CARTA
INÉDITA DE PETTOROSSI A ARMANDO DEFINO
(Por
Ana Turón)
1 de Abril de 2004
No toda la
correspondencia gardeliana contiene datos de importancia para las
investigaciones, pero todas las misivas nos permiten conocer detalles domésticos,
proyectos (algunos incumplidos, otros modificados), en definitiva el entorno de
Gardel visto y vivido por sus colaboradores.
Si
bien es posible que se conocieran un poco antes –dado que Pettorossi acompañaba
a Francisco Martino que había formado dúo con D’Angelo-, la primera vez que
vemos juntos los nombres del Morocho del Abasto y el guitarrista es el 12 de
noviembre de 1915, cuando el dúo se presenta en el Teatro SAN MARTÍN con la
Compañía Tradicionalista Argentina, presentando la obra “Juan Moreira” de
Eduardo Gutiérrez. En el sexto cuadro del segundo acto, se presenta el dúo,
cerrando una gran fiesta de bailes y cantos criollos. Entre los veinte
guitarristas que intervienen en la obra, figuran José Ricardo y Horacio
Pettorossi, 1° y 2° instrumentistas, respectivamente, del nutrido conjunto. No
se conocen mayores detalles de la relación entre Gardel y “Petto” hasta que
este músico se incorpora al grupo de colaboradores, en Francia, cuando el
Zorzal filma ESPÉRAME y MELODÍA DE ARRABAL, donde lo vemos en varios primeros
planos. A partir de entonces, se une a Gardel hasta que, en julio de 1934,
regresó a la Argentina ante la imposibilidad de trabajar en los Estados Unidos.
Si bien debía regresar a U.S.A. con los otros guitarristas para incorporarse a
la gira final, desistió del viaje y fue reemplazado por José María Aguilar.
En
marzo de 1934 Horacio Pettorossi
escribe esta carta desde los Estados Unidos.
Había partido de Buenos Aires el 7 de noviembre de 1933 en el “Conte
Biancamano” junto con Gardel, el matrimonio Defino y Alberto Castellano rumbo
a Francia. Luego de un breve descanso y
de la visita del cantor a su familia de Toulouse, zarpan rumbo a los EE.UU. (a
excepción del matrimonio Defino) el 22 de diciembre en el CHAMPLAIN.
Desembarcan en U.S.A. el 28 de diciembre; se alojan primero en el Waldorff
Astoria (Park Avenue y calle 50); luego, en forma transitoria ocupan el Hotel
Ansonia (Avenida Broadway y calle 73) y posteriormente el Beaux Arts Apartements
(calle 44 n| 307) donde por pocos días reside Pettorossi y escribe la carta que
se adjunta; el 15 de octubre de 1934 Gardel se radica en el Middletown
Hotel, donde vivía Le Pera. Si bien se desconoce la fecha exacta de los períodos
en que habitó los domicilios anteriores, los membretes de la correspondencia
pueden orientarnos al respecto.
En
una de sus cartas –que daremos a conocer oportunamente-, Pettorossi se queja
porque el cantor “lo hizo viajar con visa de turista y no de inmigrante”,
motivo por el que no podía trabajar. Vemos en la presente su incomodidad ante
esa situación, ya que Gardel le está pagando sus gastos: “tengo ganas de
laburar, de colaborar en algo, francamente no sé si todavía soy gil pero,
carajo, no puedo estar así, hoy me he dado cuenta que no serviría para
empleado de la Defensa Agrícola”.
También
se refiere a la proximidad de un viaje de Armando Defino; recordemos al respecto
que la gira que se truncó en Medellín estaba prevista para 1934, por cuanto a
la fecha de la misiva, era inminente el viaje de Defino y los guitarristas. La
gira se pospuso, Defino no se incorporó a la comitiva, sino que se quedó en
Bs. As., y los guitarristas Barbieri, Aguilar y Riverol llegaron a Estados
Unidos el 31 de enero de 1935, casi un año después de escrita esta carta.
A
las “3 de la mañana de un miércoles frío”, “solo en el bulín”, después
de que Gardel le escribió a Defino, estuvieron recordando al Uruguay (país por
el que nuestro cantor sentía un profundo cariño, sentimiento que –a decir de
presuntos investigadores, serviría como prueba irrefutable de su nacionalidad
oriental) y, obviamente, al hipódromo. Tenemos en esta carta la confirmación
de una anécdota que muchas veces ha circulado y circula entre los gardelianos:
el cambio del nombre del caballo “Explotó” por “Silencio”.
