Conversación
con Juan Carlos Esteban
Juan
Carlos Esteban he mirado su mesura,
su inteligencia en mantener el
equilibro en el caso de Gardel que
apasiona a cada uno de los
defensores de este icono. Él nos
dice aquí está lo que investigué
como pruebas irrefutables, sin nada
de especulación. Juan Carlos, en
esta conversación, reflexivo,
tanguero al máximo, amoroso con esa
patrimonio que es el tango y su
presencia nos da una cátedra de los
efectos y afectos sociales de la
música de Buenos Aires, y de los
vericuetos de su acercamiento con la
poesía. Lo hace con un carácter tan
metódico que sus palabras apasionan
y nos adentran en ese mundo
entrañable del ser argentino,
expresada en sus pausadas palabras y
en sus serias reflexiones, y en
nuestro secreto amor por Buenos
Aires y la geografía del tango.
Juan Carlos Esteban es oriundo de
Buenos Aires, provincia de Buenos
Aires, Argentina. Historiador,
investigador y especialista en la
materia gardeliana, es el
colaborador extraordinario de
Gardel Web. Gracias a sus
aportes se han podido publicar
varios documentos inéditos y
esclarecer muchas dudas sobre el
verdadero origen del cantor, la
relación con su madre, amigos y
colaboradores. Como Escritor ha
colaborado en: Análisis y Estudios
como crítico en el Diario "Clarín",
"El Hogar", "Mundo Argentino", "Propósitos",
"Conducta", "Espiga", "El Observador"
y "Búsqueda" (ROU). Conferencias en
"Universidad del Sur" en Bahía
Blanca , En el "Teatro Nuevo; en la
Facultad de Ciencias Económicas; "
Radio Nacional Argentina;
Conferencia en el 70ª Aniversario de
C. Gardel auspiciadas por la
Secretarias de Cultura de la Ciudad
de Bs. As. y otra en la Ciudad de
Rosario y en la Ciudad de Pergamino.
Como aficionado al Tango: Publico:
"C. Gardel, Encuadre Histórico" 1º y
2º Edición;
"C. Gardel: Sus Antecedentes
Franceses" y en prensa el mismo
libro en francés. En Prensa
"El Tango: Vigencia y Crepúsculo".
Es miembro de Honor de
la Asociación C. Gardel de Francia
y esta en el Directorio del
"Centro de Estudios Gardelianos de
la Argentina". Profesión:
Economista. De 1948 hasta 1958 fue
miembro de la Dirección de
Industrias del Estado, Dto. de
Economia y Promoción. Editó 3 libros
y dos conferencias de su
especialidad. En 1956 asesoró al Dr
Arturo Frondizi sobre Empresas del
Estado, En 1958 fue designado
Secretario Provincial de Industria y
Comercio durante el Gobierno del
Presidente Arturo Frondizi.
Posteriormente participó en
emprendimientos empresarios en la
Industria de máquinas-herramientas,
energía (gas) y, actualmente, en el
área agropecuaria. En noviembre de
1963, representó a la Argentina en
el Congreso de Petróleo y gas en los
Ángeles EEUU. En abril de 1968
integró la Misión Económica de la
Cámara de Comercio en Europa.. En
1973 integró la Misión Económica
ante el Gobierno de Cuba. ..
Víctor Bustamante: ¿Qué
interés tiene a estas alturas
afirmar que Gardel es de Tacuarembo
o de Toulouse? Es como estar
buscando El Dorado.
Juan Carlos Esteban: No es
tan asì. Está emparentado con la
preservaciòn del Patrimonio
Cultural. Nosotros no nos agradaría
diluir a J.L.Borges dentro de una
categoría difusa de Latinoamericano.
