1.
Miles de arentinos homenajean a tangos de Gardel
en Buenos Aires.
Buenos Aires, 12 dic (EFE).
| Miles de arentinos
homenajean a tangos de Gardel en Buenos Aires
Buenos Aires, 12 dic (EFE).- El ritmo del
"dos por cuatro" llenó hoy Buenos Aires de múltiples
espectáculos en homenaje al Día Nacional de Tango, que
congregó a miles de personas en museos, teatros y en las
calles de los barrios porteños
Los espectáculos para homenajear este
tradicional ritmo de Buenos Aires comenzaron el pasado
martes con motivo de la Semana Nacional del Tango, que
anoche alcanzó su punto culminante con decenas de
exposiciones, concursos y recitales
Los espectáculos gratuitos realizados
anoche tuvieron como objetivo celebrar el Día Nacional del
Tango, en coincidencia con el nacimiento de Carlos Gardel,
el mítico cantor de los argentinos
Los festejos continuarán hoy y culminarán
el próximo martes con el festival de Tango Joven
Uno de los espectáculos que atrajo a más
gente fue el de Rodolfo Mederos y su orquesta, que
interpretó canciones como "Mi Buenos Aires Querido" y "Abran
Cancha" en una esquina del barrio porteño de San Telmo, uno
de los más "tangueros" de Buenos Aires
Los músicos también llevaron a cabo un
homenaje al bandoneonista argentino José Libertella, quien
falleció el pasado martes
Entre los festejos tampoco faltó el tango
electrónico, además de un desfile retrospectivo en el que
una veintena de modelos exhibieron vestidos creados por
diseñadores porteños inspirados en la moda desde 1900 hasta
la actualidad
Otro de los lugares que recibió un
importante número de visitantes fue el Museo Casa de Gardel,
en el barrio de Abasto, donde vivió el cantor con su madre,
la planchadora francesa Berthe Gardes
La fachada del museo fue vestida por una
pantalla en la que se proyectó un espectáculo audiovisual y
musical que mezcla el ritmo del "dos por cuatro", la milonga
y música electrónica
En el mismo lugar hubo actuaciones de
grupos de tango y una exposición de fotos en las que se
recrea el paso de Gardel por el Tortoni, el café más
conocido de Buenos Aires
"Gardel permanece por una cuestión
artística, no por mitología", dice Osvaldo Barsky, autor de
una monumental biografía acerca de la primera figura del
tango que en sus 950 páginas sólo deja una incógnita: ¿hasta
dónde habría llegado de no haber muerto en 1935?
La obra de Barsky y su hijo Julián, que
acaba de ser editada por la editorial española Taurus, fue
presentada como parte de las actividades organizadas con
motivo del aniversario del nacimiento del cantor, quien,
según la partida de nacimiento que se conserva en la
Alcaldía de Toulouse (Francia), vino al mundo el 11 de
diciembre de 1890
Para Julián Barsky, el coautor de la
biografía, 70 años después de la muerte del "zorzal criollo"
en un accidente aéreo en Medellín (Colombia), hay que
rescatar aspectos de Gardel como su integridad, el amor por
lo que hacía y su generosidad, aspectos eclipsados por otros
como las polémicas sobre su cuna o su opción sexual
Algunas de los teatros y centros
culturales porteños volverán a llenarse hoy de espectadores
con las actuaciones del bailarín de milonga Miguel Angel
Zotto y del Quinteto Ventarrón y Gustavo Baytelmann, entre
otros. EFE ms/tg |
2.
FESTEJOS: HOMENAJE AL NACIMIENTO DE CARLOS GARDEL Y JULIO DE
CARO.
El Clarin. 11 de diciembre de 2004.
La
Ciudad celebra hoy el Día del Tango con música en las
calles
El
bandoneonista Rodolfo Mederos actuará con su orquesta
típica en Chile y Balcarce. Y un concurso de cantantes se
hará en el Paseo del Tango, en Abasto. También habrá tango
electrónico y muestras.
Nora Sánchez.
nsanchez@clarin.com
Cuenta la leyenda que la ocurrencia fue de Ben Molar. Un
11 de diciembre de 1965, el escritor pasaba por Corrientes
y Esmeralda rumbo al cumpleaños del maestro Julio de Caro.
