CARLOS GARDEL EN CARACAS
(25 DE ABRIL DE 1935)
YouTube Video
From: elgardeliano20 (Pedro Lara) | Dec 11, 2010
Fragmentos inéditos de la visita de Carlos
Gardel a Caracas, Venezuela cuando visitó el
Hotel Miramar el 25 de Abril de 1935,
imágenes del lugar en el momento en que
llegaba a Caracas y en las cercanías al
hotel y imágenes de Gardel en el Hotel
Miramar, Video acompañado con el con el
tango Golondrinas.
Gracias por la información, que bueno que
encuentren información del paso de Gardel
por mi país, también había un evento el 11
de diciembre del 2010 dedicado a Gardel en
Caracas y según la prensa mostraron
fotografías de el Zorzal cantando en el cine
Rialto, que según entendí esa fue unas de
sus ultimas actuaciones en Caracas y en
donde el mando a rebajar los precios de
entrada para darle mas oportunidad a la
gente para poder entrar y verlo cantar. Me
gustaría uno de estos días pasar por la
biblioteca nacional y ver si hay algo en
esos viejos periódicos que ellos guardan, y
ver si hay algo (no visto o no encontrado)
de la visita de Gardel en Venezuela.
Por cierto les envío este video que subí no
hace mucho en mi canal en youtube, es lo que
pude hallar en mi búsqueda de aquel video de
Gardel en Venezuela, aquel que se ve muy
blanco y no se pueden con detalle las cosas,
y el mismo lo he encontrado y un poco mas
completo y con mejor calidad, aquí se los
dejo:
Muchas gracias por la apreciación del video, y por la nota completa
que recopila los pasos de Gardel por Caracas, en el video hay algo
que muchos quizás pasen por alto, en el minuto 2:02 del video, justo
en la escena donde están estos 3 personajes posando a la cámara, el
del medio es el
Edgar J. Anzola, quien fuera el responsable de estas
tomas grabadas de Gardel en ese día, y que el era el director de la
emisora Radio Broadcasting Caracas hoy conocida como Radio Caracas
Radio, como sabrán en unos días mas tarde, para ser mas especifico
el 15 de mayo de 1935, Gardel asiste a una audición en la emisora de
radio Broadcasting Caracas y cantó un programa escogido por el
público oyente...
Otro buen aporte de un usuario llamado chichinyo, esta vez es un
homenaje que le realizo un grupo de admiradores gardelianos de
Venezuela a Carlos Gardel y donde conmemoran el 25 aniversario su
fallecimiento desde el Teatro Principal de Caracas, aparentemente en
1960 en el programa "Taberna del Arrabal" de Radiodifusora Venezuela, y donde nos relataran la historia de lo que ocurrió antes y después
de la llegada por el mismo que trajera a Carlos Gardel a Venezuela,
me refiero a
Don Luis Plácido Pisarello que nos cuenta unas buenas
anécdotas de la llegada y la estadía de Gardel por Venezuela.
Del articulo mas abajo "Gardel en Venezuela":
El jueves 25 de abril de 1935 Gardel llega al Puerto de la Guaira,
procedente de Puerto Rico, en la motonave “Lara”.
Era un jueves inolvidable para millares de venezolanos. Una
multitud, calculada en más de 3.000 personas, esperaba en los
muelles desde las 9 de la mañana a “El Divino Carlos” como lo había
bautizado la prensa desde días antes.
A las once y siete minutos bajó Gardel del vapor
“Lara” Fue recibido por Luis Plácido Pisarello. Don Luis Plácido
Pisarello, ciudadano argentino, con muchos años radicado en
Venezuela fue el gestor directo de la visita de Gardel a Venezuela.
CARLOS GARDEL EN VENEZUELA Nº 1:
CARLOS GARDEL EN VENEZUELA Nº 2:
CARLOS GARDEL EN VENEZUELA Nº 3:
Por seguir tras de su huella...