Borges es entrañablemente Buenos
Aires, aunque su dimensiòn cultural
tiene carácter universal. Por lo
tanto, no es una cuestiòn baladì, en
tanto rescato en Gardel, gran parte
del fenòmeno inmigratorio, que puso
su sello a la Argentina aluvial y
cuànto contribuyò Gardel y los
flujos migratorios, en la formacion
de la Sociedad fundacional. De modo
que encarè su pregunta siempre con
el objetivo de rescatar, en què
medida aportaron las corrientes de
ultramar a la constituciòn del ser
argentino y la fascinante
integraciòn de esos componente
multiètnicos y, cuànto influyò el
fenòmeno Gardel, en nuestra
idiosincrasia y nuestra personalidad
como país. De modo que el examen
acerca del lugar de nacimiento de
Gardel tiene sentido, si pasa por
exaltar en él, a los millones de
residentes, que desde su impronta de
otras geografias se fundieron y
contribuyeron, decisivamente, a
modelar una personalidad distintiva
El pensamiento nacionalista, pero
màs, su exageraciòn xenòfoba,
quisieron hacer de Gardel un
producto rural y autòctono, desde su
origen, sin comprender que esa
fiebre exacerbada de Patria, que
envolvia a los jòvenes inmigrantes y
a sus hijos argentinos, se
manifestaba, superlativamente, en la
totalidad de su trayectoria
artìstica. Gardel fue uno de ellos,
y su criollismo era el de todos. La
bùsqueda de identidad propia de las
distintas generaciones que
compusieron nuestra sociedad; el
poderoso impulso existencial,
inquiriendo quiènes somos y
reclamando para si una identidad
genuina, estaba férreamente
arraigada en nuestra conciencia de
exiliados. Éramos portadores del
"Mal Metafìsico", en nuestro
inconciente colectivo. Esas
vivencias de la bùsqueda inicial de
nuestro origen, luego se fue
atemperando, con el transcurso de
las nuevas generaciones. Pero, a
principios del siglo XX, éramos un
país de extranjeros. Por lo tanto,
en los comienzos del siglo, se
acentuaba la condiciòn "criolla", a
fin de mantenernos bien
diferenciados de la conducta del
inmigrante no asimilado. Gardel
mismo tenia a flor de labio su
orgullo criollo y tanto fue su
esfuerzo raigal, el aferrarse a su
tierra de adopciòn, que sus
comienzos, curiosamente, están
ligados al folklore capero, que
nunca abandonò del todo. Nada
autoriza, no obstante, a confundir
su acendrado espíritu rioplatense,
con la circunstancia de su
nacimiento. Al contrario, su origen
y su condición infantil de
desarraigo inicial hicieron de èl,
como tantos expatriados, un tenaz
arquitecto de su nueva identidad. Y
fue un hombre de la ciudad que lo
vio crecer. Su criollismo estaba
emparentado, en su niñez, con la
ciudad-puerto de un inmenso
reservorio agropecuario que, todavia,
dictaba la influencia rural, hasta
en su mùsica, pero que el tango
criollo empezaba a desalojar. Sin
duda Gardel era, inequívocamente, un
producto urbano, sin rastros de "sitios
rurales" que comenzaba a frecuentar,
recién a partir de 1913. Buenos
Aires estaba en plena elaboraciòn de
su expresiòn musical que, al
comienzo incluía algunos giros y
expresiones, indisimuladamente
gauchesca. y el tango criollo que
alternaban con el vocabulario
lunfardo, que se inventaba,
apresuradamente, el hombre porteño.
Su primer etapa se corresponde con
un país rural que comenzaba un lento
proceso de industrializaciòn. Gardel
expresa esa transiciòn, que iba a
diferenciar a la ciudad del campo.
Es verdad que le cantò al medio
rural pero, desde su condiciòn
urbana, y con un acento
inconfundiblemente porteño.
VB: A los franceses no les
interesa afirmar o reclamar si
Gardel era de Toulouse. Al fin y al
cabo a su madre nada le brindaron y
ella debió emigrar. ¿Parece que
dentro del término cultura dominante
ellos miran de soslayo el tango o
les parece incomodo afirmar que allí
en un país desarrollado, también hay
marginados?
JCE: Francia tiene a buen
resguardo su patrimonio cultural y
si es posible, incrementarlo no
dudan en expropiar, al mejor estilo
Napoleónico, obras de arte y toda
clase de expresiones culturales que
conserve algún referente galo. Sin
embargo, salvo ciertos círculos
calificados, Carlos Gardel es
desconocido para el gran público,
incluido el de Toulouse. En eso hay
que tener en cuenta, la fuerza
avasallante de las corrientes de la
subcultura musical contemporánea, o
cultura del ruido que hasta excluyò
a la gran Edith Piaf. No obstante y
volviendo a la "real politìc" le
comento que desde Jaques Chirac,
como Intendente de Paris, así como
cuando Presidente, hasta Sarkosy,
pasando por la Ministra de Cultura y
el Ministro de Relaciones
Internacionales nos han congratulado
por el libro "Carlos. Gardel, Ses
Antècèdents Francais".(Editado
tambien en frances). Gardel está muy
bien inventariado, como uds. podrán
observar, en el artículo del 15 de
abril de 2008, donde incluyo sus
cartas, elogiosas, ratificando su
origen tolosano por los funcionarios
mencionados. Contrario Sensu, no
tuve la misma acogida de las
autoridades de nuestro País, en
ningún nivel (Ver : GardelWeb. com:
"El Gobierno Francés y Carlos
Gardel").
