GARDEL: OTRA CARTA CON MENTIRAS
La Fundación Carlos Gardel de Tacuarembó, apañada por la Academia del Tango del Uruguay, emitió en el mes de abril del 2005, una Carta Abierta firmada por su presidenta, la “Master en Turismo Sostenible” señora Amiria Curbelo Balda, en la cual se repiten las maliciosas incongruencias de “todos los días”.
Ese alegato “a la mentira” justifica pensar que el sostenimiento de la fábula originaria, obedece a un plan premeditado que pretende seguir promocionando turística y comercialmente a la zona de Tacuarembó, utilizando como pretexto a Carlos Gardel.
Escriben – como siempre con torpeza - y dicen que Gardel tenía “ pasaporte uruguayo ...” , lo cual es una total mentira y por lo tanto los invito a desmentirme con pruebas irrefutables, tal cual lo hago. yo.
Gardel jamás tuvo pasaporte uruguayo. Carlos viajó siempre con PASAPORTE ARGENTINO, ya que esa era su nacionalidad, en el cual figuraba haber nacido en Uruguay, como consecuencia del falaz registro de su nacimiento en un pretendido documento consular del año 1920. Tema del cual nos ocuparemos en otro momento.
Luego se pretende, con total desconocimiento del tema, revindicar lo dicho por Avlis y Paysse González (no Payseé como escribe la maestra Curbelo), en cuanto a que no corresponde decir que Gardel “tenía miedo de volver a Francia y lo declararan desertor de guerra por no haber participado en la Primera Guerra Mundial.”
Otro error garrafal. Desaprensivamente estos autores y otros seguidores, opinan sin conocer en absoluto las formalidades vigentes en Francia al momento en que Carlos Gardes debió enrolarse.
Como es su costumbre, inventan y arriman agua hacía su molino, pero faltan a la verdad. En una palabra: Mienten.
El nudo de lo que los “uruguayistas” dicen ha sido rebatido con total claridad infinidad de veces, pero ellos insisten esperando con esa mentira confundir a quienes no poseen un cabal conocimiento del tema y acuden a las páginas de Internet para instruirse.
Los “de la otra orilla” jamás escuchan razonamientos que los contradigan y se penden al carro del primer juglar que les arrulle el oído.
Vale reiterar un pequeño comentario que hace que la luz llegue a este caso . Carlos Gardes cambió su apellido por el de Gardel debido a una personal e indiscutible decisión de no querer hacer el servicio militar en su país de nacimiento. Se trató pues de una determinación privada, que nadie tiene el derecho a cuestionar, pues las acciones privadas de los hombres, solamente a Dios compete juzgarlas.
Carlos no figura en la plantilla de Toulouse a la que se refiere la Fundación, por una causa muy simple: Jamás revalido su documentación francesa ante el consulado en Buenos Aires, para no quedar identificado y correr la suerte de otros franceses que sí lo hicieron y fueron declarados a la postre: Desertores..
Quiere decir que es totalmente erróneo expresar lo contrario y basarse para ello en argumentos ridículos y mal intencionados que no se ajustan a la verdad e ignorando a su vez la verdadera y rigurosa legislación vigente en Francia para dirimir tales casos.
Quede en claro que los ciudadanos franceses, incluso los residentes en el exterior eran convocados para presentarse a cumplir con el servicio militar, incluso en el caso de ser único sostén de familia. Para esta categoría la ley de marzo de 1905 estableció un resarcimiento económico durante el período en que se encontrara bajo bandera, pero jamás le concedió una excepción..
Con relación a este tema, existen aspectos puntúales que aquí se soslayan en aras de la brevedad, pueden consultarse ingresando en http://www.gardelweb.com/editorial/editorial9-junio-2005.htm y leer la nota DE GARDES A GARDEL, donde encontrarán mayores precisiones.
Así que basta de “refritar” errores. Las circunstancias exigen comunicaciones correctas y probadas, no meros supuestos transformados en “verdad revelada”. Nada de eso han podido probar quienes pretenden torcer la verdad de la historia.
20 de julio de 2005
El equipo editorial de Gardel Web
Un grupo internacional dedicado a honrar la memoria
de Carlos Gardel, cantante argentino nacido en Francia.
Reconocido como el máximo intérprete mundial del tango.
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