CARLOS GARDEL. Cuando se miente para lucrar (I)
Frente a varias versiones antojadizas, sin ningún fundamento ni base excepto la intención de lucro doloso, cabe anotar los siguientes HECHOS DEMOSTRADOS para que el lector saque sus propias conclusiones, respecto al lugar de nacimiento del verdadero y único Carlos Gardel.
Empezaremos por el autor de la bayardábula.
Este maestro fabulador y embustero aseguró, aseveró, afirmó, confirmó, manifestó y declaró que el testamento de Carlos Gardel había sido enmendado y su fecha había sido falsificada.
Atención, estimado lector: No sugirió, ni propuso, ni tuvo la sospecha, ni insinuó nada. Reiteramos: ASEGURÓ, ASEVERÓ, AFIRMÓ, CONFIRMÓ, MANIFESTÓ Y DECLARÓ.
Frente a esa acusación, las autoridades pertinentes, cumpliendo con todas las normas oficiales del protocolo para estos casos y en presencia de testigos, examinaron el testamento de Carlos Gardel y llegaron a las siguientes conclusiones:
1) El mencionado testamento no tenía enmiendas, alteraciones ni signo alguno de haber sido alterado.
2) El mencionado testamento había sido escrito de una vez, sin ningún tipo de presión y la escritura pertenecía definitivamente a Carlos Gardel.
3) El mencionado testamento no había sido retirado JAMÁS de su depósito hasta el momento de la pericia oficial mencionada más arriba.
Sólo lo antedicho, sin ningún otro tipo de pruebas, que las hay y a montones, alcanza para definir de un trazo, la catadura moral del autor de la bayardábula.
MINTIÓ.
Mintió descaradamente.
Mintió sin tener idea de lo que estaba afirmando.
Mintió para crear la confusión que necesitaba para apuntalar su embuste.
Mintió para consumar el infame negociado de Tacuarembó.
Mintió para lucrar desvergonzadamente con Carlos Gardel.
Esta breve introducción, es la primera parte de una serie de artículos que iremos publicando para exponer al lector interesado, hechos demostrados, documentos incontrovertibles y pruebas irrefutables respecto a la única nacionalidad francesa de Carlos Gardel.
Ya están doblando las campanas sobre la bayardábula. La primera autoridad mundial que reconoció la única verdad documentada e hizo caso omiso de fábulas y bayardábulas, fue la UNESCO, la cual lo reconoció como “cantor argentino nacido en FRANCIA”.
Y últimamente, la Secretaría de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por intermedio de su titular, el Sr. Gustavo López, refrendó públicamente su apoyo por el nacimiento francés de Gardel, rechazando de plano las sugerencias de un nacimiento espurio en Tacuarembó.
De manera que la verdad prevalece sobre la mentira, aunque ésta última esté disfrazada, adornada y emperifollada por alguien que usó paupérrimos conocimientos arquitectónicos para edificar la Gran Patraña del Siglo XX.
En próximos artículos, iremos exponiendo una a una, las mentiras, embustes y falsedades que forman la columna vertebral de la bayardábula.
Jorge Sassón
20 de julio de 2005
CARLOS GARDEL
Cuando se miente para lucrar (II)
En el primer capítulo, tuvimos el gusto de exponer la gran mentira del testamento de Gardel, elucubrada por el infame autor de la bayardábula.
Mas no paran allí sus embustes. Dado íntegramente a la fantasía con el único fin de concretar el sucio negociado de Tacuarembó, este gran mentiroso nos regala otra alhaja.
En efecto, en el epicentro de su engaño, manifiesta que el niño ilegítimo producto de la relación ilegal del famoso coronel con su cuñada menor, fue entregado a doña Berta en 1887, cuando ésta estuvo en Tacuarembó. Luego regresó a Francia, embarazada a tener su segundo hijo.
El sólo hecho de suponer que doña Bertha tuvo un hijo y un entenado, los dos con el mismo nombre, más que discutible, es risible. Demuestra hasta qué extremo llegó el autor de la Gran Patraña del Siglo XX, o bayardábula.
También podríamos hacer hincapié en el hecho de que este embustero nunca aclaró la exacta dimensión de la enorme fortuna de doña Bertha, que le permitía hacer viajes a Europa con un niño y luego volver con otro (o con dos), con la misma facilidad con que hoy en día un ciudadano se toma un ómnibus urbano. ¿Idas y a vueltas a Europa? Ningún problema para este gran fabulador. Bertha era millonaria...
Donde realmente queremos profundizar, para que el lector avisado saque las conclusiones del caso, es en pruebas concretas, irrefutables, incontrovertibles y completamente verificables.
El gran embustero autor de la bayardábula manifestó, declaró, aseveró, aseguró y afirmó que el niño del “coronel” había sido entregado a doña Bertha en 1887 cuando ésta estuvo en Tacuarembó.
Nuevamente, estimado lector, reiteramos que no sugirió, ni sospechó ni dio a entender.
Frente a esas afirmaciones, se hicieron las investigaciones correspondientes y las autoridades francesas, con sus archivos completamente en orden y sin “páginas que faltan”, justito en las fechas en que son necesarias, demostró claramente lo siguiente:
· Bertha Gardés sacó su primer pasaporte cuando viajó con su hijo de dos años, llegando a Buenos Aires en Marzo de 1893.
· JAMÁS, reiteramos, JAMÁS, estuvo Bertha en Sudamérica antes de esa fecha y JAMÁS estuvo en Tacuarembó.
