1) "Gardel Oriental" nos informa a
los 6 meses, que "El Parlamento
se toma su tiempo".
2) Poco antes de cumplir un año de
la presentación, ante nuestro
requerimiento, "Gardel Oriental" que
los parlamentarios "No tienen
apuro".
3) Pasado el año el pretexto es que
los diputados tienen cosas más
importantes, como ocuparse de
las próximas ELECCIONES.
4) Por fin Martina I. de Monreal,
regresó de su triunfalismo
desbordante y, a hurtadillas,
comenta, al pasar, que en realidad "fue
CITADA por la Comisión de Cultura de
Parlamento, al solo efecto de
ESCUCHAR nuestro informe".
NADA MÁS. LA ANSIADA RESPUESTA NUNCA
LLEGÓ. LOS COMPROMISOS ASUMIDOS,
AHORA NO PASARON DE SER, DE OYENTES
DISTRAIDOS.
Las iniciativas que se arrogaron
Beatriz Argimon y el Presidente de
la Comisión, no pasaron de ser
pompas de jabón que se desvanecieron
en el tiempo. En consecuencia la
Sra. Iñiguez, por arte de magia,
pretende liberar, al Parlamento, en
esta ocasión, de todo compromiso
asumido, inicialmente, con lo qué,
de paso, habilita y le sirve de
pretexto, para RESUCITAR LA
MALTRECHA FABULA DE LA "ESCUELITA".
Pero, además, el SUGERENTE SILENCIO
de Parlamento pretende dejarlo en el
olvido, haciendo uso de una artimaña
incalificable.
La presentación del famoso "ESTUDIO"
que promocionó, con bombos y
platillos la AGENCIA ANSA y otros
medios, no fue tal. La Sra. Iñiguez,
impertérrita, procura seducirnos: "NO
LLEVÈ NADA PREPARADO
-nos miente con su habitual descaro-
PORQUE NO SABIA QUE IBAN A
CITARME".
Y, para terminar de enlodar su
escasa autoestima, remata su farsa,
anunciando, sin demudarse: "YO
TODAVIA ESTOY PREPARANDO EL MATERIAL
QUE ENTREGARÉ, POSIBLEMENTE EN ABRIL
O MAYO" y
agrega, impávida: "MAL
PODRIAN DARME UNA RESPUESTA; POR LO
QUE TODAVIA NO ENTREGUÉ".
5) Estamos frente a un burdo
folletín, que ubica las
insostenibles "Tesis" en una cuarta
categoría, imposible de redimir.
Cabe a los escasos corifeos que
soportan el espeso culebron,
reaccionar a tiempo, en defensa de
la dignidad de esa altiva comunidad.
Es increíble, su indiferencia,
frente, a tanto desatino, que los
lleva al ridículo y a la burla
impiadosa. A dos años del fracaso
más sonoro ante el Parlamento, no se
puede pedir otro crédito aduciendo
que el otro no existió. La única
victima es el pueblo uruguayo y su
cultura mancillada.
Juan
C. Esteban