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IRINEO LEGUISAMO
De origen humilde, Leguisamo nació en el pueblo de Arerunguá, en el
departamento de Salto, en el nor-oeste de Uruguay, cuyo nombre en lengua
charrúa significa lugar de los que perduran, fue conocida como el
refugió de Artigas durante la guerra de independencia, y constituyó el
último refugio de los indígenas charruas. Durante su infancia, Leguisamo,
se dedicó a trabajar en labores agrícolas para ayudar a su madre y sus
hermanas desde los 9 años, tras el fallecimiento de su padre, donde
aprendió a montar siendo aún niño.
A la edad de 13 años, y con 35 kilogramos de peso, corrió su primera
carrera como aprendiz en el hipódromo del Salto, montando a la yegua
Mentirosa, resultando vencedor. Posteriormente consiguió nuevas
victorias, lo cual le permitió correr en Uruguayana en Brasil donde
volvió a demostrar sus virtudes logrando nuevos triunfos. De vuelta de
Brasil, en 1919, su antiguó patrón lo llevó a correr al Hipódromo de
Maroñas en las cercanías de Montevideo, perdiendo sus primeras carreras.
Al no conseguir montas, pues su a preparador le habían quitado la
licencia, partió a buscar suerte al Hipódromo de Florida (actualmente
llamado Irineo Leguisamo), donde consiguió numerosos triunfos desde su
primera carrera, lo cual le valió volver a correr en Maroñas. Carrera en
Argentina [editar] Luego de consagrarse como uno de los mejores jinetes
aprendices de Maroñas, Francisco Maschio lo llevó a correr en Argentina
1922, debutando en el Hipódromo de Palermo el 15 de agosto, perdiendo
con la yegua Mina de Plata. Cinco días más tarde lograría su pirmer
triunfo en tierras argentinas montando a Caid del Stud Atahualpa en el
Gran Premio de Honor del Hipódromo de Palermo.
Al año siguiente, Leguisamo lograría conquistar la primera de 14
estadísticas consecutivas, las cuales sumadas a las otras 7 que logró
más tarde, constituyen hasta el día de hoy el record de estadístcas
logradas por un jinete en Argentina, con 21. En 1935, Leguisamo ganó la
primera carrera disputada en la historia del Hipódromo de San Isidro,
durante la jornada de inauguración. Junto a Francisco Maschio lograría
la mayor parte de sus triunfos. Sin embargo en 1939, dicha sociedad se
rompió por desaveniencias entre el jinete y el preparador, luego de 17
años de victorias. En aquel período, y gracias a Maschio Leguisamo
entrabó amistad con Carlos Gardel, montando su caballo Lunático, con el
cual consiguió algunas victorias en 1927.
Su mejor temporada, fue en el año 1944 en la cual ganó 144 carreras.
Además se consagró ganador del clásico Gran Premio Carlos Pellegrini en
10 oportunidades, del Gran Premio Jockey Club en 7 ocasiones, conguiendo
además 11 Copas de Oro y 18 Pollas de Potrillos o Potrancas. Logrando en
total alrededor de 500 clásicos a lo largo de su extensa carrera.
Durante su carrera, corrió 12.700 carreras, logrando 3.200 triunfos en
hipódromos argentinos (Palermo y San Isidro), además de otras 300
disputadas en Maroñas, y en hipódromos de otros países como Chile, Perú,
Venezuela, Panamá, Ecuador, Colombia , México y Brasil. Sus últimas
carreras en Argentina las corrió montando a Bablino en Palermo y a Mac
Honor en San Isidro, en 1973. Del retiro a sus últimos días
En 1974 Irineo Leguisamo se retiró de la hípica con un triunfo en el
Hipódromo de Maroñas, montando a Fortimbrás, a la edad de 70 años.
Considerado el mejor jinete rioplatense del siglo XX, dejó de existir el
2 de diciembre de 1985 en Buenos Aires, a la edad de 82 años. En el año
2003, por decreto parlamentario, la Escuela Rural Nº 38 de Arerunguá
cambió de nombre, pasando a llamarse Escuela "Irineo Leguisamo".