VB: Los fanáticos del Uruguay
se aferran con lo que sea a su deseo
de que Gardel haya nacido allí. ¿A
qué se debe esta insistencia?
JCE: En el caso Uruguayo, se
expresa exageradamente, el sentido
de pertenencia del cantor, hasta
elevarlo a lo patètico, quizá porque
la formaciòn de Uruguay como Naciòn
independiente fue mucho màs
contemporánea. Ocurriò como un
desgarramiento apresurado de un
tronco común -las Provincias Unidas
del Río de la Plata-, muchos de
cuyos componentes, compartimos y aun
compartiremos. La formaciòn de la
nacionalidad propia en Uruguay -voluntad
absolutamente legìtima- debe
encontrar sus propios lìmites, sin
caer en lo grotesco. Compartir la
misma cultura, no los habilita a
apropiarse, afanosamente, de los
espacios comunes, cuyos orígenes son
inexcindibles. Sin embargo, fuimos
llevados a una controversia no
deseada, pero no por eso, menos
trascendente, porque en ciertos
sectores, se puso en juego, no sòlo
el origen de un artista, sino que,
subrepticiamente, intentaban
acaparar con Gardel, todo un
patrimonio cultural compartido, y
aun màs, se estaba exacerbando un
malsano sentimiento antagònico y
chauvinista. Y no es cosa menor,
porque de no ponerle coto, sabemos
muy bien donde puede conducir el
nacionalismo, llevado a sus extremos.
En la base de la controversia anida
un espíritu de diferenciaciòn -genuino
cuando se trata de exaltar ciertas
particularidades regionales- pero
pernicioso cuando la exageraciòn
lleva a antagonismos
irreconciliables. Resumiendo, la
Repùblica Oriental del Uruguay fue
producto de un Estado libremente
escindido, por razones geopolìticas,
cuya voluntad soberana y legìtima no
esta en discusión, pero que motoriza
la necesidad de dotarla de identidad
histórica propia con personalidades
y acontecimientos, que hasta ese
momento, integraban un patrimonio
común y compartido en el Río de la
Plata. Esto se manifiesta también,
en el plano cultural y
particularmente en la mùsica que,
hasta ahora, no ha querido o no ha
podido diferenciarse. El caso màs
paradigmático ha sido el origen de
Carlos Gardel -también Libertad
Lamarque- que se ha teñido de un
chauvinismo irreductible, que
trasciende una serena política de
Estado. Desde 1996 y por las leyes
Nª 14.742 y 17.536 el Gobierno
Uruguayo, en el aniversario de la
tragedia de Medellín, cada 24 de
junio, en la ciudad de Tacuarembò,
propiciò que se celebre el
acontecimiento, con argumentos màs
políticos que de probidad històrica.
Desde esa fecha se estableció,
también, un polo turístico-comercial,
en beneficio de una regiòn,
comparativamente, no muy prodiga en
recursos naturales. Naturalmente que
el auge turìstico conlleva un
importante robustecimiento de las
Finanzas Pùblicas regionales e
intereses de carácter irreversible,
que desempeñan un rol decisivo en
cualquier iniciativa del Poder
legislativo, tendiente a esclarecer,
a través de tres iniciativas, para
el examen del ADN (1999, 2003 y
2008) que encontraron hasta el
presente, manifiesta pasividad de
parte del Poder Ejecutivo. De
cualquier manera, ha quedado saldada
la unilateral disputa, con la
enumeraciòn minuciosa de 11
apartados. En ellos se detallan la
pruebas documentales de carácter
jurìdico, e histórico, que no
ofrecen màrgen, màs que para una
apelaciòn ante la justicia,
solicitando su revocatoria,
anulación o fundamento contrario de
base documental. (1) También nos
ofrecimos a apoyar: a) el ajetreado
examen de ADN; b) Pruebas
caligráficas del Testamento; c)
Peritaje de sus huellas dactilares.
VB: ¿Es un deseo de
apropiarse de la cultura argentina o
es mejor decir, compartir el tango
en ambas orillas?
JCE: Le voy a responder,
indirectamente, con una
revalorizaciòn de carácter
sociológico. Uruguay tanto como la
Argentina se enfrentan a un dilema.
Dejaron de ser países viables, en el
sentido macroeconómico del término.
Se impone repensar nuestro destino
soberano, en categorías de grandes
espacios políticos y económicos:
Mercosur o como se quiera llamar.
Allì tendremos que tributar o
resignar parte de lo que hasta hoy
consideramos intransferible. La
Comunidad Europea es un ejemplo.