Y se dio cuenta de que ese mismo día, pero de 1890, había
nacido Carlos Gardel, nueve años antes que el director de
orquesta. La fecha de nacimiento de los principales
representantes de la voz y la música del 2 x 4 le
pareció ideal para festejar el Día Nacional del Tango.
Después de años de golpear puertas de despachos, en 1977
Molar consiguió el reconocimiento oficial para este día,
que hoy se celebra en todo el país como parte de la
Semana Nacional del Tango. En la Ciudad, los festejos
comenzaron el martes, con la presentación de la orquesta
El Arranque junto con Raúl Garello, Mauricio Marcelli,
Néstor Marconi y Julio Pane, en el Teatro Coliseo. Y
continuaron el miércoles pero con algo de tristeza, por la
muerte de José Libertella, el bandoneonista del Sexteto
Mayor.
Para hoy se esperan los platos más fuertes, con
actividades gratuitas organizadas por las secretarías
de Cultura de la Ciudad y de la Nación. San Telmo será uno
de los epicentros de la movida (ver San Telmo...).
A las 19.30, el bandoneonista Rodolfo Mederos tocará con
su orquesta típica en Chile y Balcarce. A las 21, también
en plena calle, habrá milonga frente al Museo de la
Ciudad, en Alsina y Defensa. Allí también se expone la
muestra "Bailando con Julio Sosa", que reúne fotografías,
ropa y grabaciones del "Varón del tango".
A las 22, en el Centro Cultural Torcuato Tasso (Defensa
1575), el maestro Leopoldo Federico conducirá a su
orquesta en un recorrido por los clásicos del género. A
las 23, será el turno del electrotango de
Tanghetto, que se presentará en la Plaza Dorrego.
El otro barrio tanguero por excelencia donde se festejará
el día de la música ciudadana es el Abasto. A partir de
las 16, en el Paseo del Tango se hará la gran final del 2º
concurso "Andá a cantarle a Gardel", organizado por el
emprendimiento Cultura Abasto con el apoyo del CGP 2 Sur y
la Secretaría de Cultura porteña. Después de cuatro rondas
eliminatorias, los finalistas le cantarán
—literalmente— a Gardel, presente en forma de
monumento frente al escenario. También actuarán Adolfo
Gómez y su trío, Carlos Rossi y Nora Roca.
Por supuesto, el Museo Casa Carlos Gardel (Jean Jaures
735) también se sumará a la celebración del día en que el
Zorzal hubiera cumplido 114 años. A las 19 se inaugurará
la muestra "Carlos Gardel y el Tortoni" y la lámina "La
Casa del Morocho dibujada por Rep". A las 20 habrá
tango joven con la orquesta Fernández Fierro. Y a las
21, el grupo Otros Aires presentará su espectáculo de
tango electrónico. Esta obra audiovisual combina
filmaciones y sonidos de principios del siglo XX con
música electrónica.
También habrá espectáculos gratuitos en otros
espacios. A las 20, Narcotango estará en El Dorrego
(Dorrego y Zapiola) con su mezcla de tango y música
electrónica. A esa misma hora, en el Teatro Coliseo (M.T.
de Alvear 1125), se hará un homenaje a Julián Plaza
con la Orquesta del Tango de Buenos Aires dirigida por
Raúl Garello y la Compañía de Baile de Tango Argentino. A
las 20.30, María Graña cerrará el ciclo Tango 04 en el
Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551). Para estas
actividades hay que retirar entradas con dos horas de
anticipación.
La Secretaría de Cultura de la Nación también programó
algunas actividades para hoy. A las 19, Gerardo Gandini
hará Postangos en el Centro Nacional de la Música (México
564). Y a las 19.30, en el Teatro Nacional Cervantes
(Libertad 815) tocará la Orquesta Nacional de Música
Argentina Juan de Dios Filiberto.
Los festejos continuarán mañana a las 19, con el
Quintento Ventarrón y Gustavo Beytelmann en el Teatro
Coliseo. A las 20, Jorge Retamoza y Tango XXX se
presentarán en El Dorrego (Dorrego y Zapiola). Y a las 22,
habrá una milonga en el Centro Cultural Torcuato
Tasso con el bailarín Miguel Angel Zotto.
La Semana Nacional del Tango concluirá el martes, con el
Festival de Tango Joven que larga a las 18, en el Palais
de Glace (Posadas 1725). Así, como todos los años, la
música de Buenos Aires volverá a unir a varias
generaciones tangueras.