La gira de Carlos Gardel por Venezuela
Por: Jaime Rico Salazar
El 28 de marzo de 1935 en un lujoso yate, el "Coamo" emprendió
Gardel la gira de la cual no regresaría...vivo. Lo acompañaban
Alfredo Le Pera, que a la vez haría de empresario de gira, sus
guitarristas Barbieri, Riverol y Aguilar; José Plajas su profesor de
inglés y Carlos Corpas Moreno como su secretario. San Juan de Puerto
Rico sería la primera ciudad que irían a visitar. LLegó allí el 1 de
abril habiendo vivido un delirante recibimiento: 40.000 personas
esperaban al "zorzal" de Buenos Aires. Hizo su debut en el teatro
Paramount el día 3. También se presentó en el teatro Yaguez de
Mayaguez el día 9 y en la ciudad de Ponce en el teatro Broadway los
días 10 y 11. Estuvo además en los teatros de Yauco, Manatí y
Arecibo. Fueron 22 días de un apoteosis increible. La despedida fue
igualmente multitudinaria. En Puerto Rico se reintegró a la comitiva,
Alfonzo Azaff como agente de Relaciones Públicas.
Venezuela, la siguiente escala
En la motonave "Lara" llegó Gardel con sus compañeros a La Guaira
el 25 de abril. Una verdadera multitud esperaba al ídolo en los
muelles. De allí viajó a Caracas en tren y al contener la multitud
enloquecida por ver al cantor, se formó un choque violento en el
cual Alfredo Le Pera alcanzó a recibir un sablazo de parte de la
policía. Gardel fue introducido en un automovil de capota (de lona)
cerrada y el público con navajas la destrozó para poder verlo, razón
por la cual tuvo que emprender el recorrido a pié en medio de la
delirante multitud. Su primera presentación la hizo en el Teatro
Principal en combinación con la película "El perro robado" (La
costumbre de la época película más artistas). La primera canción que
cantó fue el tango "Cobardía" y luego "Carnaval", "El carretero", "Insomnio",
"Tomo y obligo", "Por una cabeza" y "Mi Buenos Aires querido". En
este teatro hizo siete presentaciones mas una en el Rialto. El
cambio de clima seguramente afectó su salud, porque tuvo que
suspender algunas presentaciones. En Caracas también estuvo cantando
en la emisora Broadcasting Caracas. Después viajó a Valencia y se
presentó en el Teatro Municipal para luego seguir a Maracaibo, en
donde actuó en el Teatro Baralt y Metro. También fue a Cabimas.
¿Qué fue hacer Gardel a Cabimas?
En la gira de Gardel hubo situaciones muy curiosas, que
lógicamente llaman la atención, porque hoy nadie se explica que fue
hacer al caserío de Cabimas, cuado era más lógica una presentación
en alguna ciudad importante. Debieron ser muchos los billetes que le
ofrecieron para que decidiera presentarse allí. No hay otra
explicación justificable.
Por curiosidad, estimado lector, tome un mapa y localice a
Cabimas.
Está en el Golfo de Maracaibo, entrando al mismo, en el costado
opuesto a la ciudad del mismo nombre. En 1935 era una pequeña aldea
de 15.000 habitantes, en su mayor parte trabajadores petroleros (con
mucha plata seguramente) gente de color y de baja extracción social.
¡Posiblemente hoy sea diferente, pero en aquellos días eso es lo que
mencionan los cronistas de la época! Después de dos horas de viaje
por mar, pertiendo de Maracaibo llegaron a Cabimas. Allí se
presentaron en el Circo Internacional el 20 de mayo y cantó hasta
más no poder, pero el público quería más y más...al caer el telón la
gente exaltada la emprendió contra el Circo. Destrozaron todas las
sillas y por último le prendieron fuego. Cuando la policía intervino
ya no había sino escombros. Aprovechando la oscuridad de la noche,
Gardel y su comitiva tuvieron que emprender furtivamente un regreso
apresurado a Maracaibo. ¡Qué experiencia la de aquella noche!
