Nada menos que la Minuta
Parlamentaria de 1998 del Dr. Agapo
Palomeque dirigida al Poder
Ejecutivo oriental solicitando
gestione ante el Gobierno Argentino
el examen de ADN. Esta iniciativa la
repite el Dr. Arturo Heber en 2003.
Ambas terminaron en un cajón de la
Presidencia. Mucho me temo que la
tentativa de la Diputada Argimon,
iniciada hace dos años, tuvo el
mismo aciago destino.
A propósito reproduzco las amargas
conclusiones que le sugiere al Dr.
Palomeque, su frustrada iniciativa,
publicada en "BÙSQUEDA" del 30 de
agosto de 2007:
"Me apresura -escribe Palomeque-
a
presentar sendas iniciativas -una en
la Cámara de Representantes y otra,
en el siguiente período legislativo,
en la Comisión Permanente- para que
se practicara a los restos de Gardel
y al de sus supuestos padres Escayo-Oliva
los procedimientos de cotejo de sus
ácidos desoxirribonucleicos (ADN).
"En una posterior legislatura
insistió sobre el punto el diputado
Arturo Heber y en la presente
Beatriz Argimon. A ambos le estoy
reconocido por haber atendido mi
sugerencia. PERO, HASTA EL MOMENTO
TODO HA SIDO INFRUCTUOSO". "Tengo en
mi poder la contestación de un
Ministro de Salud Pública: !No había
rubros para llevar a cabo dichos
estudios¡. Nunca supe si detrás de
esta respuesta se escondía un
desprecio a la cultura popular o
alguna otra MISTERIOSA MOTIVACIÒN.
Algún día se sabrá.
"También he sentido el retrogusto
amargo y desolador -dice Palomeque-
de constatar que ningún Ministro de
Relaciones Exteriores -desde el
decenio 1990-2000- en que fui
diputado hasta el momento presente
(2007) ha considerado que el tema
fuera lo suficientemente importante
como para decidirse a INICIAR
TRATATIVAS CON LA CANCILLERIA
ARGENTINA a efectos de exhumar los
restos de Gardel en el Cementerio de
la Chacarita". Y se pregunta el
Diputado Oriental "¿Qué DIABOLICO
IMPEDIMIENTO ha operado al respecto?
!Hágase cargo profesor L. Londoño
López de la orfandad documental, con
que se maneja¡ Desde hace 20 años,
según lo ratifica el diputado
Palomeque, ud. ignora o ficciona
desconocer la actitud negativa o
renuente del Gobierno Uruguayo.
Endilgarle responsabilidad a mi país
es un acto de imprudencia, que
desmerece sus blasones.
Ud., profesor tiene el derecho a
opinar o cambiar de opinión. Pero
nunca lo consentiré, sin antes
investigar y mostrar la
documentación que lo avale.
La verdad sobre el fallidas
tentativas, para que se logre el
CONSENSO. Interpares que ud. sugiere
-Poder Legislativo y Ejecutivo
Uruguayo- no es nada "inconcebible",
para que ud. se espante.
Su "aporte a la cultura Universal",
ditirambo que ud. acepta complacido,
no es tal. Su preocupante
desconocimiento y su ligereza al
inculparnos, pone al descubierto,
una vez más, su volubilidad de
juicio o su apresurado alineamiento,
entre fabuladores.
Tratar de recuperar la credibilidad
y el prestigio, pasa por aportar
documentalmente, en qué instrumentos
objetivos se apoyan sus reclamos de
ADN sobre los restos de
Escayola-Oliva.
Las respetables sospechas del
Diputado Agapo Palomeque, sobre un
gigantesco fraude, y la renuente
actitud del Poder Ejecutivo
Uruguayo, ponen de manifiesto, ante
un investigador honesto, que esas
pruebas, no salen a la luz, porque
sencillamente, nunca existieron,
salvo para la mentalidad afiebra de
un escriba como "AVLIS".
Juan
C. Esteban