3.
Una fecha muy particular. Se recuerda al tango junto a Gardel.
Diario LA CAPITAL de Mar del Plata. 11 de diciembre de 2004.
Una fecha muy particular
Se recuerda al tango junto a Gardel,
Sinatra, Filiberto y Mujica Láinez
El 11 de diciembre fue instituido como el
Día Nacional del Tango a partir de 1977 en homenaje al
nacimiento –en 1890– de Carlos Gardel. También un día como el de
hoy, de 1910, nacía en Buenos Aires el escritor Manuel Mujica
Láinez. Además, un 11 de diciembre de 1915 nació en EE.UU. Frank
Sinatra y en 1964 moría en la Capital Federal el célebre Juan de
Dios Filiberto, el inolvidable autor de "Caminito".
Para los argentinos el 11 de diciembre tiene profundas
connotaciones, no sólo por recordarse el Día Nacional del Tango,
sino porque de manera conjunta se conmemora el nacimiento de
Carlos Gardel ocurrido en 1890 en Francia. Por eso hoy todo
tiene candencia y sabor a dos por cuatro, el ritmo popular y
ciudadano que identifica a todos los argentinos.
Tango, esta danza de raíz española, con ritmo de candombe,
coreografía de la milonga y la profundidad emotiva de la
habanera, vivió decenas de años en el suburbio de Buenos Aires.
Fueron célebres los "piringundines" como La Ensenada, La
Batería, Tres Esquinas y Las 14 provincias.
En 1880 se conoció el primer tango del que se tiene memoria:
"Dame la lata".
Ese tango que un día ganó el centro de aquella Corrientes
angosta y se hizo de pronto el ritmo que todos sentían hoy
perdura gracias a tantas figuras que lo hicieron recorrer todas
las geografías del mundo, tal como lo hizo Carlos Gardel, mito y
leyenda que hoy pervive en el sentimiento de todos los
argentinos, aún habiendo nacido francés.
Pero mucho más allá de la geografía en la cual llegó a este
mundo, Carlos Gardel es indiscutiblemente el máximo referente
del dos por cuatro. Si bien él no fue el primer cantor de tango,
sí fue quien impuso un inimitable estilo que jamás fue igualado,
mucho menos superado.
A Carlos Gardel se le debe el haber impuesto un timbre de voz
sonoro y transparente en tiempos en los que la técnica de mejora
y masterización no se conocía.
El cantante, como en el caso de Carlos Gardel, tan solo disponía
de su propio talento, capacidad y profesionalismo para
imponerse, y así lo hizo, no sólo en el país, también en el
exterior.
Su leyenda comenzó a agigantarse cuando trágicamente un 24 de
junio de 1935 moría en Medellín, Colombia, en viaje de regreso a
su país de adopción.
Los historiadores del "Zorzal Criollo" establecen que en su
repertorio figuraban más de 800 temas –¿quién los tiene hoy en
día?–. El los cantaba con esa voz maravillosa con que la
naturaleza lo había dotado.
Como todos saben, Gardel no sólo cantaba, también componía; tuvo
la virtud de manejar la inspiración y transportarla con
increíble sensibilidad al ritmo del dos por cuatro. De su pluma
se conocen obras como "Cuesta abajo", "Mano a mano", "Mi Buenos
Aires querido" y, entre otras, "El día que me quieras".
A él se lo identifica de inmediato con el porteño "El Abasto",
porque ahí comenzó a transitar los primeros escenarios hasta
llegar al corazón de la calle Corrientes, llegando a cantar en
los más jerarquizados escenarios de Nueva York. Pero su fama
llegó a los cincos continentes.
Carlos Gardel no sólo tenía condiciones para la composición y
para el canto, sino también para la actuación. El cine lo
convocó y de él se conocen la mítica "Flor de durazno" de 1917,
"Luces de Buenos Aires" de 1931, "Cuesta abajo" de 1934, "El
tango en Broadway" también de ese mismo año y su última
producción cinematográfica de 1935, "El día que me quieras", que
seguramente todos los argentinos recuerdan, máxime un día como
hoy.
4.
Festejos por el día del Tango.
Infobae.com, 11 de diciembre de 2004.