Particularmente Francia y Alemania,
desgarradas por lo que Borges, con
su lucidez habitual, caracterizó
como tres verdaderas guerras civiles,
en menos de un siglo. Sin embargo,
tras un doloroso derrotero de
destrucción y muerte, comprendieron
que las escalas macroeconòmicas ya
no transitaban por los mismos
paràmetros estadìsticos que, en el
pasado, los ufanaba de orgullo
nacional independiente. Nuestra
América del Sur fue victima de una "Balcanizaciòn",
que hoy se muestra en toda su
insuficiencia. En el siglo XIX las
provincias del Río de la Plata
tuvieron que resignar tributos,
gavelas, moneda, ejércitos, justicia
y además símbolos diferenciales, en
pos de un nuevo esquema de pais,
compatible con la economía y la
política global de aquel entonces.
Hoy, nos llegò la hora, nuevamente,
de repensar en grande ese viejo
sueño sudamericano. Las escalas
económicas vuelven a dictar su
lógica de hierro. No hay costo de
Estado que pueda sobrellevar una
economía sin escala, frente a los
nuevos espacios que se abren,
particularmente en Asia. La unidad,
la integraciòn, la reasignaciòn de
ciertos recursos industriales, la
incorporaciòn de otros màs
sofisticados, tendrán que ser
repensados a la luz de una nueva
realidad. Tal como se nos planteò al
comienzo de nuestra organizaciòn,
como naciones. A modo de ejemplo ¿
Es compatible un Uruguay con la
misma poblaciòn de nuestra Provincia
de Santa Fe industrial, pero con un
sobre-costo para sostener sus
fuerzas armadas y su cuerpo
diplomático? ¿Como sobrellevar un
costo de producciòn automotriz, si
la industria argentina produce,
apenas el 20 % de lo que sale de las
líneas de producciòn de las
terminales brasileras? Tendremos que
especializarnos en proveer de
robòtica, electrónica,
màquinas-herramientas e ingenierìa
de alta complejidad, a cambio de
resignar componentes de producciòn
masiva. Debemos movernos hacia la
parte alta de la cadena de valor.
Todo este pequeño rodeo sirve, para
ejemplificar lo torpe y dañino de
alimentar ciertos nacionalismos
culturales -caso Gardel- frente a un
mundo que disputa, cuánto debe ceder
y cuánto recibir, en el rediseño de
un nuevo damero internacional.
VB: Hay una frase popular:
uno no es de donde nace sino de
donde se hace. El Gardel que nos
interesa es netamente de Buenos
aires. A esa ciudad le cantó algunos
tangos donde manifiesta su amor a la
ciudad. Ni Toulouse ni Tacuarembó
merecieron su memoria. ¿Qué pensas
sobre esto?
JCE: En efecto, Gardel es un
producto del desarrollo de la
sociedad argentina. Esto se refleja
en el plano social, donde,
sucesivamente, a la china cuartelera
la sucediò la costurerita de
Carriego. Luego vinieron las
fabriqueras y el taller, con sus
nuevos còdigos, para dar paso a la
fàbrica, con sus operarias
industriales sindicalizadas. Por
fin, llegan las que operan Internet,
los servicios, etc. Cada una trae su
impronta. Sus costumbres son otras.
Sus melodías que fueron, en el
inicio, los "tristes" y las bagualas,
luego las suceden los valcesitos y
las milongas y el tango y hoy,
provisoriamente, se aturden con las
baterías y el ruido. Pero ya
despunta el tango y Gardel. En otro
espacio, Gardel mismo se puso a la
cabeza y acompañò el periplo que
siguieron los cambios en nuestra
sociedad. Frente al payador,
heredero del gaucho nòmade y
sentencioso de Josè Hernández,
Gardel se planta con sus aires
camperos, que integran su primer
repertorio. No improvisa. Elabora,
escribe o copia. Ya es otra cosa. La
sociedad, empieza a desperezarse de
su pasar bucòlico y contemplativo.
Su gente es compelida a la milicia o
como peones asalariados. Se impone
el orden, los reglamentos y el uso
horario masivo. En el centenario
comienzan a gestarse las grandes
urbes, a expensas de la lenta
despoblaciòn del campo. Coexisten el
campo, el arrabal y los suburbios.
Asoma, entonces, una nueva forma
expresiva que Gardel se apropia,
inteligentemente. El tango envuelve
a esa nueva sociedad. La representa,
la totaliza y, èl, se convierte en
su rapsoda. Lentamente, el malevo
esquinero y sin trabajo fijo es
absorbido por las fabricas que lo
proletarizan y lo amansan. Su
atenciòn está, ahora, en el torno y
el balancìn. Abandona el puñal y se
aliena junto a la herramienta. El
horario, implacable, lo somete. El
emblemàtico "Lechuza" de Navarrine
ya no "se recuesta en la esquina a
pensar". Transita "junto al olvido".
