"Cada vez son más contundentes - nos advierten desde la vecina orilla - las pruebas de la asistencia de Carlos Gardel a una escuela en el barrio sur".
No hay que ser muy perspicaz para adivinar el origen de tan desafortunado vaticinio.
I. LOS PRIMEROS TEMBLORES:
a) Como en un apotegma bíblico, primero fueron las carencias o ausencias de Matrículas, Registros, Certificados y Promociones de Grado.
b) Más tarde, la "indocumentación" impedía localizar, con qué nombre y apellido ,había sido anotado el presunto Gardel escolar.
c) Después, como en un auténtico "Cambalache" docente, resultaba imposible encontrar la Matrícula, porque los niños eran "anotaban de buena fe", por los padres, sin partidas de Nacimiento que los individualizaran, encontrándonos, a posteriori, con mercachifles con identidad doctoral o profesionales con identidades diversas: desoyinadores, musolinos, etc.
d) Por fin se encontró una Resolución de marzo de 1900 que advertía que "con el fin de subsanar las deficiencias notadas en las matrículas actuales, etc.,etc" (señal de que si, existían,) les permitió inventar la ausencia de toda matriculación anterior, que hubiera podido desenmascarar la falsa escolaridad del Gardel "oriental" .
e) Por último, la dueña del Museo Pedagógico de Montevideo, ante el creciente reclamo por la ausencia africana en la fotografía, tranquilizó, a los "investigadores" asegurándoles "que podía ser, perfectamente, que no hubiera ningún negro en la clase".(sic).....
II. EL MILAGRO FOTOGRÁFICO
Sucesivos ridículos, pusieron a los "investigadores" "sobre una pista segura". Entonces, "intentan llegar a la verdad, a través de un testimonio que consideran "implacable" o "inapelable" : el "Documento Fotográfico".
Apelando, como es su inveterada costumbre, a una horrorosa sintáxis, que no puede "aplacar" y sobre la que no admite discusión, se entroniza a la fotografía, como un instrumento probatorio que sustituye a la identificación papilar, aceptada universalmente, o, en su caso, a la Partida de Nacimiento.
Para ser justo, le concede, también, un modesto papel probatorio a alguna fecha impresa, si además aparece junto a la fotografía.
En este caso, de la escolaridad de Gardel en Uruguay, puede admitirse que la fecha que nadie vio ,ni podía ser exibida, es "confirmada" por un ignoto periodista -Carlos Marín- de cuyos lauros nadie se acuerda, salvo cuando se dice que advirtió que "actualmente, la foto tiene pegado un cartón detrás, que oculta la fecha", imposibilitando toda comprobación.
No obstante, contra toda lógica, " por primera vez", aparece la fecha de la foto escolar (1893) publicada en la Revista "AHORA", de junio de 1960 que la revista imprime, en letra de molde, al pie de la fotografia y que no prueba nada, porque se desconoce la fuente donde la extrajo el periodista, invalidando toda legitimidad de origen.
.
III. EL DERRUMBE FINAL
Hasta aquí transcribo la hipotesis sostenida desde Uruguay. Pero, ciñendome a la nota de referencia, no he encontrado de parte del periodista, ninguna aclaración que aluda a la fecha tapada con un cartón, detrás de la misma. Al contrario, al final de lo escrito en junio de 1960, Marín se refiere al Certificado Final del Colegio SAN ESTANISLAO en 1904. "De acuerdo con ese Certificado, aclara el periodista, que al terminar sexto grado, Gardel tenia 14 años si nació en 1890 y 17 si nació en diciembre de 1887. La lógica nos dice que tendría 14 años".
Por otra parte, tampoco es cierto que " la importancia de esta publicación reside en que por primera vez, se menciona la fecha en que había sido sacada la foto" (M.I: 17.9.2006)".
En primer lugar la fecha que consigna Marín en el texto que respalda la foto, no proviene de ninguna información de primera mano de Berthe Gardes, fallecida 17 años antes, sino que corre por su exclusiva cuenta, sin base documental, producto de su imaginación o de un error de cualquier tipo. No hay que olvidarse que la nota tiene carácter "sensacionalista" . En todo su contenido, la revista tenia fama folletinesca y el depositario del secreto, era , nada menos que el fantasioso Silva Cabrera (Avlis).