Festejos por el Día del Tango
El ritmo del 2x4
será homenajeado en distintos lugares de la Ciudad de Buenos
Aires con actuaciones, clases y muestras tangueras. La música
ciudadana cumple 27 años
La música ciudadana cumplió ayer 27 años. El día del tanto
celebra su día como un homenaje del nacimiento de Carlos
Gardel y de Julio de Caro.
Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en otras localidades
se realizarán diferentes actuaciones.
En el mismo sentido, la Secretaría de Cultura de la Nación
cerrará la semana nacional del Tango con un megarecital
especial: se tratará del Festival de Tango Joven, que se
mostrará el 14 de diciembre, cuando orquestas modernas
interpreten temas clásicos fusionados con música electrónica.
A modo de celebración, varios lugares ofrecieron shows. El
Centro Cultural Torcuato Tasso ofreció ayer por la noche un
recital gratuito a las 22, con la orquesta típica de Leopoldo
Federico.
En tanto, el día del Tango se celebró en Tango Brujo desde las
10.00, con un clase destinada a personas con síndrome de Down,
organizada junto a la Fundación de Tango Argentino. A las 15
hubo una clase y luego una práctica guiada de 18 a 21.
Los grandes de la música ciudadana fueron homenajeados con
muestras y visitas. El Museo Casa Carlos Gardel inaugura la
exposición “Carlos Gardel y el Tortoni”. Además presentan la
pieza gráfica para niños “La Casa del Morocho”, de Miguel Rep.
Del mismo modo, en febrero se podrá ver el VII festival Buenos
Aires Tango, que se extenderá hasta marzo.
5.
Un nuevo aporte al sitio. Por
Albero Rasore.
11 de diciembre de 2004.
CARLOS GARDEL, A 114 AÑOS DE SU NACIMIENTO.
El 11 de diciembre de
2004, Carlos Gardel hubiera cumplido 114 años. Charles Romuald
Gardes, tal su verdadero nombre, nació en Toulouse, Francia, el
11 de diciembre de 1890, fecha perfectamente comprobable en su
Partida de Nacimiento.
Es buen momento para recordar entonces el verdadero origen del
máximo cantor. Existe una sola BIOGRAFÍA de Carlos Gardel y han
sido vanas las pretensiones de algunos autores que intentan
atribuirle un origen uruguayo, basándose en conjeturas y
especulaciones insostenibles, sacadas de contexto y que
demuestran solamente su escaso conocimiento de la vida de
Gardel.
6.
Un nuevo aporte al sitio. Por
Juan Carlos Orofino.
11 de diciembre de 2004.
GARDEL Y EL DIA DESPUES.
Algunos afirman que nació
el 10 de diciembre, aunque la mayoría sostiene que fue el día
11. Al cumplirse un nuevo aniverario de su nacimiento, nada
mejor que recordar lo que doña Bertha Gardes decía al respecto.
7.
Un nuevo aporte al sitio. Por Juan Carlos
Orofino.
11 de diciembre de 2004.
EDITORIAL # 2: Diciembre de 2004.
En el sitio principal de Gardel Web y bajo el
título
"Gardel, el día después" nos referimos en este mes
de diciembre del año 2004 a un nuevo aniversario del nacimiento
de Carlos Gardel en Toulouse, Francia, presentando una
referencia que estimamos muy interesante por proceder de la
propia madre del zorzal criollo y que explica por qué motivo
Carlitos aparece en la partida de nacimiento civil como nacido
el 11 de diciembre y en la fe de bautismo fue anotado como si su
nacimiento se hubiera producido un día antes.
El artículo no es solamente un homenaje a Gardel. La referencia
constituye otro aporte para que el transcurso del tiempo no
erosione la verdad sobre el origen auténtico del cantor.Esa es
nuestra principal intención.
8.
Los dos nacimientos de Gardel.
La Nacion, 10 de diciembre de 2004.
Por Alicia Dujovne Ortiz
Para LA NACIONPARIS
Los fríos, desapasionados y simples documentos nos lo
dicen con impiedad: Charles Romuald Gardes, futuro Carlos
Gardel, nació el 10 de diciembre de 1890 en el hospital de
la Grave, en Toulouse, y fue bautizado al día siguiente en
la capilla de ese hospital. El dato no tiene nada de
novedoso: figura en todas las biografías serias del cantor
criollo y ha sido vuelto a poner sobre el tapete por Juan
Carlos Esteban en su reciente libro: Carlos Gardel,
encuadre histórico .
