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JUBILEO DE GARDEL Martha
A. de Zambrano, Dora Gil de Morales, M.R.P. Ramos Arizpe (Article dedicated to the 50th anniversay of Gardel death)
"El tango subió de los pies a la cabeza". Pero Gardel no sólo incursionó en él cambo del "Bel canto" sino también en el de la composición y abarcó varios estilos musicales: valses, rumbas cortas, frox.trots y otras composiciones, pero fue el tango el que lo consagró y lo convirtió en "El sociólogo inesperado del Arrabal". Decir Carlos Gardel es decir tango, es evocar el canto al amor no correspondido, a la nostalgia y a la tragedia. Aunque ya pasaron 50 años de su muerte, todavía se le sigue recordando como el Morocho por quien el Arrabal se hizo voz cantada, a través del tango canción. Aunque después de su muerte el 24 de junio de 1935, Gardel sigue siendo tan popular que hace años los argentinos acuñaron un dicho que se usa, cuando alguien se extralimita o quiere impresionar, a lo que ellos dicen: "anda a cantarle a Gardel" y con esto dan por terminada dicha conversación. Acerca del Rey del Tango se han elaborado muchas historias tanto como su verdadera nacionalidad como de la fecha de su nacimiento y de su vida sentimental. Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1890, algunos de sus biógrafos dicen que nació en Buenos Aires y otros en Uruguay, pero la verdad es que nació en Toulouse, Francia, hijo natural de Bertha Gardes y padre desconocido. A los 2 años de edad, Charles Romuald Gardes como se llamaba en realidad llegó a Buenos Aires con su madre para convertirse en Carlos Gardel conocido también como "El Morocho del Abasto". En 1910 cambió su apellido verdadero, Gardes por el de Gardel y aquí fue cuando empezó a escribir sus propias canciones. La fama de Gardel comenzó con sus actuaciones junto con José Razzano, quienes a dueto interpretaban diversas modalidades de la música criolla en teatros de Montevideo, San Pablo, Río de Janeiro y Mar de la Plata. En 1916 filmó en Buenos Aires las películas mudas: Flor de durazno y La loba, en ese entonces Gardel pesaba 100 kilogramos, pero los productores lo obligaron a bajar de peso. Carlos Gardel fue un artista alegre y sencillo, trataba a todos por igual, lo mismo dedicaba una sonrisa franca y leal al mozo del café, al canillita de la esquina o a sus mejores amigos o conocidos. Tenía Gardel un gran concepto de la obligación, no sólo en lo referente a su trabajo sino que también se desvivía por atender a su madre a todos sus compromisos y amigos. Fue un apasionado de las carreras de caballos, este fue el único juego de azar que le atraía; amaba el deporte, en ocasiones concurría a los partidos de fútbol y se entusiasmaba con su equipo favorito, casi con la misma pasión que con las carreras, adoraba a su madre con la que pasaba ratos alegres y entre mate y mate contaban chistes y reían como dos chiquillos. El arte de Gardel era nato, asimilado en la calle junto a los que sufrían o reían su ductilidad la había adquirido, según expresaba, escuchando a los grandes cantantes, y aunque su registro era barítono, pudo ser muy bien tenor sin ningún esfuerzo. La voz de Gardel difícilmente será superada por otro cantante, sus cavidades de resonancia le hacía producir una voz de una sonoridad extraordinaria, bella y encantadora. Gardel, ya como solista en noviembre de 1923, hizo su primer viaje a Europa al que siguió otro, y otros por Latinoamérica y Estados Unidos. Cuando murió tenía programado visitar México y su producción musical contaba más de 900 obras. A Gardel se le recuerda con los tangos de "volver, cuesta abajo, mi Buenos Aires querido" y otros, cuya letra se debió al brasileño Alfredo Le Pera. Imposible dejar de mencionar "El día que me quieras", con la letra de nuestro inolvidable poeta nayarita, Amado Nervo, que para muchos fue su opera prima. En 1927 y 1928, volvió a viajar Gardel a Europa, y en una visita a Niza conoció a Charles Chaplin, con quien siempre guardó buenas relaciones. En 1930, logró un contrato con la Compañía Norteamericana Paramount, y su primera película fue Luces de Buenos Aires, filmada cerca de París, en 1931, en esta cantó sólo 2 canciones: "El Rosal" y "Tomo y Obligo". Carlos Gardel murió sin volver a su Buenos Aires querido, pues el 24 de junio Gardel, sus guitarristas y algunos amigos, partieron de Bogotá a Cali, haciendo escala en