El malevo converso, habita y convive
en la fàbrica; se despuebla la "esquina"
y se dispersa la "barra". Carlos
Gardel fue el cronista mayor de todo
ese cambio. También, junto a
Discepòlo, le tocò expresar la gran
crisis y desesperanza de 1930. Pero
la sociedad no se suicida en las
vísperas. Se abraza, como una
especie de fuga hacia adelante, al
tango-canciòn o el tango-balada, que
la adormece. Carlos Gardel se asume,
junto a Le Pera de ese discurso y le
canta a las golondrinas, al dia que
me quieras y a un arrabal de cartón.
¡ Siempre en la vanguardia, siempre
adelante! Lejos del "El Moro" y del
"Tirador Plateado", pero también de
"Aquaforte" y "Yira Yira" En
definitiva, Gardel esta imbricado y
envuelto en la trama màs profunda e
inseparable del alma de su
Argentina. Es su arquetipo.
VB: Eres un especialista en
Gardel, ¿a qué se debe este amor
hacia él?
JCE: Es un hondo sentimiento
de frustración, antes que amor. Me
explico. Me voy a adentrar en un
tópico que, desde siempre, me ha
intrigado y es, más allá de toda
duda, la extraordinaria resistencia
gardeliana frente a la erosión
inexorable e inclemente que ejerce
el tiempo. Para Gardel la erosión no
vale; no existe. Pero yo creo que,
más allá de su extraordinaria
condición artística, hay otros
factores que obran para exaltar su
figura, a los niveles que hoy lo
reconocemos. Advierto en todo ello,
una formidable cadena de
frustraciones, de todo òrden, que
agobian a nuestro país y que, aparte
de enaltecer su figura, también, esa
misma envergadura, nos sirve de
consuelo. La pregunta es, entonces,
sin menoscabo de su extraordinaria
personalidad, la lozanìa de su fama
y la personalidad de Gardel entre
nosotros, a màs de medio siglo de su
trànsito, tenga algo que ver con una
circunstancia històrica, cuando nos
quedamos estancados. Cuando se
detuvo el curso de nuestra evoluciòn
y caímos, sin una aparente razòn de
ser, en un estado de pesadumbre, de
encono dirigido contra nosotros
mismos, de bronca contra nuestro
presente, de mufa de cara a nuestro
futuro y de refugio, por ende, en
nuestro pasado, que precisamente es
ÈL, con su gloria y su recuerdo. Los
que nos quedamos niños, los que no
crecimos espiritual y culturalmente
fuimos nosotros, que seria lo que
explica, de alguna manera por què
Gardel nos basta ahora; nos sirve de
consuelo. No me voy extender sobre
los fundamentos econòmicos y
políticos que promedian en estas
circunstancias. Sòlo recordarè una
reflexiòn de mi amigo Rafael Flores:
"Tranquilo y simpàtico, vencedor del
paso del tiempo, en los hombres y en
las cosas; advirtiendo a sus
conciudadanos, segun una pintada que
puede leerse en algunos muros de su
ciudad amada, nos convoca: "¡ No me
lloren, crezcan! ".
VB: Has escrito algunos
libros sobre tango, uno de ellos es:
“Carlos Gardel: sus antecedentes
franceses” con Monique Ruffié de
Saint-Blancat, y Georges Galopa.
Háblanos de él. Como se concibió que
se pretendió al escribirlo a seis
manos. Y quién es cada uno de los
otros autores.
JCE: Es evidente que el rigor
històrico exige una amplia
documentaciòn sobre sus antepasados
y su genealogía. Para ello hay que
trasladarse a la ciudad que lo vio
nacer. Aparte que mis entrañables
amigos, son formidables
investigadores, disponen, además, de
una documentaciòn celosamente
protegida, que nos permitió
remontarnos hasta principios de
siglo XVIII En el Hospital de la
Grave mi amiga Mònique descubrió,
entre viejos infolios, hasta el
nùmero de parto de la Benemèrita
Doña Berthe Gardes y la fecha de
ingreso y egreso del nosocomio. Los
Municipios de Burdeos y Toulouse
poseen, microfilmados la copiosa
documentaciòn que hemos incorporado
al libro. Desde hace màs de 10 años,
que estan atareados en el acopio de
Documentaciòn y, además, estuve en
tres oportunidades trabajando en la
Villa Rosa. La biografía de Gardel
hubiera quedado manifiestamente
trunca, si no se recurre a la amplia
documentaciòn de que disponen en
Migraciones, Aduana, Registros de
Nacimientos y Defunciones y el
Régimen militar que regia en esa
època.