Esteban, periodista y economista reconocido, ha escrito
este libro claro y fundamentado para oponerse a "la actitud
beligerante y jacobina de ciertos autores rioplatenses que
están abroquelados en un campanario", campanario desde el
que emiten la leyenda del Gardel uruguayo. Un Gardel que no
habría sido hijo de la tolosana Berthe Gardes sino (
sucesivamente y en fechas diferentes) de las tacuaremboenses
María Leila Oliva o María Bentos de Mora o de "una
viejecita" de Pampa, Uruguay.
Además de su libro, lleno de argumentos incontestables,
el autor, miembro del Centro de Estudios Gardelianos de
Buenos Aires, me ha enviado tres documentos dignos de
figurar en un excitante relato de ficción. El primero,
fechado en marzo de 2004, es la respuesta de la jueza
Fabiana Schafrik, del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos
Aires, a ese centro de estudios gardelianos que solicitaba
la exhumación de los restos mortales de Carlos Gardel y
Berthe Gardes para someterlos a la prueba del ADN.
La solicitud destacaba que la filiación del artista había
sido puesta en tela de juicio y que "poderosos intereses
económicos vinculados al tango [habían] provocado
disparatadas afirmaciones sobre la nacionalidad de Carlos
Gardel". La jueza respondió con una negativa, no por estar
en desacuerdo con el planteo, sino por considerar que la
justicia argentina y la uruguaya se pronunciaron sobre el
caso cuando murió Gardel, aceptando como válido el
testamento ológrafo en el que Gardel declaraba haber nacido
en Toulouse y ser hijo de María Gardes (Berthe era el
segundo nombre de la inmigrante francesa). En otras
palabras, el hecho de que a los "jacobinos abroquelados" se
les ocurriera inventar leyendas no es razón suficiente para
remover los restos de madre e hijo.
Simétricamente, otro documento de agosto de 2004 enviado
por Esteban muestra que también en la otra orilla del Plata
quieren exhumar cadáveres. En este caso, los de Carlos
Escayola y María Leila Oliva, supuestos padres del verdadero
Gardel, enterrados en el cementerio de Tacuarembó.
Recordemos la historia imaginaria narrada por dos autores
uruguayos (y desestimada por otros autores de esa misma
nacionalidad): Berthe Gardes llega a Tacuarembó en 1883 (o
en otras fechas, todas imprecisas), trabaja de planchadora
en la estancia del tal Escayola y recibe en adopción el niño
que éste ha tenido en 1881 o 1883 con una jovencita llamada
María Leila. Después se vuelve a Francia con el niño, y
tiempo más tarde regresa a la Argentina con un hijo propio
que se llama… Charles Gardes. Renuncio a dar detalles sobre
la historia de este fantasmita de igual nombre que el de
carne y hueso, y nacido en la misma fecha, porque tantos
años de racionalidad francesa me han bloqueado el fácil
acceso al realismo mágico, del que alguna vez, allá en mis
juventudes, he sabido gozar.
Ese segundo documento que me ha hecho llegar Esteban es
nada menos que una carta dirigida al presidente del Uruguay,
Jorge Batlle, en respuesta a un editorial del diario El
País, de Montevideo, publicado en julio último y titulado
"Carlos Gardel es uruguayo". El colega editorialista se
asombra de dos cosas: de que "los argentinos prefieran que
Gardel sea francés con tal de que no sea uruguayo" y de que
el gobierno de su país no se interese en confirmar la
filiación del Gardel de Tacuarembó, ignorando los términos
de un petitorio presentado ante la Cámara de Diputados para
que desentierren a Escayola y a Oliva y les analicen el ADN.
En su carta al doctor Batlle, Esteban desmonta
sistemáticamente la estructura de esa historia imaginaria.
Así, por ejemplo, las supuestas fotos de un Gardel oriental
niño, exhibidas por esos autores, resultan imposibles si nos
atenemos a las fechas de nacimiento que ellos mismos le
atribuyen, según las cuales el fotografiado debería ser un
muchacho diez años mayor. Y por si falta hiciera, el
testamento ológrafo de Gardel, calificado por esos mismos
autores de patraña, acaba de ser nuevamente autentificado
por el doctor Raúl Torre, doctor en Policía Científica de la
Universidad de Los Angeles.