Nótese
que, a pesar de que Pettorossi en su carta ya da por hecho el cambio de nombre
por “Silencio”, Gardel continúa llamándolo “Explotó”; esto nos lleva
a preguntarnos si habrá sido ésta una iniciativa de nuestro cantor. No
resultaría extraño que así fuese, ya que varios de sus pur-sang llevaban
nombres relacionados con su actividad artística: “Amargura”, “La
Pastora”, “Cancionero”, “Guitarrista”, sin dejar de mencionar el Stud
“Las Guitarras”.
Un
punto conmovedor de estas líneas es la mención a su madre. Luego de los párrafos
despreocupados dedicados a los zapatos, y la alusión a las gárgaras del
“speaker Riverol” (encargado de presentar al cantor en ciertas
oportunidades) pide muy seriamente a Defino: “Te recomiendo veas a mi vieja
que está algo enferma. Asegurale que para agosto estaremos todos en Buenos
Aires, esa piadosa mentira la hará dormir más tranquila estos meses que
faltan; vos bien sabes que es lo único que tengo y si no sirvo para hacer feliz
a ella sería mejor ni existir”. Observando el margen izquierdo de esta cara
del papel, notamos que había sacado ya la hoja de la máquina y luego vuelve a
colocarla para agregar la postdata, donde sobreabunda en las explicaciones sobre
el domicilio de su madre, dándole incluso la dirección de su tío “para que tu ida
a la Pampa no sea estéril”. Huelgan
los comentarios en este punto, sobre todo cuando nos detenemos a pensar
que, por esas cosas del destino, la
“mentira piadosa” no fue tal y que, si hubiese tenido la Visa de inmigrante
y no se hubiera postergado la gira, nunca más habrían vuelto a verse.
El
tono alegre de la carta nos muestra el ambiente que vivía Gardel, quien todavía
motiva la pregunta “¿Cómo era su relación con sus colaboradores?”; ésta
y otras cartas nos dan la respuesta: eran una familia.
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BEAUX-ARTS
APARTEMENTS
307-310 EAST
FORTY-FOURTH STREET
NEW YORK
Murray Hill 4-4800
JOHN M. COBDEN, MANAGER
Nueva York, 21/3/34
Querido Ñato Defino.
Aprovecho la
circunstancia de que Carlitos te escribe para adjuntarte yo también una
hoja acusando recibo de tu gentil carta y deseando que pronto nos
encontremos para bien de todos...(¡¡) Recién (3 de la mañana de un
Miércoles frío) se va Carlos y he quedado solo en el bulín, después
de terminar la carta que te envía hemos estado soñando un poco y
chamuyando de lo merecido que tendríamos (sobre todo él) un poco de
suerte y que el verano próximo estemos en La Multata, gozando de fresca
viruta y preparándonos para ir a Maroñas a ver cómo se traga el
Villanueva o el Internacional “Explotó”. Ya veo el final, “Explotó”
o mejor dicho “Silencio” que entra al “pessage” con Legui en el
lomo y traído de las riendas por Carlos y de la cola por mí, tal será
mi entusiasmo, entusiasmo bien fundado si se quiere, ¡¡hace tanto que
vengo masticando ese momento...!
Mi “martillo” me recomienda hace un instante que vuelva a
recordarte de que vengas bien calzado, yo –si no fuera mucha molestia-
te encargaría dos comisiones, la primeras que veas a mi viejita antes
de venirte y la segunda que me traigas dos pares de zapatos de la casa
Araña, Corrientes al lado del cine Astro, que son los únicos que mi
martillo aguanta, te diré que hoy mandé a poner media suela y taco a
unos caminadores bastante reos y me cobraron Dlrs 2.50 casi ¡¡DIEZ
MANGOS...!! Por eso prefiero comprármelos nuevos, a mí ya me manyan en
esa casa, cuando digas son para ese “mozo alto” guitarrista de
Gardel te darán hasta un par de cordones y calzador de yapa.....!!!!!).
