielero (Luis Cluzeau
Mortet, Roberto Aubriot Barboza).
Estreno en Argentina: 3 de mayo de 1931 en el Cine Astral.
Luces de Buenos Aires
Producción: Paramount.
Fotografía: Ted Palhe.
Argumento: Manuel Romero y Luis Bayón Herrera.
Música: Gerardo Matos Rodríguez.
Dirección: Adelqui Millar.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1931.
Duración original: 85 minutos.
Intérpretes : Carlos Gardel (Anselmo Torres), Sofía Bozán
(Elvira Del Solar), Gloria Guzmán (Rosita), Vicente Padula (Ciriaco),
Pedro Quartucci (Pablo), Kuindós (Alberto Villamil), Carlos Baeza
(Empresario), Jorge Infante (Romualdo), Marita Angeles (Lily), José
Agueras (Secretario). Participación de Julio De Caro y su orquesta típica.Gardel
canta: Tomo y obligo (Gardel, Manuel Romero) y El rosal
(G. Matos Rodríguez, M. Romero).Rodada en los estudios de Joinville
(Francia).
Estreno en Argentina: 23 de septiembre de 1931 en el Cine Capitol.
Espérame (Andanzas de un criollo en España)
Producción: Paramount.
Fotografía: Harry Stradling.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Música: Gardel, Marcel Lattés y Don Aspiazú.
Dirección: Louis Gasnier.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1931.
Duración original: 60 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Carlos de Acuña), Goyita
Herrero (Rosario Aguilar), Lolita Benavente (Juanita), Jaime Devesa
(Esteban Márquez), Manuel París (González), León Lavalle (Aguilar),
José Argüelles (El mozo). Participación del guitarrista Horacio
Pettorossi y Don Aspiazú y su orquesta cubana.Gardel interpreta: Por
tus ojos negros (Don Aspiazú, Alfredo Le Pera, C. Lenzi), Estudiante
(Gardel, Le Pera, Mario Battistella), Me da pena confesarlo
(Gardel, Le Pera, M. Battistella), Criollita de mis ensueños
(Gardel , Le Pera, Battistella).Rodada en los estudios de Joinville
(Francia).
Estreno en Argentina: 5 de octubre de 1933 en el Cine
Real
La casa es seria
Producción: Paramount.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Música: Gardel y Marcel Lattés.
Dirección: Jaquelux.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1932.
Duración original: 22 minutos.
Intérpretes : Carlos Gardel (Juan Carlos Romero),
Imperio Argentina (Carmen Rivera), Lolita Benavente, Josita Hernán,
Manuel París.Gardel interpreta: Recuerdo malevo (Gardel, Le
Pera) y Quiéreme (Lattés, Gardel, Le Pera).Rodada en los
estudios de Joinville (Francia).
Estreno en Argentina: 19 de mayo de 1933 en el Cine Suipacha.
Melodía
de arrabal
Producción: Paramount.
Fotografía: Harry Stradling.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Música: Gardel, Marcel Lattés, José Sentis, H. Pettorossi y Raúl
Moretti.
Dirección: Louis Gasnier.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1932.
Duración original: 88 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Roberto Ramírez/Sr. Torres),
Imperio Argentina (Alina Salinas), Vicente Padula (Pedro Ventura), Jaime
Devesa (Rancales), Manuel París (Maldonado), José Argüelles (Julián),
Helena D´Algy (Marga), Felipe Sassone (Empresario). Participación de
la orquesta de Juan Cruz Mateo.Gardel canta: Melodía de arrabal
(Gardel, Le Pera, Mario Battistella), Mañanita de sol (Gardel,
Le Pera, M. Battistella) -a dúo con Imperio Argentina-, Cuando tú
no estás (Gardel , Le Pera, M. Lattés, Battistella), Silencio
(Gardel, Le Pera, H. Pettorossi).Rodada en los estudios de Joinville
(Francia).
Estreno en Argentina: 5 de abril de 1933 en el Cine Teatro Porteño.
Cuesta abajo
Producción: Paramount.
Fotografía: George Webber.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Director musical: Alberto Castellanos.
Dirección: Louis Gasnier.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1934.
Duración original: 75 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Carlos Acosta), Mona Maris
(Raquel), Vicente Padula (Jorge Linares), Anita del Campillo (Rosa),
Manuel Peluffo (Gutiérrez), Carlos Spaventa (Juan), Jaime Devesa
(ebrio), Alfredo Le Pera.Gardel interpreta: Amores de estudiante
(Gardel, Le Pera), Por tu boca roja (Gardel, Le Pera), Criollita
decí que sí (Gardel, Le Pera), Cuesta abajo (Gardel, Le
Pera), Mi Buenos Aires querido (Gardel, Le Pera).Rodada en los
estudios de Long Island, en Nueva York (Estados Unidos).
Estreno en Argentina: 5 de septiembre de 1934 en el Cine
Monumental.
El tango en Broadway
Producción: Paramount.
Fotografía: William Miller.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Director musical: Alberto Castellanos.
Reviso técnico: Samuel Piza.
Dirección: Louis Gasnier.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1934.