“Lunático”
un alazán tostado, nacido en Buenos Aires el 25 de septiembre de 1922,
hijo de “Saint Emilión” y “Golden Moon”)—, le hizo ganar buen dinero a
su propietario, quien lo gastó generosamente apostando a otros corceles.
Digo esto porque “Lunático” costó cinco mil pesos, dos mil al contado y
el resto a los resultados, y ganó premios por $ 72.450.
GARDEL , LEGUISAMO Y LUNATICO
Se conocieron en 1920 en Montevideo. Su primer encuentro fue conflictivo:
"Mirá que sos chiquito Mono. ¿Cómo hacés para que los burros no te
desmonten?", le dijo Gardel, sobrador, a Irineo Leguisamo. Volvieron a
verse dos años después, cuando el jockey se mudó a Buenos Aires, y se
hicieron amigos para siempre.
Dijo Legusamo :
"El era el único que me llamaba Mono, aunque sabía que a mí me molestaba.
Cuando lo hacía, yo lo llamaba Romualdo, para que engranara. Ese era su
segundo nombre, y no quería que nadie se lo mencionara- contó Legui-.
Un día me mandó a casa una encomienda enorme, con una tarjeta que decía:"
Mono, te mando un postre". Comencé a abrirla; era puro papel, y se
achicaba cada vez más. Al final quedó una cosa chata, que era un disco
sin etiqueta. Lo puse en la victrola y me emocioné hasta las lágrimas,
porque era el tango Leguisamo Solo. Nadie lo cantó como él. Nadie, nunca,
cantó como Carlitos". Legui, el jockey más ganador de todos los tiempos,
apodado el Pulpo, porque cuando montaba parecía tener ocho brazos,
sobrevivió medio siglo a quien llamaba "mi hermano", pero nunca lo
olvidó.
Carlos estaba en Montevideo, año 1921, y visitó el hipódromo de Maroñas.
Allí, estaba trabajando el cuidador Francisco Maschio, quien le presentó
al jockey Irineo Leguisamo. Pasaron unos años y, en 1925, se empecinó en
tener su propio caballo contra la voluntad de Maschio. Por fin, en el
Tattersal de Palermo pudo convencerlo y saltó la oferta por ese
caballito de linda estampa, nacido en el haras “Ojo de Agua”, que debía
reponerse de un golpe. Esta lesión, retornaría cada tanto en el futuro,
convirtiéndolo en un animal irregular en su rendimiento. Según el
conocedor Francisco Rosende (en notas publicadas en el diario Tiempo
Argentino durante el mes de junio de 1985) contra lo que muchos
entendidos suponen, el primer stud de “Lunático” fue el “19 de abril”.
La chaquetilla de las primeras carreras eran entonces naranja y verde a
rayas horizontales,mangas y gorra verdes. Puesto a punto, debutó el 26
de abril de 1925, tirada de 1.200 metros y la monta de “Legui”. Salió
tercero, el placé fue de $ 5,20. El jueves 21 de mayo vuelve a
presentarse para 1.500 metros, fue el favorito y ganó por el pescuezo
dando sólo $ 2,65. El jueves 11 de junio, llegó la tercera presentación
para ganadores de una o dos carreras, aquí salió segundo a medio
pescuezo. Lo extraño, fue una revancha para sólo tres días más tarde,
quería Maschio derrotar a su reciente vencedor, “Tagore”. Otra vez
“Lunático” volvió a cruzar el disco en tercera posición, a tres cuerpos.
El esfuerzo fue grande y más de diez meses estuvo fuera de las carreras.
Pero el descanso fue buena terapia, porque en 1926 y sobre once lances,
salió primero en cinco y tuvo dos segundos puestos. Para el debut de ese
año, el 2 de mayo, cambió el color de chaquetilla y se mudó al stud de
Maschio, “El Yeruá”, con los colores oro viejo y gorra lila. Sobre 1.700
metros fue tercero dando un placé de $ 5,10. El domingo 23 de mayo,
pista barrosa sobre 1.800 metros, siempre con la conducción de Leguisamo,
ganó de atropellada pagando $ 8,65 a ganador y 4,20 a placé. El domingo
6 de junio, se debía correr livianito y “Legui” andaba como simpre por
los 60 kilos. Por primera vez cambia el conductor, para esta tenida el
elegido fue el rosarino Justino Batista. 2.800 metros y pista barrosa.