Además los autores uruguayos escamotean, ex profeso, la nota que "La Canción Moderna", Nº 429, del 6 de junio de 1936, le hace a Berthe Gardes. Pero lo que es más grave es que los "investigadores" incluyen, deliberadamente, en forma borrosa e ilegible la misma foto escolar , donde Berthe Gardes, 24 años antes de Marín, ya informa que la "fecha de la foto es del año 1896, cuando Carlitos, tenia 6 años de edad."
Esa fecha, en la foto que reproducen, aparece absolutamente ilegible y borrosa y, ex profeso no aparece destacada ni individualizada. Se la pasa por alto y se prefiere elegir una fuente inconfiable, muy posterior, con tal de hacer prevalecer una falsa identidad.
IV. LAS PRUEBAS:
Aquí incluimos para que se pueda comprobar el fraude y la mala fe o el manipuleo de la información, con el fin de apuntalar la insostenible presunción de un escolar oriental, la misma fotografía, que aparece reproducida dos veces. En el primer caso aparece borrosa e indecifrable; en la segunda , que no reproducen los uruguayos, la fecha aparece nítida. En la primera, se borra u oculta, intencionalmente, la fecha suministrada por la madre.
|
 |
|
En la Primera
imagen ( izquierda) se nota el contraste entre la
claridad de la foto y lo borroso del texto Señal que
ha sido manipuleado. En la sigiente imagen, (derecha)
a pesar de la falta de nitidez de la foto, el texto
puede ser leido, sin dificultad. Remitirse a la
imagen de origen, del estudio de "Gardelel oriental"
para corroborarlo y la diferencia con "La Canción
Moderna" de 1936 |
Resumiendo, la presunta escolaridad de Gardel en Montevideo surge de adulterar groseramente la fecha de una fotografía, donde:
1º) Ponen en boca de un periodista algo que no figura en la nota de la Revista "Ahora" de 1960, en el sentido que el año 1893 aparecia manuscripto, en la contratapa de la fotografía, esa fecha que luego "fue tapada con un carton pegado". Con esa presunción, no esclarecida ni documentada, "descubren" la escolaridad en Montevideo;
2º) Esa fecha, efectivamente, aparece debajo de la fotografia, y no detrás y manuscripta, impresa por el períodico. No prueba nada, y se desconocen las fuentes de las que se valío el periodista, o fue un simple error de tipiado.
3º) Es falso y no es la primera vez, en que aparece la fotografía, fechada 27 años antes. Su madre, Berthe Gardes la da a conocer, como primicia y declara que es de 1896, cuando Carlitos comienza su escolaridad primaria;
4º) La foto que suministra la madre es de junio, 6 de 1936 y la referencia a la fecha de ingreso al primario -1896- , los orientales la incluyen haciendo ilegible esa fecha, en contraste con la mayor claridad de los niños que integran la foto;
5º) La borrosa e ilegible redacción revela un propósito manifiesto de ocultamiento, teniendo a mano la publicación original de 1936, donde aparece nítida la fecha;
6º) No es casual, entonces, o producto de un error de imprenta lo ilegible de la fecha. Hay un motivo deliberado por adulterar las fechas, para torcer las conclusiones, y forzar una tesis insostenible.
V. ¿FINAL DE LA LEYENDA?
Esta investigadora y sus colegas son duchos en el arte de alterar, retitular, o cambiar escenarios fotográficos.
Basta recordar a "Bertha, de menor de edad y teñida de rubio"; "Gardel fotografiado en Tacuarembó" ;o "Contemplando la Copa de los campeones de 1930", para desacreditar sus "Descubrimientos".
En este caso el "Esperanzador Hallazgo" sobre la escolaridad de Gardel en Montevideo se cayó, como ESCOMBROS DE UNA DEMOLICIÓN, arrastrando consigo, planos comparativos, informes de Museos Pedagógicos, ausencia de negros y mestizos, Matrículas inexistentes, personas "indocumentadas", Comisiones Parlamentarias, fotos amañadas y conferencias tediosas e interminables.
ESTAMOS CONVENCIDOS DE ESTAR ASISTIENDO AL COMIENZO DEL FIN