Duración original: 84 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Alberto Bazán), Trini Ramos
(Celia), Blanca Vischer (Laurita), Vicente Padula (Juan Carlos), Jaime
Devesa (Indalecio Bazán), Manuel Peluffo (hombre blanco), Carlos
Spaventa (Carlos), Agustín Cornejo (Cornejo), Suzanne Dulier
(Susana), Alberto Infanta (Morales), José Moriche (Piñata), Carlos
Gianotti (gaucho).Gardel interpreta: Rubias de Nueva York
(Gardel, Le Pera), Golondrinas (Gardel, Le Pera), Soledad
(Gardel, Le Pera), Caminito soleado (Gardel, Le Pera).Rodada en
los estudios de Long Island, en Nueva York (Estados Unidos).
Estreno en Argentina: 12 de marzo de 1935 en el Cine Broadway.
El día que me quieras
Producción: Paramount.
Fotografía: William Miller.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Director musical: Terig Tucci.
Revisor Técnico: Samuel Piza.
Dirección: John Reinhardt.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1935.
Duración original: 82 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Julio Argüelles/Julio
Quiroga), Rosita Moreno (Margarita/Marga), Tito Lusiardo (Rocamora), José
Luis Tortosa (Sr. Dávila), Manuel Peluffo (Saturnino), Del Campo (Dávila),
Fernando Adelantado (Argüelles padre), Suzanne Dulier (Pepita),
Celia Villa (Juanita), Agustín Cornejo (guitarrista), Alberto Infanta
(policía), Astor Piazzolla (canillita).Gardel interpreta: Suerte
negra (Gardel, Le Pera), El día que me quieras (Gardel, Le
Pera), Sus ojos se cerraron (Gardel, Le Pera), Guitarra mía
(Gardel, Le Pera), Volver (Gardel, Le Pera), Sol tropical
(T. Tucci, Le Pera).Rodada en los estudios de Long Island, en Nueva York
(Estados Unidos).
Estreno en Argentina: 16 de julio de 1935 en el Cine Broadway.
Tango bar
Producción: Paramount.
Fotografía: William Miller.
Argumento: Alfredo Le Pera.
Director musical: Terig Tucci.
Revisor Técnico: Samuel Piza.
Dirección: John Reinhardt.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1935.
Duración original: 62 minutos.
Intérpretes: Carlos Gardel (Ricardo Fuentes), Rosita Moreno
(Laura Montalván), Tito Lusiardo (Juan Carlos Puccini), Enrique de
Rosas (Comandante Zerrillo), Manuel Peluffo (Manuel González), José
Luis Tortosa (Capitán), Juan D´Vega (Ramos), Suzanne Dulier
(Criada de Laura), José Nieto (Inspector Aguilar), William Gordon (Mr.
Cohen), Carmen Rodríguez (Mrs. Cohen).Gardel interpreta: Por una
cabeza (Gardel, Le Pera), Los ojos de mi moza (Gardel, Le
Pera), Lejana tierra mía (Gardel, Le Pera), Arrabal amargo
(Gardel, Le Pera).Rodada en los estudios de Long Island, en Nueva York
(Estados Unidos).
Estreno en Argentina: 22 de agosto de 1935 en el Cine Suipacha.
Cazadores de estrellas
Título original: The Big Broadcast of 1936.
Producción: Paramount.
Productor: Adolph Zukor.
Dirección: Norman Taurog y Theodore Reed.
Origen: Estados Unidos.
Año: 1935.
Duración original: 94 minutos.
Intérpretes: Jack Oakie, George Burns, Gracie Allen, Lyda Roberti,
Wendy Barrie, Henry Wadsworth, C. Henry Gordon, Akim Tamiroff.Carlos
Gardel interpreta dos sketches donde canta Amargura (Gardel, Le
Pera) y Apure delantero buey (Gardel, Le Pera).
Rodada en los estudios de Long Island, en Nueva York (Estados Unidos) y
en Hollywood.
Estreno en Argentina: 30 de abril de 1936 en el cine Astor.
Referencias
[i]
Véase Miguel Angel Morena, pág. 376, obra citada.
[ii] "Su
rostro, su postura, su mirada, su arte, constituyen el centro de
atención. El duende, 'su ángel', está presente en el rincón
donde él sonríe, no importa quiénes sean los hombres y las
mujeres que lo rodean" llegó a decir Chaplin.
[iii]
Desde fines de los años veinte y con la finalidad de no perder
mercados, era habitual que las compañías norteamericanas
produjeran varias versiones de una misma película destinadas a públicos
de diferentes idiomas. De esta forma un mismo filme podía ser
rodado en inglés, francés, castellano y alemán, con algunos
cambios en los elencos y en el equipo técnico. La Paramount
Pictures realizaba estas producciones en sus estudios franceses.
Durante un par de años, el sistema de versiones múltiples funcionó,
pero hacia 1931 comenzó a declinar. A partir de ese año los
estudios de Joinville también produjeron películas en otros
idiomas que no tenían una versión original en inglés pero donde
se usaban figuras de los países a los cuáles estaban destinadas.
