CARTA A GARDEL
Mundo terrenal, 24 de Junio de 2005
Don Carlos Gardel
Paraíso Terrenal
Primer sillón a la derecha de Dios
Muy estimado Don Carlos:
Han pasado ya 70 años de su último viaje, y por lo inesperado del mismo, fue una
dolorosa tragedia, cuyas llagas aún no han cicatrizado.
Muchas cosas han pasado en el interín, varias de las cuales lo llenarían de
asombro. Para comenzar, sus discos que como Ud. recordará, se vendían por miles,
ahora se han vendido por millones. Los famosos “etiqueta roja” son prácticamente
imposibles de conseguir, ya que son atesorados como reliquias por coleccionistas
en todo el mundo.
Luego de esos discos de cera, donde sólo podíamos apreciarlo en dos canciones,
inventaron los discos de larga duración, con doce y hasta catorce canciones.
Entonces, se magnificó aún más la difusión de su Voz.
Más tarde inventaron la cinta magnetofónica que permitía grabar sus canciones.
La calidad no era muy buena, pero su Voz sobresalía de cualquier forma. Otro
adelanto en este sentido fueron unas pequeñas cintas que venían dentro de un
estuche que se llamó cassette y que permitía no sólo grabar con alta fidelidad
sino intercambiar también con amigos y colegas enviándose de cualquier parte a
cualquier parte.
Pero aún así, había alguna pérdida en la calidad de la reproducción y su legión
de fanáticos seguidores, honrosamente llamados Gardelianos, seguía buscando la
perfección. Y se inventó el Disco Compacto. Allí se conjugaron los dos ideales:
la perfección sonora del disco y la posibilidad de poder grabarlo uno mismo.
¿Qué le puedo decir de otro invento que revolucionó la sociedad y que se llamó
televisión? Es como un cine pequeño que Ud. tiene en su casa y que le permite
ver y escuchar lo que se transmite. Allí teníamos el gusto de verlo a Ud. en
cada una de sus películas en el aniversario de su despedida y luego se
inventaron cassettes similares a los anteriores para poder verlo y escucharlo
sin tener que esperar a Junio.
Su fama recorrió el mundo entero. Se hicieron películas en su nombre, se
realizaron homenajes en todos y cado uno de sus aniversarios, los programas
radiales siguen ininterrumpidos a lo largo de estos 70 años y aunque Ud. no lo
crea, Ud. tiene dos récords envidiables:
1. Ud. es la persona que más discos ha vendido en la historia de la discografía.
2. Ud. es la persona que tiene más monumentos erigidos a su memoria en el mundo
entero.
¿Qué le parece, don Carlos? Su legión de admiradores ha crecido exponencialmente
y le han puesto tantos apodos que es ya difícil recordarlos todos. Le paso
algunos: El Mago, El Máximo, El Mudo, La Voz que venció al Olvido, El Bronce que
Sonríe y cariñosamente, Carlitos !
Esa legión ostenta orgullosamente el título de Gardelianos, título que no tiene
diploma ni certificado pero que se adquiere al ser reconocido como tal por el
resto de los Gardelianos.
Y también tuvimos a un nuevo Judas Iscariote, un sinvergüenza que elucubró una
fábula aberrante donde se lo ensucia a Ud. don Carlos y peor aún, a su señora
Madre. Este nuevo Judas, asociado a un pequeño pero bien organizado grupo de
crápulas amorales, uruguayos lamentablemente, ha vilipendiado su origen y ha
tildado a su madre, Doña Bertha, con la más vil canallada que se pueda imaginar.
Y todo eso para un ruin negociado basado en una inmunda estafa en Tacuarembó, la
cuna de la vergüenza uruguaya.
Pero no se preocupe en absoluto, don Carlos. No todos los uruguayos somos así.
En nuestra inmensa mayoría, respetamos y honramos su memoria y la de su abnegada
madre. Otro gran uruguayo, Alfredo Carlos Dighiero, figura consular del Tango en
el Uruguay, admirador suyo y estandarte de su Voz en un programa radial uruguayo,
es muestra cabal de que se trata de un pequeño grupo nada más, pero bien
organizado que ha “arreglado” hasta ciertas esferas gubernamentales que se han
hecho cómplices de la estafa.
Como le comenté en un mensaje anterior, don Carlos, figuras de su calibre son
generalmente vendidas por treinta dineros.
Pero le reitero que no hay motivo de preocupación. Ha sido tan grande el oprobio
y el rechazo que recibió esta pandilla de crápulas amorales que el embuste ya
está próximo a caer. Los verdaderos gardelianos, unidos en todo el mundo y
muchos de ellos uruguayos, no permitiremos jamás que se enlode su nombre o el de
su única y verdadera madre, doña Bertha.
Para eso, lucimos orgullosamente el título de Gardelianos Legítimos. Y para eso
estamos de pie, al firme en la lucha contra la Gran Patraña del Siglo XX. ¡
Menudo Gardeliano sería el que tal infamia permitiera !
Setenta años, don Carlos, de su viaje tan injusto como inesperado. Setenta años
que lo lloramos y cada lágrima es un homenaje a su memoria. Setenta años de
recordación y ferviente adoración.
GRACIAS, don Carlos, por el maravilloso legado de humanidad que nos dejó, por
haber sido el modelo y arquetipo, por la magia de su Voz, por lo permanente y
eterno de su Mensaje y por el sentimiento sobrecogedor que nos embarga de
emoción al escucharlo.
Y sobre todo, por habernos enseñado a los hombres que no es vergüenza llorar
cuando lo escuchamos.
¡¡ Un abrazo fuerte, don Carlos !!
Jorge Alberto Sassón
Un Gardeliano legítimo y muy orgulloso de serlo.
Volver a la pagina homenaje a Jorge Sassón