Ante Juan Vicente Gomez
Gobernaba entonces los destinos de Venezuela el dictador Juan
Vicente Gomez y éste queriendo escuchar a Gardel, lo invitó a cantar
a su residencia de Maracay (a dos horas de Caracas). Carlos que
debía actuar en el Teatro Principal, no tuvo más alternativa (ya que
habían ido por él) que salir directamente hacia la casa del anciano
mandatario (ese año murió) que lo esperaba con unos cien invitados
más. Conociendo Gardel que una de las debilidades del dictador, eran
las riñas de gallo, le cantó "Pobre gallo bataraz"...
"Pobre gallo bataraz se te está abriendo el pellejo ya ni pa´dar
un consejo como dicen te encontrás porque estás enclenque y viejo
pobre gallo bataraz..."
Pienso que a Juan Vicente Gomez no le gustó mucho la canción
porque la letra le decía mucho. Este sonríe cuando Gardel le canta y
al terminar la actuación el mandatario le dió 10.000 bolívares, que
Gardel rechazó en un principio pero que debe aceptarlos para no ser
descortés. Mientras tanto el empresario del Teatro Principal, se vió
en tremendas dificultades para explicarle al público el motivo por
el cual el zorzal argentino no se había presentado aquella noche.
En Curazao y Aruba
De Maracaibo partieron por mar hacia Curazao, la Antilla
Holandesa que está encima de Venezuela. Allí actuó durante cinco
noches. En aquel tiempo residían en esta isla un grupo grande de
venezolanos que incorformes con el gobierno dictatorial de tantos
años de Juan Vicente Gomez, se habían organizado para hacerle
resistencia a su gobierno. Y Gardel admirando el esfuerzo patriótico
de ese grupo de persona, toma los 10.000 bolívares que le había
entregado el mandatario venezolano y lo dona a la causa de los
exiliados. Y en Curazao también sucede otra situación muy importate.
Carlos Gardel que había esquivado el avión como medio de transporte,
porque le tenía pánico, decidió presentarse en Aruba, pero en vez de
ir por mar que era lo más lógico en aquellos días,aceptó viajar en
avión. Fué su primera experiencia aerea. De allí esta vez por mar, se
transladaron a Barranquilla en el vapor Presidente Gomez, llegando
el 4 de junio al puerto colombiano. Se alojó en el Hotel del Prado y
realizó en esta ciudad una presentación en el Teatro Apolo.
(x) Nota publicada en el diario "ALTAZOR" de Valencia (Venezuela)
del 31 de julio de 1996 en la sección Arte y Literatura
Como parte de la gira que estaba realizando, Gardel estuvo en
Venezuela desde el 25 de abril hasta el 23 de mayo de 1935, por lo
que se puede afirmar que el Cantor pasó en este país el penúltimo
mes de su vida.
El recibimiento
El jueves 25 de abril de 1935 Gardel llega al Puerto de la Guaira,
procedente de Puerto Rico, en la motonave “Lara”.
Era un jueves inolvidable para millares de venezolanos. Una multitud,
calculada en más de 3.000 personas, esperaba en los muelles desde
las 9 de la mañana a “El Divino Carlos” como lo había bautizado la
prensa desde días antes.
A las once y siete minutos bajó Gardel del vapor “Lara” Fue recibido
por Luis Plácido Pisarello. Don Luis Plácido Pisarello, ciudadano
argentino, con muchos años radicado en Venezuela fue el gestor
directo de la visita de Gardel a Venezuela.
Una limousine estaba preparada para trasladar al ilustre visitante y
en ella partió junto a sus guitarristas. Tanto fue el desborde
popular que Gardel debió refugiarse en la fábrica de vidrios de
Maiquetía. Allí bebió un refrigerio, calmando la sed impuesta por el
calor reinante. Acompañado de sus guitarristas: Riverol, Barbieri y
Aguilar, así como también de Le Pera, y tras sortear las
dificultades que produjo el hacinamiento ocasionado por la multitud
de admiradores, los viajeros lograron ser trasladados al hotel
“Miramar” en Macuto.
