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EAF/Extra
CASA MUSEO INAUGURAN

El aviso a la inauguración de
Casa Museo Carlos Gardel
Enviado por Silvestre Byrón
El próximo cuatro de marzo
se inaugurará la Casa Museo “Carlos Gardel” en el barrio de Balvanera en
Buenos Aires. Habrá discursos colmados de autoelogios de funcionarios y
notabilidades del mundo oficial y más allá, un público expectante. La
propiedad, otrora lugar de residencia de doña Berta Gardes (1928-42), madre del
actor-cantante-compositor Carlos Gardel, es un sitio consagrado en el mapa
mitológico de la ciudad. Allí pervive un emblema latinoamericano; el
«mythos» Gardel. La inauguración de la Casa Museo actualiza la
proyección-identificación del individuo y su ícono. Sin medianías
complacientes ni compresiones degenerantes empresarias o gubernamentales, para
los admiradores del ícon gardeliano, el mero hecho de darse una vuelta por la
calle Jean Jaurés 735, señala un momento estético y un acto mágico
compulsable en la interioridad.
EAF sube a la red de redes un artículo que,
verosímilmente, describa ese hecho:
“UN TÍTULO PARA GARDEL”
Gardel. Otra vez, Carlos
Gardel. En 1990 todos estamos con Carlos Gardel. La iconografía, la leyenda, el
mito, lo emblemático de Gardel.
Hasta ahora tuvimos la conmemoración
funeraria. El maldito 24 de junio para morir una y mil veces, con Gardel en
Medellín, Colombia. En 1990 por primera vez en nuestra ciudad (Buenos Aires)
celebramos su nacimiento. Un 11 de diciembre en Toulouse, Francia. Nos guste o
no, Gardel -mito y leyenda- es parte de nuestra porteñidad. No seríamos lo
mismo sin su proyección mitológica. Sin él.
Necesitamos de su trascendencia,
su ser simbólico. El porteño de origen humilde que llega al centro y triunfa
por el mundo. Eso es Gardel. Un emblema de éxito, de conquista y superación. Y
de instinto, de erótica.
La cuestión es que los porteños necesitamos un
ideal. Algo que nos ayude a seguir adelante. Un mito o leyenda que nos permita
creer en algo. Algo bello, triunfal. Muy por encima de las humillaciones de la
vida cotidiana.
Esa cosa bella y triunfal, eso es Gardel.
Todo parece que es
«tener» al mito. Evocarlo, dialogar con él en un coloquio sin palabras. Por
eso se ha multiplicado su imagen en posters, stickers, comics y clips
televisivos. Hay botones y remeras con su imagen. Está presente en la
publicidad comercial y en la propaganda política. Tanto da que fuera a nivel
oficial o privado, se multiplican los espectáculos públicos que se ofrecen
bajo su advocación. Todo «busca» al mito. (Lys, 12/90; “Arte y rebelión
contra el mundo moderno”. Plus Ultra, 1992).
Hoja de
Información EAF
www.geocities.com/eaf_underground
Publicado con
permiso de Silvestre Byrón, el 27 de abríl de 2003
© Copyight 2003 por Silvestre Byrón
Todos Derechos Reservados
El Museo Casa Carlos Gardel tiene
el agrado de invitar a Usted a la inauguración de la muestra Carlos Gardel,
artista:
desde sus comienzos hasta el Tango Canción (1910-1917)
Jueves 1° de abril de 2004, 19.00
hs.
Jean Jaurés 735.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel: 4964-2015/2071
Horario: miércoles a lunes de 11.00 a
18.08 hs.
Enviado por Silvestre Byrón
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Links/Enlaces:
- Las
películas de Alfredo Le Pera
EAF/Liber
CINE GARDELIANO
- GARDEL EN EL CINE Y LA TV LOS CORTOS DEL 30
EAF/Portfolio – 3ª Edición/Corregida y Aumentada
- Natacha
Moneda - Treinta Años. “EL DÍA QUE ME QUIERAS”. Amado Nervo
en Internet.
Hay películas que tienen destinos diversos. Algunas se
convierten en clásicas u objetos de culto. Otras se pierden. Ya
sea por el desgaste o la imprevisión. También hay películas que
son abandonadas. Generalmente por la abjuración de sus autores.
En el underground argentino el micrometraje “El día que me
quieras” (Natacha Moneda, 1974) evidencia un caso de abandono.
Pero, cosa más rara, también de resurgimiento. Su estreno por
Internet. Por un lado aporta la cuestión del cine y la literatura
(texto cinematográfico-texto literario) al representar un poema
en imágenes. Por el otro, pone en evidencia procesos de creación
inherentes al MRO. Prácticamente desconocida, esa película
también resalta perfiles característicos de los años 70 que la
hacen levemente “mitológica”. Fuente: Hoja de Información
EAF y Silvestre Byrón.
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