Y vuelta al triunfo pagando $ 5,65 y 4,15. El domingo 20 de junio,
nuevamente Irineo y fácil victoria sobre 3.000 metros. Esta vez $ 4,75 a
ganador y placé de 2,90. Descanso por un mes y vuelta a la pista el
domingo 18 de julio y dando once kilos de ventaja vuelve al triunfo
pagando $ 4,85 y $ 3,55, respectivamente.
El año lo terminó el 11 de noviembre, solamente cuatro animales y
“Lunático” sale último, a seis cuerpos y medio, estaba fatigado.
Lunático, con su peón Eugenio Magnoni En 1927, las exigencias fueron
grandes, y las consecuencias también. Nada menos que 18 carreras disputó.
No obstante, obtuvo cuatro triunfos, dos segundos puestos y cuatro
terceros, con otros conductores aparte de Leguisamo: el rosarino,Félix
T. Rodríguez, José Canal, Emilio Ruiz, Carlos Ferragut y Pedro Costa. La
alegría grande fue su primera carrera de ese año, domingo 20 de febrero,
2.800 metros, sólo cinco participantes, “Lunático” uno de los menos
jugados. Cuentan que Leguisamo estuvo inspirado y ganó por 3/4 de cuerpo
y dando su mejor tiempo para la distancia.
El sport: $ 31,70 a ganador y $ 10, 65 a placé. ¡Qué tal! El domingo 25
de diciembre, llegó el último triunfo del caballo de Gardel. Fue sobre
2.800 metros, con la monta del “Pulpo”, sólo cuatro anotados, pagó $
6,95.
En 1928, tuvo una sóla presentación y no pudo con el ganador, su único
rival. Con casi un año sin correr, lo llevaron a Maroñas, Uruguay, quizá
para pasar inadvertido al público palermitano. Finalmente, decidieron
que la despedida fuera en el Hipódromo Argentino de Palermo. Fue 9 de
mayo de 1929, con Leguisamo, 2.200 metros y llegó tercero. Partitura de
un tango, nunca grabado, en homenaje a Lunático Su performance total
fueron 36 carreras, sólo una fuera de Palermo. Ganó 10. Fue segundo en
6. Tercero en 8. Cuarto en 6. Quinto en 1. Y no figuró en 5. Pasó a
reproductor, pero ninguno de sus dos hijos fue destacado: “Reviro” y la
yegüa “Mala entraña”. Hubo una extraña simbiosis entre Gardel, su
hinchada y el heroico caballito.
Seguramente si Carlos no lo hubiera comprado su trayectoria habría sido
más breve y, posiblemente, poco recordada. Se me ocurre que el caballo
sabía de la calidad de su dueño y no lo quería desfraudar, porque dio
todo, pese a no haber nacido con sangre de crack. También fantaseo que
el halo de Gardel lo ayudó. El cantor tuvo otros ejemplares que no
rindieron: “La pastora”, “Amargura”, “Cancionero”, “Theresa”, “Explotó”,
“Mocoroa” y “Guitarrista”, pero el único que pareció importarle fue “Lunático”.
En 1935, una película esperaba a Carlos Gardel en Buenos Aires, que
lamentablemente, no pudo concretar con su participación. Fue reemplazado
por Juan Carlos Thorry y, posiblemente, retocaron su argumento original.
Y, como el dinero manda, para aprovechar la “publicidad” de su trágica
muerte, se filmó rápido, estrenándose a sólo cuarenta días del accidente
de Medellín. Película olvidable, que sólo vale la pena nombrar porque en
su título está el reconocimiento al protagonista de esta historia: “El
caballo del pueblo”, claro: “Lunático”.
Modesto Papavero compuso en 1925 el tango "Leguizamo solo", popularizado
por Carlos Gardel, amigo del jinete y aficionado a las carreras. (Sobre
el mismo tema, Gardel grabó los tangos "Palermo" y Por una cabeza).
Leguisamo es mencionado en la milonga de Francisco Canaro e Ivo Pelay
"Se dice de mí" (en la segunda versión, de 1954), grabado por Tita
Merello. |