Necesitaría un par de charol para smoking, es decir para todo
servicio y un par crema para hacer juego con el color de la funda de los
sillones que adornan mi pieza... esto, aunque parezca joda es la pura
verdad, hay que cuidar el detalle, en este momento dejo liberado de su
prisión a mi martillo (base de todos los chimentos pedicuristas) y
campaneo el interior de mi botín para ver el número que está sobre
una etiqueta. Yo necesito lo siguiente:
Cremas Art. N° 1005, H.26, N° 45, Ancho 5 o 5½ mejor.
Charol. Art. No sé; H. 26, N° 45, ancho 5½. Está demás que te garanta la
devolución de los cincuenta pesos enseguida de poner pie a tierra
americana, pero viejo te garanto que en esta tierra donde hay tan ricos
sandwichs y enormes manzanas al horno no hay una horma de botín que
pueda competir ni remotamente para nuestros “pieses”, así que no te
vengas sin tu correspondiente colección de “Guantes” lo mismo para
los guitarristas. Tampoco tengas esperanzas de encontrar Agua Colonia ni
bidets, el bidet aquí es una guitarra sin mango, estas macanudas hijas
de Tío Sam critican a las francesas por el continuo uso del bidet y
francamente no sé cómo se las arreglará el speaker Riverol para sus gárgaras...(!)
Che viejo, tengo
vehementes deseos de verlos a todos aquí, de laburar, de colaborar en
algo, francamente no sé si todavía soy gil, pero, carajo, no puedo
estar así, hoy me he dado cuenta que
no serviría para empleado de la Defensa Agrícola. Bueno viejo, creo
que para dentro de un mes estaremos todos en una mesa y charlaremos
largo y tendido, saludá en mi nombre a tu mamá, Adela y demás amigos;
te recomiendo veas a mi vieja que está algo enferma, asegurale que para
Agosto estaremos todos en Buenos Aires, esa piadosa mentira la hará
dormir más tranquila estos meses que faltan, vos bien sabés que es lo
único que tengo y si no sirvo para hacer feliz a ella sería mejor no
existir. Un fuerte abrazo de tu amigo
Petto.
Mi
mamá vive: calle Martínez Castro 633 y mi tío a media cuadra, Tandil
3936. Te pongo las dos direcciones para que tu ida a la Pampa no sea estéril,
si no la encontrás en una casa es porque está en otra. Tomarás en
Corrientes y Montevideo el colectivo blanco N°2 y te bajás en Juan B.
Alberdi al 3800 y a treinta metros de allí está la casa de mi vieja.
Si se lo avisás por carta dos días antes diciéndole día y hora de tu
visita, es muy probable que la encuentres sin falta.
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ALGUNOS DATOS SOBRE
EXPLOTÓ
Macho alazán, hijo de Tresiete y Pólvora, nacido el 20 de octubre de
1931 en el Haras Lonquimay, de Francisco Vilacoba. Gardel lo compró en
1933 en $7.000. Corrió 12 carreras, de las cuales en dos oportunidades
llegó a placé. Entre 1934 y 1936, dejó una ganancia de ochocientos
pesos. Gardel nunca lo vio correr oficialmente ya que debutó en el Hipódromo
Argentino en la 8va. Carrera del 15 de agosto de 1934 montado por Antonio
Lofiego, llegando a placé (pagó $ 3,50); el 30 de agosto de 1934,
participa en la 6ª. carrera del Hipódromo Argentino montado por Salvador
Di Tomaso y pagó $ 2,40 a placé; el 29 de enero de 1935 se presenta en
la 4rta. carrera del Hipódromo de La Plata montado por Jesús Bastías,
el 2 de febrero de 1935, en la 4ta. carrera del Hipódromo de La Plata con
la misma monta; el 4 de marzo de 1935 participa de la 3era. carrera del
Hipódromo de la Plata –también montado por Jesús Bastías-;
el 18 de abril de 1935 corre en la 3era. carrera montado por Tomás
Albertini y con la misma monta se presenta el 1 de mayo de 1935 en el Hipódromo
de La Plata. Luego del accidente de Medellín, se presenta en el Hipódromo
de San Isidro en la 5ta. carrera del 2 de febrero de 1936 (apenas horas
antes de que llegaran los restos del malogrado cantor
a Buenos Aires) montado por Ireneo Leguisamo; el 16 de febrero, con
la misma monta, corre la 4ta. carrera del Hipódromo de San Isidro; el 21
de mayo de 1936, en la segunda carrera del Hipódromo de La Plata, montado
por Lorenzo Almirón; el 12 de junio de 1936
en la 3era. carrera del Hipódromo de La Plata montado por Alfredo
Peluffo y el 23 de agosto de 1936, participa de la 3era. carrera del Hipódromo
Argentino montado por Raúl Recavarren.
