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CARTA DE GARDEL A DEFINO "VOS NO SOS UN AMIGO, SOS MI HERMANO" Dicen que para muestra basta un botón. Nosotros tendríamos que decir: "para comprobar el afecto de Carlos Gardel hacia Armando Defino, sólo hay que leer esta carta manuscrita del zorzal dirigida a su representante por Juan Carlos Orofino El documento que presentamos a continuación es una de las numerosas cartas que Carlitos Gardel enviara desde los Estados Unidos a su amigo y representante Armando Defino. El zorzal, desde su departamento del edificio Beaux-Arts de New York, mientras cumplía sus compromisos radiales con la National Broadcasting Corporation (N.B.C.) ya planificaba realizar una gira que lo llevaría por varios países latinoamericanos. Esta carta, recibida por Defino en febrero de 1934 (como explicamos en otros artículos Gardel no databa sus misivas manuscritas) se explica teniendo en cuenta que Carlitos aún no había firmado contrato con la empresa “Paramount”, de ahí el proyecto del zorzal de visitar La Habana y México en el mes de julio de ese año. Un brusco y positivo giro en los acontecimientos (su contrato con “Paramount”) motivó que el proyecto quedara trunco y se pospusiera, como todos sabemos, para el año siguiente. En su carta Gardel le manifiesta a su amigo Defino que “lo mío es tuyo” y más adelante con todo el afecto del mundo no duda en aleccionarlo: “vos sabés ya demasiado que vos no sos un amigo sos mi hermano es decir de mi misma familia de lo que estoy muy contento que así sea”, para despedirse con un “vos recibí los abrazos de tu hermano que te quiere...” Reproduzcamos la carta del zorzal (ver “Carta de Gardel a Defino, New York, 1934” 1 y 2) y disfrutemos su valioso contenido, advirtiendo que como en la carta dirigida a su madre desde Venezuela en 1935 también en esta oportunidad repite su costumbre de colocar el signo $ (pesos) después de la cantidad: "Querido Armando: Recibí tu primera carta en la que veo que todo va bien solamente el asunto de las fieras de tu oficina, esto no le des importancia, algún día tenía que ser. Yo todos los meses te mandaré de 1.200 a 1.500 $ argentinos. De ahí tomás tu sueldo que ganabas en el escritorio y todo lo que te haga falta ya sabés que lo mío es tuyo, ruégote me hagas el favor de aceptarlo de lo contrario me disgustaría mucho. Vos sabés ya demasiado que vos no sos un amigo sos mi hermano es decir de mi familia de lo que estoy muy contento de que así sea. Ahora como te expliqué en la carta anterior los asuntos que hago en esta que ya saldrán con éxito, para el mes de julio haré la gira de La Habana, México, en fin todo, así cerraremos bien el año y para esto tendrás que esperar mis órdenes o mis indicaciones para que traigas algún guitarrista o que vengas solo vos para esto tendrás que dejar todo bien arreglado pues tendrás atrasos y salir según las necesidades, dentro de 15 ó 20 días haré una transmisión para B. Aires, te avisaré por telegrama cuando se produzca, contestame si es posible todas las semanas, dales muchos recuerdos a Adela, mamita y a mis queridos viejitos Fortunato, Anaís ya les escribo y vos recibí los abrazos de tu hermano que te quiere. Carlos."
Espero
que todos los gardelianos se regocijen con este documento donde volvemos a
comprobar nuevamente quiénes eran los verdaderos afectos del zorzal: Armando
Defino, su esposa Adela, doña Bertha (“mamita”” como siempre le decía) y
también el matrimonio que la acompañaba en la casa de la calle Jean Jaurés en
Buenos Aires, don Fortunato y doña Anaís Beaux a quienes Gardel llama cariñosamente
mis “queridos viejitos”. Sin duda el trato de “hermano” que Gardel
le brinda a Defino en la carta nos exime de cualquier otro comentario. Era así
nomás, entre ellos existía un trato familiar, como si fueran realmente dos
hermanos de sangre y lo más importante es que podemos documentar esto con
devastadora contundencia: CON LA PALABRA ESCRITA DEL PROPIO CARLOS GARDEL. Sin embargo convendría
que nuestros amigos del Uruguay, que suelen hablar bastante mal de Bertha Gardes
y Armando Defino, presenten también alguna carta similar manuscrita por Gardel,
donde el zorzal se refiera en términos tan afectuosos a una familia de apellido
“Escayola”. Sería un documento más que interesante incluso para compararlo
con las misivas donde Gardel le recomienda a su madre doña Bertha saludar a sus
“queridos” familiares franceses y que ya dimos a conocer en este mismo
sitio. Dejamos planteada la inquietud a los amigos orientales y aguardamos ansiosamente la presentación de esos documentos para poder compartir juntos, como buenos rioplatenses, nuestra mutua admiración por el cantor de todos los tiempos...
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