VB: En “Tango: vigencia y
crepúsculo” escrito solo por vos, ¿cual
es la finalidad?.
JCE: Vamos a tratar de
resumirlo.¿Què mensaje atesora "Vigencia
y Crepúsculo"?. Veamos. Es imposible
detener el tiempo y las formas y
expresiones que se suceden y
modifican, incesantemente. Historia
es la crònica del cambio de la
sociedad y sus costumbres, sus
hàbitos y sus expresiones culturales.
Es ingenuo, entonces, encasillar el
tango, como expresiòn vàlida y
permanente, de un pueblo y una
sociedad, a lo largo de la vida.
Todo cambia, todo fluye, según el
feliz apotegma de Heràclito. El
desarrollo no es rectilinio y en
permanente ascenso. Tiene sus
retrocesos transitorios, su
estancamiento relativo y también, su
extinción. Cuando digo
transformaciòn, estoy queriendo
decir que va a seguir portando en su
seno lo màs genuino del Ser
argentino: su ètica, su espíritu de
grandeza, hoy adormecida, su forma
expresiva inimitable, que la hace
tan nuestra y, alguna vez, fue una
constante, en nuestra historia.
Nadie puede garantizar y predecir la
permanencia y vigencia de
determinada forma de sociedad o país.
La decadencia de Grecia, Roma o
Cartago y los imperios modernos, nos
muestra elocuentemente, la
inviabilidad de la conservaciòn de
determinadas categorías o pautas
culturales, en que la sociedad y el
hombre se expresan. Nuestra música y
sus exponentes, no escapan a esta
regla de hierro. Pueden pasar a la
historia o al olvido, pero no le
podemos garantizar su vigencia y
lozania, en su expresiòn pretèrita,
a través de las distintas etapas que
la sociedad atraviesa. También el
tango, tal y como lo conocimos,
puede aparecer como comedia o como
tragedia, pero su resurreciòn esta
garantizada, únicamente, como una
secta o una comparsa. La permanencia
del tango, consiste, por lo tanto,
en instalar en terapia intensiva y
prolongada, lo que ya ha expiado. Y
ese es el tango, tal y como lo
conocimos. Su escenario genuino ha
mudado sus còdigos, costumbres y
lenguaje. Su medio, donde prevaleciò,
ha desaparecido. Ha fallecido con
todos los honores, a partir de la
dècada del 40. Ha ingresado en su
sitial, en la historia grande de la
Argentina. A sus funerales, con
juegos florales, asistieron Josè
Maria Contursi, Discèpolo con su "Canciòn
desesperada", Manzi, y el Gran Pedro
Mafia, tambièn, integró el cortejo "taconeando"
el fin del arrabal, con la cruz de
un puñal y con toda su ley" De allí
en adelante, intentos fugaces, el
silencio y la nada.
VB: Es gardeliano de tiempo
completo o escucha otros cantores.
JCE: Naturalmente. R.
Goyeneche, Ángel Vargas, Robero Ray,
-cantor de O. Fresedo-. Todos se
esforzaron en diferenciarse de C.
Gardel. El primer Goyeneche, (Hasta
1965 /70) es un caso aparte. Es un
fenòmeno tardío o extemporáneo;
canta frente a una sociedad en
trànsito a otras expresiones
musicales y, sin embargo, recrea la
problemática de la era fundacional,
con una hondura dramática de aquella
época, que ya no existe. Trasmite la
misma emoción, que es la clave, para
comprender el tango. Cantò, para
otra sociedad, con la impronta de la
era fundacional (1920/ 50) Un
milagro de transmutación emotiva.
Supo volver a rezar, como Gardel, la
misa laica que propone el tango. La
misma unción; el mismo recogimiento.
VB: ¿Nos podrías realizar tu
antología de tango en estos aspectos:
Cinco tangos instrumentales?.Cinco
tangos de ayer (hasta 1955) yCinco
tangos de hoy (después de 1955.
Cantor: (excepto Gardel)
Cancionista.Letrista. Orquesta:
JCE: a) Mano a Mano; Amurado;
Yira Yira; Caprichosa (De Caro
1924/5 ); Vida Mia, Confesiòn;
Quejas de Bandoneon (Troilo) b)
"Como dos extraños" y muy pocos màs
c) M Simone; Ada Falcon, Rosita
Quiroga; A. Maizani y Susana Rinaldi
d) Discèpolo; Celedonio Flores,
Manzi, Cadìcamo c) De Caro; Di Sarli;
Troilo; Firpo, Fresedo y Pugliese.
VB: ¿Qué pensás del tango
actual con sus fusiones? ¿Genuflexión
al rock?
