CARLOS GARDEL EN LA HISTORIA DEL TANGO
Amalia Pena de Guerra, M.R.P. Cd. Miguel Alemán

La Asociación Nacional de Mesas Redondas Panamericanas, 1999-2001

(Article dedicated to the 50th anniversay of Gardel death)


Carlos Gardel ha sido considerado unánimemente por todos los estudiosos del tango como el máximo creador de la forma vocal de la música rioplatense. Gardel descubrió e inventó como debe cantarse el tango y desde entonces todos los cantores de tango han seguido sus pasos con más o menos éxito. Hay ciertas dudas o lagunas en su origen, en su muerte y en su vida, que han propiciado controversias y llamado "mito Gardel".

Según el mismo Gardel, como asienta en su testamento escrito con su puño y letra, nació en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890. pero existe también un documento de identidad de Gardel que indica su nacimiento en la República Oriental del Uruguay. Este origen ha sido investigado por el escritor uruguayo Erasmo Silva Cabrera, pero también ha sido descartado por otros investigadores que aseguran que Gardel se prestó a la maniobra para evitar problemas con la justicia francesa por no haberse presentado al ejército cuando la Primera Guerra Mundial.

La madre de Carlos Gardel era planchadora de oficio y su padre pertenecía a una familia importante de Toulouse y no quiso reconocer a su hijo en esa ocasión. La situación moral y social de la madre de Gardel la obligó a emigrar y así llegó a Buenos Aires cuando Carlitos tenía 26 meses de edad. Muchos años después, cuando Gardel ya era famoso, su papá hizo el viaje de Toulouse hasta Buenos Aires para ofrecerle su nombre a Doña Berta, pero después de discutirlo brevemente, Carlitos y su mamá rechazaron la oferta fríamente.

Berta Gardel trabajó en una planchaduría de una paisana y pronto Carlitos empezó a asistir a la escuela. Fue un buen estudiante y terminó hasta el sexto año, y para entonces tenía el gusanillo del canto. Doña Berta hacía trabajos para algunos artistas, pues su taller estaba frente al Teatro Politeama, así que Carlitos iba frecuentemente al teatro, veía las funciones, se aprendía las operas de memoria y después cantaba las arias él solo; también se metía tras bambalinas y hablaba con los artistas a quienes les caía en gracia por su simpatía y desparpajo. Aprendió a tocar guitarra y lo invitaban constantemente a fiestas de patio. Su fama de cantor se empezó a expandir por los barrios vecinos al Abasto. No era muy conocido pero todos lo llamaban "El Morocho". Era un adolescente corpulento, de cadera redonda y sonriente, con pelo abundante y peinado de raya en medio, pero sobre toda su sonrisa era luminosa y con una dentadura magnífica. No cantaba tangos, pues esta música no se interpretaba públicamente todavía.

Gardel era tango.

La trascendencia universal de Carlos Gardel en el tango justifica la presencia actual de su voz y figura. Carlos Gardel es el sociólogo inesperado de conciencia de pueblo. La presencia del tango en todas sus manifestaciones está asociada y provocada por la vibración emocional que supo despertar Gardel y que perdura, a la distancia de 68 años, y que fue cuando por primera vez le dio la forma inamovible a esta magistral interpretación del tema "Mi Noche Triste".

Es creador de estilo único, que le dio al tango el inesperado e inconfundible timbre sonoro que ha quedado para siempre identificado con él. La asociación que existe con cualquier tema de tango va unida con la presencia inmediata de Carlos Gardel. No existe lugar alguno, donde al escucharse un tango, no se evoque la voz y figura de quien fue y sigue siendo el maestro que tuvo la rara aptitud de recrear el éxito literario y musical del tango. Gardel cantó diciendo y comprendiendo la letra y contenido conceptual de cada canción y cada tango. Encauzó al tango por el camino y por las normas que hasta hoy en día se respetan. Tuvo la sabiduría de decir con claridad la letra y contrapuntearla con la música, sin perder su afinación impecable.

