|
"El
francesito" Gardel y "el tano" Corsini
|
||||||||||||||||
|
Enviado el
13/10/2003 : 18:17:38
Cierto paralelismo encontramos entre Carlos Gardel e Ignacio Corsini. Ambos llegaron de la vieja Europa y el destino los cruzó en 1913 y los unió para siempre en 1922. Gardel nació en
Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890, mientras que Corsini
nació poco más de tres meses después, ya que su nacimiento fue
registrado el 13 de febrero de 1891 en un pueblito italiano llamado
Troina, en la Al igual que Gardel que fuera inscripto por su madre, Berthe Gardes, Corsini, fue inscripto por su madre, Socorro Salomone, ya que nunca supo Corsini de su padre. Arribó a Buenos Aires con su madre cuanto contaba con cinco años de edad, es decir, hacia 1896. Gardel también llegaría a la "reina del plata" con su madre en 1893. Ambos niños tenían otro nombre que no utilizaban, Romualdo en el caso de Carlitos y Andrés en el caso de Corsini. Berta Gardes se ganaba la vida con su oficio de planchadora, mientras que Socorro Salomone instaló, con la ayuda de otros parroquianos, una fonda, donde ella era cocinera. "El Morocho del Abasto" debuta en el disco en el año 1912. Ese mismo año también lo hace Ignacio Corsini para el sello Víctor. El debut cinematográfico de Corsini se produce en 1916 con la película "Santos Vega", mientras que poco tiempo después, en 1917, Gardel participa en "Flor de durazno". El Encuentro: º En 1913, recorriendo pueblos de la provincia de Buenos Aires con el circo Casano, tiene un simpático encuentro con un muchacho regordete que se destacaba como cantor solista: se llamaba Carlos Gardel. Sucedió en una fonda de Bahía Blanca. Gardel cantó "El moro", Corsini un estilo que él recordaba como "El clásico". Fue el primer encuentro de los dos más grandes cantores criollos: el francés y el italiano. Volverían a encontrarse y sellarían una amistad y una admiración recíproca que sólo se quebró con la muerte de Gardel.º La amistad: ºº Y una noche, atraído por el éxito de Corsini en el Apolo, Carlos Gardel llega hasta el teatro para escuchar su interpretación del nuevo tango de Jovés y Romero "Patotero sentimental". Gardel, ya en plena consagración, va hasta el camarín a saludar al galán de los Ratti, lo palmea en la espalda y le vaticina que puede ir lejos por ese camino emprendido. Hombre cabal, artista sin celos y generoso, Gardel no pensaba ni por asomo en un rival: pensaba en un hermano en el canto. Y ahora se trataba de aquel simpático muchacho que años antes había conocido en el sur de la provincia. Entonces se sella definitivamente la gran amistad de los dos artistas cantores que tuvo Buenos Aires. Gardel confirmará, en la dedicatoria de la foto que Corsini tenía siempre sobre el piano, lo que por el otro sentía: "A mi buen amigo, el gran intérprete de las canciones de mi tierra, Ignacio Corsini. Su admirador: Carlos Gardel." Y a su vez, Corsini declarará: "“Durante veinte años me unió a Gardel la más estrecha amistad. Deseo hacer constar la admiración que siempre sentí hacia quien considero el más grande intérprete de la canción popular argentina." En 1922, en un camarín del Apolo, debió sellarse para siempre esa amistad y admiración mutua. Desde entonces, sabedor del origen de Corsini, Gardel comenzó a llamarlo cariñosamente "el tano", como que a él aún había quien lo llamaba "el francesito".ºº Fuente: Historia del tango. Volumen 10 (Las voces del tango. Ignacio Corsini), por Roberto Selles. ºPágina 1705, ººPáginas 1719/1720. Alberto Rasore
|
||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||
|
Enlaces:
|
||||||||||||||||
|