JCE: El tango, como expresiòn
artistica creativa, hace rato que es
historia de una època acotada, por
miles de factores sociales que
dejaron de existir. Se abren dos
perspectivas:
a) O es una tentativa o un bùsqueda
honesta y genuina por expresar,
musicalmente, la problemática de un
sociedad, en transiciòn, y de un
gran desconcierto;
b) Expresa a la Sociedad del ruido y
el aturdimiento, decadente como
expresiòn cultural; efímera, donde
predomina la batería..
Es decir, en sustitución de la
armonía y la sabia distribución de
los silencios, a través de
instrumentos nobles, como el violín
y el bandoneón. Estos últimos,
establecen un parlamento, un dialogo
en clave, que trasmite emoción. La
batería es el ruido monocorde, sin
interrupciones, semejante a la
música y los bailes tribales.
VB: ¿Eres purista en la
medida en que el tango tiene el
sabor que le dan sus instrumentos
clásicos: violín, piano, bandoneón,
o crees que evolucionar es hacerlo
más balada, más jazz, mas blues.
Cuando me refiero al término de
cultura dominante nunca he visto una
gran banda de jazz o de blues
acompañando un bandoleón.
JCE: La "cultura" musical
dominante es la antitesis de la
cultura. Estamos transitando un
tramo de la Historia universal, por
cierto, finito, definido
magistralmente por Oswald Spengler
en su "Decadencia de Occidente". Por
darle una frontera imaginaria, se
acentuò, a partir de la segunda
mitad del siglo XX, donde
languidecieron los grandes pintores,
los mùsicos creativos, los
escritores eminentes, sin relevo. La
música popular sucumbiò junto a las
otras expresiones. El gran auge de
la tècnica, su avance prodigioso,
desconcertò a las categorías
culturales, que no pudieron o no
supieron recrear un referente
filosòfico, que las explique, las
proteja y le provea los instrumentos
de un nuevo Renacimiento.
VB: ¿Qué director o
directores de orquesta actual se
puede decir que en este momento ala
vanguardia en el tango?
JCE: Le caben los mismos
fundamentos que valen para explicar
la ausencia de un Manzi, un De Caro,
un Troilo, y un Gardel. Les toca
expresar un pasado musical, carentes
del èxtasis que marcó aquella Època,
su ambiente su calor y su estado
emotivo. El artista es de su época;
está marcado por esa impronta. No es
universal, sino del medio que le diò
su impulso vital y creativo. Se
apropió de sus circunstancias, que
lo condicionaron, según señalaba J.
Ortega y Gasset. Y repetir lo que
fuè, se convierte en comedia.
VB: ¿No consideras que ese
corpus del tango es tan inmenso que
nadie ahora es capaz de superarlo. Y
por eso se vuelve siempre a los
grandes temas clásicos?
JCE: En alguna medida esta
pregunta fue contestada,
parcialmente, al referirme al Mito
Gardel. La música popular es, en
alguna medida, tributaria de los
procesos o estadios materiales,
donde se desenvuelven los cambios y
el desarrollo de una sociedad. Ella
es generadora de nuevas
problemáticas que la cultura en
general se las apropia y las
devuelve en obras artísticas que
reflejan esa nueva realidad. El
estancamiento de las estructuras
económicas, a las puertas de un
salto cualitativo, que complete su
integración económica, y su
detenimiento como proveedora de
comodities, ha paralizado y
encapsulado a nuestra sociedad, en
una inmovilidad semi-industrial
permanente. Como consecuencia, todas
las expresiones culturales acompañan
ese estancamiento y esa decadencia.
Los grandes artistas y pensadores
pertenecen y abrevaron del
formidable salto de nuestro país, en
el periodo 1880/1930. Tanto los
grandes compositores y poetas (letristas)
del tango como los importantes
escritores, pintores, etc nacieron y
se desarrollaron hasta 1950. Tambièn
los hombres de Estado. Lugones,
Mallea, Mújica Laines, Roberto Arlt,
Borges, Sàbato, Martinez Estrada,
Petoruti, Berni, Ricardo Carpani,
Quinquela Martín, Soldi etc., se
nutrieron en ese periodo magistral.
Como Estadistas es suficiente
nombrar a Carlos Pellegrini y Arturo
Frondizi De allí para adelante,
comienza el desierto, la mediocridad.
Nada relevante. Esa es una realidad
asfixiante o si Ud. prefiere una
notable casualidad. Entonces, el
pasado nos fascina y, al mismo
tiempo, nos agobia y nos retiene. El
tango no escapa a esa realidad.