Dominó los diferentes matices: "nostálgico, trasnochado, compadecido, dramático, reflexivo, romántico, sentencioso, grotesco, irónico, burlesco" y dialogó siempre en una gama de genial melancolía. La voz de Carlos Gardel es de una calidad extraordinaria, tenía un registro de barítono brillante y jamás desafinada. En cuanto a su tesitura, su extensión alcanzaba a dos octavos, que manejaba a plena satisfacción, una buena extensión para un cantor popular. Gardel poseía un gran temperamento, expresivo al máximo y estaba dotado naturalmente de un instrumento musical en la garganta, un instrumento que perfeccionó y supo conservar. En pocas palabras: Gardel era tango. Era un hombre conocedor de su valer, que no derrochaba su voz, esa fue una de las razones por las cuales le resultaba fácil "pasar de los graves a los agudos y viceversa". Era estudioso y responsable, era único en su género.

Carlos Gardel contaba con tres elementos fundamentales para sostener una distinción única: sentimiento de las cosas, responsabilidad profesional y fibra popular. Su refinada y natural imaginación para componer la melodía y matizarla la acentuó con exquisito gusto y con su instinto innato del ritmo creativo del tango. Todavía vive el héroe a la distancia de 50 años de su trágica muerte, allí nació el mito y este ha transformado la mortalidad e inmortalidad, la palabra "adiós" se eliminó definitivamente. En torno de Gardel y tango, que es una misma figura, gira lo demás, toda la variable y profusa narrativa anecdótica, que es nota cada día, la sonrisa de Gardel, tan grande como su nombre, fue siempre para el pueblo, para los pueblos que siempre lo recuerdan.

Fue durante muchos años el niño mimado de la fortuna, tuvo prestigio, dinero, popularidad, pero a pesar de ello y haciendo honor a sus sentimientos generosos, jamás dejó de ser bohemio y nunca olvidó las cualidades aquellas del morocho y abría bien amplios los brazos para recibir un amigo, por pobre y embromado que este anduviera.

Hijo del pueblo jamás se apartó de él sus tangos mejores los cantó en los cafetines y entró a tallar en el asfalto con aquel poema fenómeno del negro flores: "Mano a Mano" cuya dramática interpretación hizo correr el "rimel" de los ojos de tantas minas bacanas. Siempre igual, amigo de sus amigos y generoso con todo el que precisara su ayuda, Carlos Gardel fue un espíritu de excepción y nunca tuvo un enemigo ni jamás habló mal de nadie. Por eso no solo fue el cantor de un pueblo, ni el ídolo de una ciudad, fue algo más grande todavía... fue toda su alma. Su último tributo cariñoso está plasmado en el tango "Mi Buenos Aires Querido" que cantó en Nueva York. Puso tanto corazón al mandarse ese tango, que por una maldición del destino sería la última plegaria porteña, que sus notas emocionan al alma más fría: "Mi Buenos Aires Querido Cuando Yo Te Vuelva a Ver".

¡Pobre Carlos! Estaba escrito que no volvería a ver más a su querido Buenos Aires. Ha muerto, el pueblo en cada esquina dice sencillamente y dolorosamente: ha muerto el zorzal criollo. Debemos repetir este epitafio nosotros, periodistas, fieles intérpretes del alma del pueblo, ha muerto joven, rico, aplaudido, mimado, feliz... murió herido en vuelo o en actitud de vuelo, que en él era actitud de canto. Porque cuando cantaba se elevaba sobre sus lustrados zapatos de elegante de barrio y la fuerza pura de su voz, fresca y cándida a los cuarenta y pico de años. No conoció, por su suerte acaso, la triste decadencia del artista vencido por el tiempo, anulado por el olvido. Murió en una exaltación de fuerza y coraje, como si hubiera sido fatal que así muriera. Con él muere una época del tango argentino. Toda una grande, enorme, dilatada época, que rebasó los estrechos límites de su perímetro urbano, para alzarse triunfal en el mundo. Nadie como él volverá jamás a decirlo, a modularlo, a cantarlo, a rezarlo. Gardel era el tango hecho carne, como la ciudad lo hubiera elegido en su oscuro instinto de selección, entre diez mil, para hacerlo su símbolo, su voz y expresión. El pueblo que nunca se equivoca, lo había calificado así, y en adelante ha de escucharlo siempre, estremecido de pasión contenida, de sentimentalismo huraño, de pudoroso llanto, en el disco que guarda, con su canción, su recuerdo como un sueño.


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Last update: November 05, 2004

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