Tercer documento recibido de manos de Esteban, quien a su
vez lo recibió de Georges Galopa, vicepresidente de la
asociación Carlos Gardel de Toulouse: la circular del
consulado de Francia en Buenos Aires del 17 de noviembre de
1915 y la del Ministerio de Guerra francés del 23 de febrero
de 1916, obtenidas por el investigador tolosano. Como todos
sabemos, en 1920, antes de viajar a Europa por primera vez
desde su llegada al país, el propio Gardel se declaró
originario de Tacuarembó y obtuvo la ciudadanía uruguaya.
Vagamente sospechábamos que lo había hecho para eludir la
justicia militar de su país, en guerra entre 1914 y 1918.
Esas circulares revelan que, en efecto, al no haberse
presentado ante el consulado de Francia, cuando cumplió su
mayoría de edad, para recibir su convocatoria y partir al
frente, Gardel había quedado automáticamente ubicado en la
categoría de rebelde o insumiso en tiempo de guerra. Pisar
el territorio francés y quedar preso habría sido todo uno.
Las apariciones triunfantes del Zorzal criollo en los
escenarios parisienses vestido de gauchito, con sus
puntillas y sus bombachas de satén negro, habrían sido
reemplazadas por un oscuro calabozo.
El correo gardeliano anda muy activo estos últimos
tiempos. Durante mi estada en Toulouse, en 1995 (por pura
casualidad me tocó vivir a pocos metros de la casa natal del
cantor, 4 rue du Canon d’Arcole), frecuenté a los miembros
de la asociación Carlos Gardel de esa ciudad. Ya por aquel
entonces, una profesora tolosana, Christiane Bricheteau, se
dedicaba a rastrear infatigablemente a los antepasados de
Carlos Gardel. Cementerios, archivos, nada escapaba a su
espíritu científico, ardiente y crítico a la vez, que la
llevaba a cotejar los datos entre sí, a observarlos con lupa
y a desecharlos en caso de que no hubiera pruebas. Ahora
acabo de recibir el fruto del esfuerzo: una edición de la
autora en la que aparecen recopilados viejos documentos
escritos a mano con la letrita aplicada de aquellos tiempos,
y fotos de familia y de lápidas cubiertas de maleza
encontradas a fuerza de olfato y de tesón.
La historia que surge es la siguiente: los más antiguos
antepasados conocidos de Carlos Gardel fueron sus
tatarabuelos, Bernard Gardes y Jeanne Bonhomme, que se
casaron en Toulouse en 1779. Sus bisabuelos se llamaban
Jean-Marie Gardes y Marie Pascale Bonnefoy, y sus abuelos
Vital Gardes y Hélène Camarès. Esta pareja inaugura el
período agitado de una familia tolosana, hasta entonces
tranquila y sedentaria, con ramificaciones en la vecina
ciudad de Albi, donde los hombres trabajaban en la
construcción y las mujeres cosían o planchaban. En 1868,
Vital y Hélène se divorciaron. El documento de separación,
hallado en los archivos departamentales de Haute-Garonne, es
como para enmarcarlo: las mayúsculas se enroscan sobre sí
mismas a la manera de tímidos caracolitos para explicar que
los malos tratos infligidos a su esposa por el colérico
Vital, yesero y militar reservista, son causa suficiente
para decretar la separación y dar a la madre la tenencia de
los hijos: Berthe, de tres años, y Jean-Marie, de cinco.
Berthe había nacido el 14 de junio de 1865, en el barrio
de Saint-Aubin, en Toulouse. Si conoció la violencia
familiar durante sus tres primeros años, el resto de su vida
tampoco fue apacible. En 1870, su madre, Hélène, se casa con
un colorido personaje llamado Louis-Alphonse Carichou, que
se la lleva lejos: a Puerto Cabello, en Venezuela. La
investigadora no sabe (y al ignorarlo no lo afirma) si
Berthe y su hermano, entonces de ocho y trece años
respectivamente, formaron parte del viaje. Lo que sí ha
descubierto Bricheteau es que el misterioso Charles Gardes
del que alguna vez se ha hablado fue Carlos Carichou, hijo
de Hélène y de Louis Alphonse, nacido en 1876, y que murió
heroicamente por su país el 11 de octubre de 1918. Puede que
Berthe haya pensado en él al ponerle a su hijo el nombre de
su medio hermano.
