El Gardel que nació en Medellín
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Tangocity24.06.2011 | Por Gabriel
Soria
El lunes 24 de junio de 1935, dos
aviones chocaron antes de despegar en el aeropuerto
Olaya Herrera de la ciudad colombiana de Medellín.
Este hecho hubiera pasado como una tragedia más,
pero en uno de aquellos aviones viajaba el creador
del tango cantado.

Placas Homenaje a Carlos Gardel, Aeropuerto de
Medellín |
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A 76 años de aquella tragedia, me toca estar en
la ciudad de Medellín para sentir de cerca el
extraordinario amor que sienten los paisas (gentilicio
de los habitantes de esta ciudad), por la figura de
Gardel. Caminando las calles del centro de Medellín
es posible escuchar desde los bares sus discos y los
de aquellos cantores que estuvieron aquí cantando
éxitos. Gardel está presente en los labios de la
gente de Medellín como un santo, con la devoción que
despierta una figura a la cual se le puede rezar y
escuchar tomando un aguardiente.
Ese Gardel colombiano nació aquel 24 de junio del
treinta y cinco, porque su muerte provocó una
conmoción nunca vista, sobre todo en aquel Medellín.
Historias que se cuentan
En la portada del diario más famoso de Medellín,
“El Colombiano”, se anuncia como primera noticia el
domingo 9 de junio de 1935 “CARLOS GARDEL, llegará
mañana a la ciudad, acompañado de sus guitarristas,
en un avión de la Scadta. Lo invitamos a la
recepción” (ver reproducción del diario). Esto
confirma la popularidad que ya tenía Gardel en
Centroamérica y cuánto se escuchaban sus discos.
El periodista colombiano Roger Vélez escribió
sobre la muerte de Gardel : “En cambio, cubrió con
un manto de tristeza a sus admiradores que hicieron
de su vida y de su muerte en la capital antioqueña,
toda una cultura: la de los amantes del Tango que se
regó por los barrios de Medellín, convirtiendo a
esta naciente ciudad, en capital del Tango a nivel
mundial”.
Luego de su muerte, Gardel permaneció en Colombia
hasta inicios de febrero de 1936, y esto generó que
en los pueblos se le encendieran altares con velas y
rosarios, allí muchos pedían milagros y otros
trabajo y casa para vivir.
En la década del sesenta fue fundada por el
argentino Leonardo Nieto, la Casa Gardeliana, en
Manrique, el barrio más popular de Medellín. A
metros de aquella casa se inauguró un monumento
blanco a Gardel; para esa oportunidad, estuvieron
presentes Aníbal Troilo, Tito Lusiardo, Tito Reyes,
Hugo del Carril, Armando Moreno, y una gran
delegación argentina. Algunos días después, el
monumento amaneció destrozado. Los diarios
anunciaron la noticia atribuyendo a vándalos de la
ciudad, pero en la memoria popular se cuenta otra
historia. Dicen que era tanta la devoción, que los
mismos habitantes del barrio y sus alrededores
rompieron el monumento y se llevaron a sus casas un
pedacito del mismo para transformarlo en un altar.
Te vuelvo a matar Gardel!
Otra historia increíble sucedió en el original
Patio del Tango del famoso Gordo Aníbal. En los años
setenta, había un cuadro de Gardel pintado con su
característica sonrisa que ocupaba más o menos dos
metros por uno. Una noche, llegó hasta el bar un
borracho y se paró frente al mismo; sacó un revolver
y le dijo “Yo te vuelvo a matar Gardel” y tiró justo
a la altura del corazón.
Esta historia me fue contada hace dos días en el
nuevo Patio de Tango por su dueño Luis Guillermo
Roldán, quien conserva en una de las paredes del
local el mencionado cuadro con la marca del balazo.
Ésta es sólo una muestra de las infinitas
historias que genera todavía en el pueblo y de la
presencia que tiene en la ciudad. Si hoy caminamos
por la calle que lleva su nombre en el barrio de
Manrique, encontraremos bares, panaderías, talleres
mecánicos y despensas de bebidas que se llaman
“Gardel”. Pero también están sus imitadores y los
que se visten y se peinan como él. El año pasado, un
joven de escasos treinta años me saludó en el barrio
Manrique y me dijo que era cantor, me dio su tarjeta
y en ella se leía Carlos Gardel , cantor nacional.
Como ocurre todos los 24 de junio, las diferentes
asociaciones de la ciudad realizarán esta tarde a
las 15.00 horas su procesión por el barrio de
Manrique hasta el monumento y le cantarán al ídolo a
76 años de la muerte y resurrección del mito.
Gabriel Soria