| En las escuelas primarias
orientales, de fines del Siglo XIX, la primera obligación
era matricularse y aportar sus datos personales, para
verificar si su año de nacimiento, se correspondía con la
edad escolar OBLIGATORIA de ingreso, que fija la ley N° 1350
del 24 de agosto de 1877 y su Decreto Reglamentario del 25
de noviembre de 1877. Posterior y voluntariamente, se
fotografiaban o no, registrando e Identificando el grado que
cursaban.
|
Suponer que fotografiaban a niños innominados y anónimos, que luego
no se sabia quienes eran, es de una ingenuidad delirante o risible,
lindante con una sátira. Sorprendentemente, localizar el País, la ciudad
y el nombre de la escuela pero no el Registro con el nombre de los
alumnos, Educadores, etc., no resiste el menor análisis. ¿Que sentido
tiene, entonces, fotografiarse, si entre los alumnos no se sabia, quien
es quien? O, peor aun: ¿Como los convocaba, y clasificaba la, también
anónima maestra, careciendo de nóminas identificatorias, por no existir
Matrículas y Registros?
Por fortuna la Comisión de Educación y Cultura del Parlamento
Uruguayo, puso las cosas en su lugar, archivando semejante disparate.
Yendo al tema específico de la identificación del joven Gardes/l,
últimamente, se viene desarrollando el tema, en un tono, por momentos,
festivo y jocoso, en un foro poco frecuentado. La tesitura se basa en
adivinanzas o pasatiempos antropométricos, como si no se tuviera a mano
documentación y declaraciones de fuentes irreprochables que han fijado
jurídicamente, fechas precisas de nacimiento y nacionalidad, respaldadas
en Partidas de Nacimiento,
Certificados escolares genuinos y
declaraciones a la prensa de su propia progenitora, publicadas el 6 de
junio de 1936.
Ninguna de ellas fue impugnada legalmente o controvertidas por
documentos indubitables. Las hipótesis y la retórica están excluidas y
reemplazadas por documentos intachables de valor fácilmente comprobable,
nunca impugnados mediante pruebas de valor equivalente, susceptibles de
ser llevadas a la Justicia.
Las cuatro fotografías
que se conservan del niño y adolescente Carlos Gardel, fueron
suministradas por su madre y figuran, por primera vez, en “LA CANCIÓN
MODERNA” N° 429 del 6 de junio de 1936. 31 años antes que comenzara el
folletín de “AVLIS”.
En todas ellas, bajo
la imagen, se pueden leer los años que ostentaba Gardel en cada una.
¡Que mejor testigo fehaciente, que su propia madre para fijar, en
cada una, la edad exacta, del niño¡
Por otro lado no
existen pruebas en contrario, ni quien le enmiende la plana.
En la fotografía en
que figura con María Francchini, al pie, tiene 6 años. Corresponde
al periodo que convivía, desde 1896/11, con dicha familia, y con
solo erguirse y verticalizar la pantorrilla, se igualan las alturas,
en razón de que existe un muelle y el Barquito esta en una escala
inferior, de modo que la superficie, donde se paran, no esta en
iguales planos y no son comparables En la fotografía oval Bertha
Gardes, certifica sus cuatro años.
En la foto escolar le
dicta como primicia al Sr. Rossi, el año 1896 correspondiente a la
toma, con 6 años de edad. Probablemente la toma es del año siguiente,
cercano a los 7 años. Por último, la foto de adolescente, Bertha la
fija como de 16 años, en Montevideo.
De resultas de lo
expuesto, más que especulaciones, acertijos, e hipótesis, sin
sustento documental y legal, las discusiones que se desarrollan, en
“Gomias
y Gotan” están plagadas de apreciaciones opinables, donde insultos,
y sarcasmos, de bajo nivel, matizados de fina ironía, a cargo de un
tal DI MATEO, sustituyen la documentación, donde muere la retórica.
Nota:
Extractado, con autorización, de TODO-TANGO.
Publicado
con permiso de Juan Carlos Estaban el 20 de julio de 2011.
© Copyright 2011 por Juan Carlos Esteban.
Todos derechos reservados.
Volver a la pagina principal
de J. C. Esteban |