En la
correspondencia de Gardel, notamos una gran ansiedad con respecto a este
caballo. Así, el 23-4-34 le escribe a Defino: “Mandame a decir cuándo
empieza la alegría; me avisarás el día que corra y la hora para
palpitarla desde aquí; decile a Francisco que haremos la misma fuerza que
si estuviéramos allí”. El 19 de junio del mismo año, Gardel escribe a
su apoderado: “Acerca de ‘Explotó’, estoy esperando que explote de
una vez y se vaya ganando la avena (...)
Ojalá se confirme todo lo bueno que me cuentan del potrillo y me salgo de
la vaina para verlo anotado”. El conocido telegrama del 15 de agosto de
1934, “Contentísimo resultado, felicitalo a Francisco; lamento de alma
accidente Legui” está motivado por el debut de “Explotó”, que
llega tercero entre nueve participantes. En cuanto al accidente de
Leguisamo –no es el tema específico del artículo, pero vale la
aclaración- fue una rodada del “Mono” corriendo a “Atajen”; fue
encerrado por “Caicamán” y “Sin Nicotina” en la octava carrera
del Hipódromo Argentino, el 5 de agosto de 1934, debiendo guardar reposo
por 30 días.
OBRAS DE
PETTOROSSI QUE GARDEL QUERÍA GRABAR:
Además de las obras de Horacio Pettorossi llevadas al disco, el Zorzal
Criollo debió grabarle los tangos “Torcacita” (letra de Navarrine),
“Se va la vida” y “Volvé muchacha” que hizo en París con Mario
Melfi y la ranchera “Empanadas Calientes”, que, según el autor de su
letra –Marambio Catán-, “estaba lista para el horno”.
Fuentes
consultadas para la elaboración de este trabajo:
DEL GRECO, ORLANDO: Carlos Gardel y los Autores de sus canciones.
1990
MORENA, MIGUEL A. : Historia Artística de Carlos Gardel –
Estudio Cronológico. Ed. Corregidor, 1998
ZATTI, RODOLFO: Gardel, su gran pasión el Turf. Ed. Corregidor,
1990
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Vea tambien:
La
carta de Horacio Pettorossi a Carlos Gardel:
Noviembre 19 de 1927. Aporte: Ana
Turón
Ampliamente conocida es la actuación de Gardel en París
en octubre de 1928. arían el 18 de mayo de 1928.
Ver tambien:
GARDEL EN NUEVA YORK
La pagina dedicada a la estadía de Gardel en Nueva York (1933-34)
PETTOROSSI
HORACIO: Guitarrista, compositor y director, nació en Bs. As.
(21 de octubre de 1896) donde estudió guitarra. Debutó como acompañante
del cantor Francisco Martino. Actuó luego con compañías teatrales como Muiño-Alippi
y José Podestá. Dirigió más tarde dos conjuntos de arte nativo: Los de la leyenda y Los
de la raza. Realizó varias giras por Europa, Asia, Africa del Norte y
América y es autor de muchas canciones de bien ganada perdurabilidad.
En
París, donde condujo su propia orquesta, tocó con Eduardo Blanco y se incorporó
al acompañamiento de Gardel, de quien fue colaborador hasta 1934; intervino en
las películas MELODÍA DE ARRABAL y ESPERAME y compuso con El Morocho la música
del tango SILENCIO. Integró el cuarteto de guitarras que lo acompañó en 1933,
con Barbieri, Riverol y Vivas.
Gardel
le llevó al disco sus difundidos tangos Galleguita,
Silencio, Esclavas blancas, Angustias, Lo han visto con otra, Fea,
Acquaforte,
Noches de Atenas,
Mi
primer gol
y
Bandonéon Arrabalero. Desvinculado del cantor, continuó su trayectoria en Buenos
Aires como director en radio Prieto, grabando en 1936 para Odeón.
Falleció
en Mar del Plata, Prov. de Bs. As. El 25 de diciembre de 1960.
Datos
extraídos de:
BARCIA-FULLE-MACAGGI,
Primer Diccionario Gardeliano. Corregidor, 1985
FERRER,
HORACIO: El libro del Tango. Ed. Galerna, 1977
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