Tal es el caso de las películas protagonizadas por Carlos Gardel. Véase
Las versiones múltiples, de Juan B. Heinink en La
transición del mudo al sonoro, Historia General del Cine,
Volumen VI, Editorial Cátedra, 1995 y el artículo El cine español
de los '30 en Historia Universal del Cine, Volumen V,
Editorial Planeta, 1982.
[iv]
Véase el artículo Julio De Caro hizo otro tango sin modificarle
su esencia, en revista Todo es Historia, Año XII
Nro. 157, Junio de 1980.
[v]
Gardel estaba asombrado y agradecido por esta reacción del público.
En un reportaje el cantor cuenta que "aunque yo no haya sido
testigo de ello, confieso que el relato (de esta conducta) me
impresionó grandemente... Se trata del cariño con el que el público
de Barcelona recibió la exhibición de Luces de Buenos Aires,
y que culminó en una manifestación entusiasta cuando yo termino de
cantar el tango Tomo y obligo, que el público aplaudiendo
frenéticamente -según me contaron- obligó a interrumpir la
exhibición haciendo que se volviera a pasar la película en la
parte que contiene el tango". Testimonio extraído de
Miguel Angel Morena, pág. 147, obra citada. Véase también Alberto
Elena, pág. 39, obra citada.
[vi]
Al respecto vale la pena leer la nota aparecida en la revista
gremial El Heraldo del Cinematografista, Nro. 121, pág. 552,
del 25 de octubre de 1933: "Contra todas las opiniones,
incluyendo la de HERALDO, el film de Carlitos Gardel, Espérame,
que distribuye la Paramount, ha merecido el rechazo del público
de tal manera, que se ha dado el caso de cines que comenzando la
función con doscientas personas al promediar el tercer acto
quedaron con menos de treinta espectadores. La mayoría de los
exhibidores resolvió no exhibir la película, o, a lo sumo, pasarla
como relleno, solicitando la correspondiente rebaja. Dicha
alquiladora, por otra parte, en algunos casos que conocemos, ha
obrado como correspondía al reducir a menos de la mitad el precio
de la película. Si un criterio comercial más racional guiara las
gestiones de Paramount, ésta sería la hora en que retiraría
de programación un film tan abiertamente rechazado por el público,
velando por el prestigio no tan sólo de su sello, sino
del intérprete principal, que constituía hasta hace poco un
elemento de arrastre, y cuyas acciones en el favor popular disminuirán
notablemente con la exhibición de un film como el que nos
ocupa".
[vii]
En El Heraldo del Cinematografista (Nro. 100, pág. 442 del
31 de mayo de 1933) se recomienda la supresión de la escena ya que "la
eliminación de un chiste de subido color en nada afectaría el
desarrollo de la película".
[viii]
Véase El Heraldo del Cinematografista, Nro. 93, pág. 406
del 12 de abril de 1933.
[ix]
Véase Miguel Angel Morena, pág. 377, obra citada.
[x]
El abandono de los estudios de Joinville obedece a varias razones,
relacionadas en su mayoría con presiones francesas. El Sindicato
de Artistas de Francia advirtió que daría de baja a los
afiliados que participaran en versiones francesas de películas
extranjeras. Más tarde, el gobierno francés prohibió la remesa de
divisas al extranjero, lo cual le dio el golpe de gracia a la
presencia de Paramount en Joinville. Véase Juan B. Heinink,
obra citada y el artículo Alfredo Le Pera, el gran colaborador
de Gardel, de José Barcía aparecido en la revista Todo es
Historia, Año XIII N° 166, de marzo de 1981.
[xi]
Véase Nueva York, Nueva York: centro de producción de la costa
este americana, pág. 47, de Richard Koszarski, publicado en la
revista Archivos de la Filmoteca N° 28, Febrero 1998,
Filmoteca de la Generalitat Valenciana, Valencia.
[xii]
Véase un pormenorizado detalle de este estreno en Miguel Angel
Morena, págs. 183-185, obra citada.
[xiii] En realidad,
tras su partida de Buenos Aires en noviembre de 1933, el cantor
nunca más regresó a la Argentina.
[xiv]
Véase Miguel Angel Morena, pág. 252, obra citada.
[xv]
Los espectadores parecen no prestar atención al filme. Hasta
empiezan a discutir entre ellos pero en el momento en que Gardel
comienza a cantar todo se apacigua. El público entona junto con el
Zorzal los versos de la canción.
[xvi]
Domingo Di Núbila, Historia del cine argentino I: La época de
oro, pág. 107-108, Ediciones del Jilguero, Buenos Aires, 1998.
[xvii]
Este testimonio de José Plaja -el profesor de inglés de Gardel-
apareció reproducido en el número especial de la revista La
Maga citado.
[xviii]
Véase el reportaje a la actriz publicado en el número especial de
la revista La Maga citado.
[xix]
Véase Miguel Angel Morena, pág. 252, obra citada.
[xx]
Véase Miguel Angel Morena, pág. 178, obra citada.
Vea tambien: Gardel
y el cine, la otra dimensión del mito
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