Medellín, este viaje formaba parte de una gira que incluía presentaciones en México. En el Aeropuerto de Medellín, centenares de personas esperaban ver nuevamente a su ídolo, que había actuado en esa ciudad semanas antes. A las 14:46 horas, apareció el F-31 de la compañía SACO (Sociedad Aérea Colombiana) donde viajaba Gardel, el avión se aterrizó y se detuvo frente a los angares. La multitud saludó al artista quien correspondió con una sonrisa, en tanto la nave se dirigió a llenar los tanques de combustible; mientras el F-31 hacía estas maniobras, el avión Manizales de la Compañía Alemana SCADTA, esperaba que el F-31 dejara libre el campo para emprender el vuelo hacia Bogotá. Una vez que el avión en que viajaba Gardel ascendió los motores y recorrió el campo para preparar el despegue, las ruedas de goma de la nave ya había perdido contacto con la tierra, cuando pasó frente al avión Manizales, que estaba con los motores encendidos pero fuera de la pista. Un fuerte golpe de viento lanzó el F-31 contra el Manizales. Se produjo el choque con el estruendo de hierros que se despedazan, los dos aviones que semejan monstruos gigantescos en lucha dieron un salto mortal y quedaron quietos. Cuando la gente corría hacia las naves para auxiliar a los sobrevivientes ocurrió una violenta explosión acompañada de gigantescas lenguas de fuego. En el aeródromo sonó la sirena y los bomberos salieron a combatir la higuera de 20,000 litros de gasolina etílica. El cadáver de Gardel pudo identificarse sin dificultad, pues todo el cuerpo estaba integro, sólo ligeramente chamuscada la piel de la cara. Su madre quien estaba en esos días en Francia, decidió que los restos de su hijo descansaran en Buenos Aires, pues se los disputaban Nueva York, Uruguay y Argentina. Actualmente los restos de Gardel descansan en el cementerio de La Chacarita, en Buenos Aires, y su tumba siempre está cubierta de flores frescas. Cuentan los amigos de Gardel que siempre sintió aversión a los viajes aéreos, pues siempre que hacía un viaje aéreo decía: "espero volver... pero ustedes saben, el hombre propone y Dios dispone". "Los Dioses aman a los que mueren jóvenes", escribió un profundo pensador alemán, tal vez por ello, la muerte escogió eliminar del mundo de los mortales, justamente para convertirlo en inmortal al maestro Carlos Gardel. Carlos Gardel, ídolo de tantas mujeres en todo el mundo, que suspiraban en cuenta escuchaba la voz de su cantante predilecto y no perdían una sola de sus películas. Pasó toda su vida de soltero, a pesar de que con frecuencia se le veía acompañado de hermosas mujeres, sin duda sus amigas o compañeras en el cine o en el teatro: nunca se le conoció novia. Se habló en alguna ocasión que había romance entre Gardel y Azucena Maizini, una cantante de tangos. Cuando entrevistaron a Azucena a la muerte de Gardel, declaró: "Fuimos grandes amigos. Yo lo quería mucho porque ¿Quién iba a dejar de querer a Gardel? Fue un creador, un orientador, un maestro. Todos nosotros, los cantantes, no somos sino un reflejo del arte de cantar el tango que él nos enseñó". Siempre que le preguntaban a Gardel sus razones para seguir soltero, contestaba que el único amor de su vida era su madre, sí viejita adorada; aunque lo cierto es que doña Bertha Gardes no convivió con Carlos desde que empezó a ser famoso ni tampoco habitó nunca la casa que el cantante adquirió para ella, y en la que después se formó un museo de recuerdos de Gardel. Durante los 50 años transcurridos de su muerte se han rendido numerosos homenajes al "Rey del Tango" en Medellín se le erigió una estatua y en el aeropuerto hay placas cerca del lugar del accidente. Hace algunos años el correo estatal de Argentina lanzó una estampilla recordando al ídolo y al acontecimiento de su muerte. También en Medellín Colombia lleva el nombre de Carlos Gardel una avenida muy importante. A modo de homenaje los tangos de Gardel han sido grabados por Roberto Carlos de Brasil, Héctor Cabrera de Venezuela, Alberto Cortés de Argentina y Plácido Domingo de España.
Qué esta pleitesía que le rinden los pueblos que han recibido lo mejor de su tarea, y que le deben el ejemplo del profesionalismo del inmortal Carlos Gardel, se convierta en una gran fiesta del espíritu, pues un hombre así, no podía ser otra cosa que cantor, un cantor así no podía ser otro que Carlos Gardel.
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