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La primera grabación del dúo Gardel-Razzano La primera grabación del dúo Gardel-Razzano se efectuó el 9 de abril de 1917 en un caserón que los Glucksman tenían al lado del Hotel Savoy, en la calle Cangallo, cerca de la esquina de Callao. Con la mención de ese local viene aparejado el recuerdo de un siniestro de gran repercusión que allí se produjo en esa época. Sus instalaciones se aprovechaban, en pequeña medida, como estudios para registrar las versiones fonográficas, y, en gran escala, para depósito de películas cinematógraficas. En la Francia en guerra escaseaban las materias primas y Max Glucksman cumplía estrictamente el compromiso de devolver a los productores Pathe Frères los films ya exhibidos, para lo cual se almacenaban las remesas próximas, después de acondicionar los rollos de celuloide en cajas de zinc, soldadas. El obrero encargado de esta tarea aproximó el soplete más de lo necesario, en la ocasión aludida, y el chorro de fuego encontró en miles de metros de celuloide el campo necesario para convertir la casa en un infierno espeluznante. A la intensa alarma que el incendio produjo, atrayendo una multitud de espectadores, se agregó la angustia de saber que algunos artistas y miembros del personal de la empresa habían quedado bloqueados por las llamas, sin salida. El cuerpo de bomberos de esta capital realizó en esa oportunidad una maniobra de salvataje de las más hábiles que se recuerdan en su historia. Neutralizó de las llamas, a fuerza de cortinas de agua, una de las salas que daban a la calle Cangallo y abriendo paso a un coche de tranvías (que entonces circulaba por esa arteria) ató con un cable de acero una de las ventanas de dicha sala a la parte posterior del tranvía, arrancándola de cuajo y facilitando por el hueco la salida de todas las personas que se hallaban en inminente riesgo de una horrible muerte. Entre ellas, el gran barítono Armand Crabé, que estaba grabando el Himno Nacional. La versión del siniestro voló a los cercanos mentideros teatrales de la calle Corrientes y en los primeros momentos se habló de Gardel y Razzano encerrados en el infierno de llamas. No fue así, pero tampoco anduvieron lejos de pasar el gran susto. Cuando estalló el incendio acababan de retirarse después de efectuar una grabación. No estaba de Dios que se vieran en aquel terrible aprieto, que ahora rememoramos con amargo fatalismo como preanuncio del destino que dieciocho años después encenderá otras llamas inexorables para abatir en la tragedia " al triunfador morocho del canto y la sonrisa". Del
libro CARLOS GARDEL Y SU ÉPOCA, de Francisco García Jiménez
(1976) La 1º edición data de 1946. Luego, en años inmediatos, se conocieron sucesivas reediciones, hasta que el rótulo de agotado prolongó un silencio inexplicable e inmerecidamente pertinaz con aquella primera biografía formal de Carlos Gardel. Ahora, reelaborada y ampliada por su autor, la biografía del zorzal criollo tiene, por fin, un destino justo: la edición definitiva, decantada por el tiempo, y además escrita por un amigo íntimo de Gardel y de su compañero artístico José Razzano, un poeta como García Jiménez, que tuvo el privilegio de ser interpretado en 18 compoisiciones por el mitológico y legendario Carlos Gardel. La vigencia de este libro está dada por sus propios protagonistas , y esa dura y dulce nostalgia a la que, dificílmente, podrán escapar aquellos que vivirán bajo el hechizo de una voz imposible de borrar desde cualquier distancia u olvido... Ediciones Corregidor, 1976. Francisco
García Jiménez (1899-1983) Vea otro articulo sobre la actuacion de Gardel en Chile: Otros articulos por Francisco García Jiménez:
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