VB: Pese que Borges a pesar
de ser contradictorios con el tango
siempre amó, las milongas. Incluso
compuso letras. ¿Qué me decís de su
actitud?
JCE: Es verdad que se inclinò
por la milonga y la alegre
compadrada del tango agitado y como
apurado, de lo comienzos: Mendizabal,
Villoldo, Arolas y Saborido. Pero no
es menos cierto que valoraba el
tango en general y su raíz
filosòfica. A ese propòsito, vale la
pena transcribir su pensamiento
inicial: "Dirìase que sin
atardeceres y noches de Buenos Aires
no puede hacerse un tango y que en
el cielo nos espera a los argentinos
la idea platònica del tango, su
forma universal, y que esa especie
venturosa tiene, aunque humilde, su
lugar en el universo" Obr. Com. pag.
165, EMECE Ya más maduro reflexiona,
en un poema lleno de belleza y
esperanza. "Esa ràfaga, el tango,
esa diablura, Los atareados años
desafía; Hecho de polvo y tiempo, el
hombre dura menos que la liviana
melodía" Obr. Com. pag: 889. EMECE.
Por otra parte se tomo su tiempo
para burlarse de la fábula oriental.
"En todos los ejemplos aportados -ironiza,
Borges- late, embrionaria, la tenaz
voluntad de afirmar lo propio, lo
autòctono, lo pro domo. Ahora mismo,
al despachar con ánimo abierto esta
sesuda crónica, nos aturulla el
tímpano la controversia sobre Carlos
Gardel, Morocho del Abasto para los
unos, uruguayo para los menos,
tolosano de origen" (Crònicas de
Bustos Domecq, pag 135. Ed. LOSADA)
.
VB: Ahora que hablo de
milonga encuentro por esta duda: dos
de las grandes músicas del mundo son
el jazz y el tango. Los anglosajones
derivan el jazz del blues o
viceversa y tienen su sonido
diferente. ¿Eso mismo se podría
decir del tango y la milonga?
JCE: Creo que si. Ambos
gèneros musicales -jazz y tango-
reconocen una raíz en el sustratum
profundo, en la marginaciòn y la
miseria de todo tipo, de dos
sociedades que nacieron,
contemporaneas. Estaban basadas en
los grandes principios igualitarios
de los enciclopedistas y humanistas
franceses, para luego desdoblarse,
necesariamente, en rèprobos y
elegidos. En "los unos y los otros".
Ambas expresiones musicales tienen,
en comun, una impronta contestataria
y a la vez sufriente y quejumbrosa.
VB: Cuando en Latinoamérica
hablamos del tango hay algunos que
denigran y afirman que es hablar del
recuerdo, pero cuando se refieren al
jazz y al blues que dan origen al
rock, se dice que son modernos. ¿Complejo
de inferioridad?
JCE: Allí va a encontrar, el
contraste entre una sociedad
dinámica y en constante renovaciòn y
un pueblo "que está solo y espera",
remedando al lúcido Raul Scalabrini
Ortiz. y que procuré describir en un
punto anterior.
VB: Háblame de Buenos Aires,
de las confiterías o de los cafés
donde vas a escuchar tango, de tus
calles preferidas. En síntesis de
una noche en las calles de Buenos
Aires. Esto te lo digo porque Buenos
Aires nos llega y lo amamos por
Borges, por Cortázar por Sábato que
nos instalan la ciudad en su detalle.
Y también por su presencia en muchos
tangos.
JCE: Buenos Aires que yo vivì
no tiene explicaciòn racional. Sigue
siendo "la Gran Capital de un
Imperio que no existe," según la
afortunada definiciòn de Andre
Malraux. Si Ud. me permite yo
incorporaría, después de Borges, a
Roberto Arlt, Mujica Laines ("Misteriosa
Buenos Aires") y el conmovedor
Mallea ("Historia de una Pasiòn
Argentina") Los porteños llevamos
prendida en la retina la ciudad
bruja de los cuarenta, con su usina
de recrear la mejor cultura y las
expresiones artísticas de excelencia,
que disfrutaba una extendida clase
media que engalanaba y escondía al
mismo tiempo la Argentina oculta y
profunda. Todavía conserva ciertos
rasgos de ese ayer, a pesar que el
populismo nos igualò para abajo. El
tango, también nos dejò un gran
vacío. Su música envolvente, es
difícil escucharla, desde una
ventana abierta y en los bares de
las esquinas. Se confinò, como un
furtivo forastero, en alguna reducto
muy escaso donde " bailar es una
orgiástica diablura que hoy es una
manera de caminar" (J.L.B).
Publicado por Primer Festival
Internacional del Tango Medellin en
16:47
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Esteban