En todo caso, a los veinticuatro años Berthe vive en
Toulouse, en casa de su iracundo y divorciado padre, y
trabaja de planchadora en el taller de Jeanne-Marie Blanc -
Lasserre, en la rue des Sept Troubadours (un nombre
premonitorio, dado el oficio de su futuro hijo). La relación
amorosa entre Berthe y el hijo de la patrona, Paul Lasserre,
un año menor que ella y aún no casado –contrariamente a lo
que a menudo se ha afirmado– no ha sido comprobada (otro
cadáver del que podríamos proponer la exhumación, ya que
Madame Bricheteau halló su tumba en un cementerio próximo a
Toulouse). Pero es vox populi entre los miembros de la
familia Gardes, que aún viven en sus casas de siempre, como
Henri Brune, al que yo misma tuve la ocasión de frecuentar y
que, de jovencito, en los años treinta, acompañó a Gardel
durante las cuatro visitas a su ciudad natal. La historia de
Berthe y de Paul fue tan típica que ya por anticipado
parecía formar parte de un tango: la planchadorcita que da
el mal paso, el hijo de buena familia, contador de
profesión, que no reconoce al bebé y que, ocho años más
tarde, se casa con una joven de su clase. Efectivamente, en
el certificado de casamiento se lee, siempre con esa letra
compungida de los empleados municipales: "Marie-Anne Broyer,
rentista".
Madre soltera y para nada rentista, la pobre Berthe fue
alojada por su primo hermano Marius Barrat en la casa de la
rue du Canon d’Arcole. En la planta baja, estaba la
panadería del otro primo, Jean-Claire Barrat. De la madre,
Hélène Camarès, y de su pintoresco segundo esposo, Carichou,
por ese entonces ni noticias, salvo que en algún momento la
pareja vivió en Bordeaux y en otro se fue al Africa. Nada
que les diera a la sufrida planchadora y a su pequeño hijo
un marco familiar y social suficientemente protector como
para que se justificara quedarse en Toulouse. Eran épocas de
emigración: el propio hermano de Berthe, Jean-Marie Gardes,
había pasado alguna vez por Buenos Aires; y en la capital
argentina estaba la amiga de Berthe, Anaïs Baux, que tenía
un taller de planchado. En 1893, Berthe viaja a Bordeaux
para tomar el barco a Buenos Aires con Charles Romuald. En
la Dirección Nacional de Migraciones de nuestra ciudad
aparecen estos datos: "vapor Dom Pedro, N° de orden 121;
Berthe Gardes, francesa, viuda, 27 años, planchadora,
católica, pasaporte N° 94, N° de orden 122; Charles Romuald
Gardes, francés, dos años".
El trabajo de Juan Carlos Esteban y de Christiane
Bricheteau aporta detalles concretos a un conjunto del que
ya se conocían las grandes líneas. La jueza Schafrik no se
equivoca al argumentar que la Justicia hizo su trabajo al
considerar legítima heredera de Carlos Gardel a su madre,
Berthe Gardes. Esta es la sencilla realidad.
Existiría, sin embargo, otra manera de encararla, menos
histórica que humana. Toulouse reivindica con razón a Carlos
Gardel, pero no lo necesita para vivir. Buenos Aires no
necesita reivindicarlo: Gardel es Buenos Aires,
indisolublemente unido a ella por una historia común. En
cambio, Tacuarembó necesita el sueño de Gardel. Ha soñado
tan fuerte, que su sueño se le ha convertido en modo de
vida. Esteban está en lo justo al hablar de intereses
económicos ligados a la leyenda del Gardel uruguayo. Lo
cierto es que gracias a esa leyenda, cierto movimiento
turístico afluye a Tacuarembó. Es como para preguntarse qué
diría Gardel si presenciara el debate y si alguien le
explicara: "Che, Carlitos, si vos decís que sos de Toulouse
la mujer que plancha en un hotel de Tacuarembó se va a
quedar sin empleo". Algo me anima a sospechar que antes de
que otra planchadora en este mundo pierda el trabajo, él
preferiría seguir con el misterio.
|
9.
Argentinos no se olvidan del cumpleaños de Gardel .
La EFE, 8 de diciembre de 2004.
| Por Ana Mengotti Buenos
Aires, 8 dic (EFE).- Argentina no olvida a Carlos Gardel, el
cantor de tangos que fue su "primer héroe moderno", y casi
70 años después de su muerte sigue festejando su cumpleaños
"Gardel permanece por una cuestión artística, no por
mitología", dice Osvaldo Barsky, autor de una monumental
biografía acerca de la primera figura del tango que en sus
950 páginas sólo deja una incógnita: ¿hasta dónde habría
llegado de no haber muerto en 1935?