· JAMÁS se le expidió otro pasaporte anterior al antedicho.
Lo que antecede es fácilmente comprobable, recurriendo a los documentos expuestos en www.gardelweb.com o, a mayor abundamiento, haciendo las indagaciones que estimen pertinentes frente a las autoridades francesas.
Lo que antecede, es otra muestra de la catadura moral del autor de la bayardábula.
MINTIÓ.
Mintió descaradamente.
Mintió sin tener idea de lo que estaba afirmando.
Mintió para crear la confusión que necesitaba para apuntalar su embuste.
Mintió para consumar el infame negociado de Tacuarembó.
Mintió para lucrar desvergonzadamente con Carlos Gardel.
El equipo de Gardelweb informa con pruebas irrefutables lo que afirma, con documentos a la vista y a disposición del lector. No se usa la trampa infantil del verbo en Modo Condicional (habría estado, habría manifestado, habría dicho) de la forma mezquina, ruin y mal intencionada de los embusteros defensores de la bayardábula.
No nos hace falta.
Tenemos TODOS los ases de triunfo en la mano. El mazo se llama VERDAD, aún cuando, como con cualquier mazo, algunos estafadores quieren trampear la VERDAD.
Ya van DOS GRANDIOSAS MENTIRAS puestas al descubierto. Pero hay más. Y será un gusto exhibirlas al asiduo lector de esta publicación.
Los saluda atentamente
CARLOS GARDEL. Cuando se miente para lucrar (II)
En el primer capítulo, tuvimos el gusto de exponer la gran mentira del testamento de Gardel, elucubrada por el infame autor de la bayardábula.
Mas no paran allí sus embustes. Dado íntegramente a la fantasía con el único fin de concretar el sucio negociado de Tacuarembó, este gran mentiroso nos regala otra alhaja.
En efecto, en el epicentro de su engaño, manifiesta que el niño ilegítimo producto de la relación ilegal del famoso coronel con su cuñada menor, fue entregado a doña Berta en 1887, cuando ésta estuvo en Tacuarembó. Luego regresó a Francia, embarazada a tener su segundo hijo.
El sólo hecho de suponer que doña Bertha tuvo un hijo y un entenado, los dos con el mismo nombre, más que discutible, es risible. Demuestra hasta qué extremo llegó el autor de la Gran Patraña del Siglo XX, o bayardábula.
También podríamos hacer hincapié en el hecho de que este embustero nunca aclaró la exacta dimensión de la enorme fortuna de doña Bertha, que le permitía hacer viajes a Europa con un niño y luego volver con otro (o con dos), con la misma facilidad con que hoy en día un ciudadano se toma un ómnibus urbano. ¿Idas y a vueltas a Europa? Ningún problema para este gran fabulador. Bertha era millonaria...
Donde realmente queremos profundizar, para que el lector avisado saque las conclusiones del caso, es en pruebas concretas, irrefutables, incontrovertibles y completamente verificables.
El gran embustero autor de la bayardábula manifestó, declaró, aseveró, aseguró y afirmó que el niño del “coronel” había sido entregado a doña Bertha en 1887 cuando ésta estuvo en Tacuarembó.
Nuevamente, estimado lector, reiteramos que no sugirió, ni sospechó ni dio a entender.
Frente a esas afirmaciones, se hicieron las investigaciones correspondientes y las autoridades francesas, con sus archivos completamente en orden y sin “páginas que faltan”, justito en las fechas en que son necesarias, demostró claramente lo siguiente:
· Bertha Gardés sacó su primer pasaporte cuando viajó con su hijo de dos años, llegando a Buenos Aires en Marzo de 1893.
· JAMÁS, reiteramos, JAMÁS, estuvo Bertha en Sudamérica antes de esa fecha y JAMÁS estuvo en Tacuarembó.
· JAMÁS se le expidió otro pasaporte anterior al antedicho.
Lo que antecede es fácilmente comprobable, recurriendo a los documentos expuestos en www.gardelweb.com o, a mayor abundamiento, haciendo las indagaciones que estimen pertinentes frente a las autoridades francesas.
Lo que antecede, es otra muestra de la catadura moral del autor de la bayardábula.
MINTIÓ.
Mintió descaradamente.
Mintió sin tener idea de lo que estaba afirmando.
Mintió para crear la confusión que necesitaba para apuntalar su embuste.
Mintió para consumar el infame negociado de Tacuarembó.
Mintió para lucrar desvergonzadamente con Carlos Gardel.
El equipo de Gardelweb informa con pruebas irrefutables lo que afirma, con documentos a la vista y a disposición del lector. No se usa la trampa infantil del verbo en Modo Condicional (habría estado, habría manifestado, habría dicho) de la forma mezquina, ruin y mal intencionada de los embusteros defensores de la bayardábula.
No nos hace falta.
Tenemos TODOS los ases de triunfo en la mano. El mazo se llama VERDAD, aún cuando, como con cualquier mazo, algunos estafadores quieren trampear la VERDAD.
Ya van DOS GRANDIOSAS MENTIRAS puestas al descubierto. Pero hay más. Y será un gusto exhibirlas al asiduo lector de esta publicación.
Los saluda atentamente
Jorge A. SassónJorge A. Sassón
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Un grupo internacional dedicado a honrar la memoria
de Carlos Gardel, cantante argentino nacido en Francia.
Reconocido como el máximo intérprete mundial del tango.
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