La obra de Barsky y su hijo Julián, que acaba de ser
editada por Taurus, fue presentada anoche como parte de las
actividades organizadas con motivo de un nuevo aniversario
del nacimiento de Gardel, quien, según la partida que se
conserva en la Alcaldía de Toulouse (Francia), vino al mundo
el 11 de diciembre de 1890
Los festejos comenzaron ayer, martes, y tendrán como
culminación el 11 de diciembre, Día Nacional del Tango en
Argentina, y como escenario principal el Museo Casa de
Gardel, en el barrio del Abasto
Allí, en la casa de la calle Jean Jaures 735, donde
vivieron el "Morocho del Abasto" y su madre, la planchadora
francesa Berthe Gardes, el dibujante Rep presentará una
lámina que ilustra el interior de la vivienda, y por la
noche su fachada se convertirá en pantalla de proyección de
Otros Aires, un espectáculo audiovisual y musical que mezcla
tango y música electrónica
En el mismo lugar, donde habrá actuaciones de grupos de
tango, tendrá lugar la ceremonia de recepción de donaciones
de "Chichita" Razzano, hija del uruguayo compañero de Gardel
en su primera época, al Museo Casa, y otra de una obra del
poeta peruano Germán Sunico Bazán en homenaje al intérprete
de "Mi Buenos Aires querido"
Además, se exhibirá una exposición de fotos en las que se
recrea el paso de Gardel por el Tortoni, el café más
conocido de Buenos Aires, entre otros muchos actos
organizados por el Día del Tango
"Ser argentino fue un acto volitivo de Gardel", subrayó
Barsky, quien ha dedicado casi veinte años a estudiar la
vida, la obra y el contexto en que se movió el "zorzal
criollo", quien nació francés pero se nacionalizó argentino
El biógrafo se declara "hastiado" por asuntos como el
lugar de nacimiento de Gardel, que él está seguro de que fue
Toulouse. "Los mitos han deformado y tapado la figura del
artista", subraya
En "Carlos Gardel. La Biografía" el acento está puesto
por igual en la vida y el arte de Gardel, del que pocos
saben que fue un gran cantante de ópera, que se formó en la
zarzuela y llegó a componer 150 piezas propias de todos los
géneros
Eduardo Arquetti, antropólogo argentino radicado en
Noruega y especializado en símbolos de la masculinidad
argentina, afirmó anoche que Gardel es el primer héroe
nacional moderno de este país
Arquetti presentó a Gardel como un artista completo, que
dominó el criollismo, ritmos latinoamericanos como la rumba
y la cumbia, y el tango, dio el salto fuera de las fronteras
de su país y se benefició de avances como la radio, el cine
y las grabaciones
"Fue un puente entre tradiciones diferentes. Con él, el
tango viaja y se eterniza en el tiempo", dijo
Otro especialista en tango, Héctor Benedetti, autor de
una antología que incluye 250 letras, subrayó en la
presentación de "La Biografía" que "ningún otro artista ha
generado tanta literatura como Gardel", pero se lamentó de
que en muchos casos esas obras contienen información
"mendaz"
El proceso de "folclorización" de la figura de Gardel es
"dramático", subrayó Benedetti al denunciar la proliferación
de "falsas creencias" acerca de su vida y obra, que
-admitió- en parte se deben a los esfuerzos del cantor por
proteger su intimidad
Benedetti saludó por eso la aparición de una obra
"escrupulosa" e "integral" como la de los Barsky y manifestó
su confianza en que sirva para "la refundación de la memoria
del tango"
Para Julián Barsky, el coautor de la biografía, setenta
años después de su muerte en un accidente aéreo en Medellín
(Colombia) hay que rescatar aspectos de Gardel como su
integridad, el amor por lo que hacía y su generosidad, que
están opacados por otros como las polémicas sobre su cuna o
su opción sexual
El Gardel que interesa -dijo- es el que a la salida de un
concierto les pedía a sus músicos que desenfundasen las
"escobas", como llamaba a las guitarras, y cantaba para los
que no habían podido entrar por falta de dinero. EFE ar/cw |
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