Ahí es recibido por un grupo de más de cien mujeres, ante la
sorpresa de los organizadores, ya que el almuerzo típico en el Hotel
no había sido anunciado públicamente, para dar a los viajeros unas
dos o tres horas de descanso. Gardel soporta los empujones y
pellizcos de las damas hasta que es puesto a resguardo y llevado a
la terraza del hotel donde están los representantes de la prensa.
Además de Pisarello, estuvieron en el almuerzo Edgar J. Anzola
director de la emisora de radio Broadcasting Caracas y Eloy Pérez
Alfonso, excelso narrador de carreras de caballos y quienes
fungieron de anfitriones del artista durante su estadía en
Venezuela.
El periodista Manssur Dekash (MD) del diario caraqueño “El
Heraldo” pudo entrevistar a Gardel (CG) brevemente:
MD: - Cuándo nació en usted la afición al tango?
CG: - Eso fue en Buenos Aires. Usted lo sabe, surge en los muchachos
al nacer. Lo mismo que en Sevilla no hay muchacho que no toree con
la toalla a un toro imaginario, allá no hay quien no cante tangos.
Profesionalmente comencé a cantar en los teatros, a fijarme en la
gente que tenía un estilo propio y adquirí fama en mi país.
MD: - Qué le parece España?
CG: - Gran país España! Qué público tan comprensivo y tan acogedor.
En cuanto acabe mis compromisos con el cine en Nueva Cork voy a
volver. Conocí Madrid, Barcelona, Bilbao, San Sebastián. Pero yo
quiero conocer Andalucía. Soñar bajo aquel cielo azul. Mientras no
conozca Andalucía, no creeré que conozco el mundo bien. En cuanto
pueda voy a España, porque esto de las películas me tiene embargado
por completo. Este viaje ha sido como una escapatoria de colegial.
No me quedan sino dos meses más y tengo que ir a Colombia, La Habana
y México.
MD: -Cual de sus películas le gusta más?
CG: -De las hechas hasta ahora “Melodía de Arrabal”, pero tengo
puestas todas mis esperanzas en “El Día que me Quieras”. Es una gran
película de gran emoción sentimental y de un acierto formidable en
la música.
MD: - Pues aquí, gustó más “El Tango en Broadway”. El público lo
encontró más logrado, más definitivo, más, como si dijéramos,
encontrándose a sí mismo como actor que en las otras películas.
CG: - Es posible. Usted sabe que los artistas somos unos pésimos
jueces de nosotros mismos. Casi nunca coinciden nuestros juicios con
los del público. Y como el público es quien forma nuestra fama, no
cabe duda de que es él el que tiene razón.
MD: -Y de sus tangos cuál le gusta más?
CG: -A eso sí que no puedo contestarle. Me gustan unos u otros según
el estado de ánimo en que me encuentro en ese día. Por eso yo nunca
hago programas de mis actuaciones anticipadamente. Voy cantando lo
que me siento con ganas de cantar.
MD: -Qué me puede decir de los millones de mujeres que lo aman en el
mundo entero?
CG: -No hombre, no crea usted eso…! Yo he llegado a pensar que eso
son infundios de mis compañeros de arte para hacerse reclamo.
Naturalmente que yo, como todo el que se exhibe en público, he
tenido mis éxitos amorosos. Pero no crea usted nada de eso de que lo
agobian a uno las mujeres y le escriben tal cantidad de cartas todos
los días, que preciso tres secretarias para contestarlas.
En este punto intervino Pisarello y pidió dejar almorzar y descansar
a Gardel para emprender viaje hacia Caracas.
Desde el Hotel “Miramar” Gardel y su comitiva se dirigieron hasta la
estación de trenes de La Guaira –ubicada frente a la Aduana-, donde
la comitiva emprendió viaje en tren, conducido por el señor
Francisco Delgado Martínez, y soportando un caluroso trayecto de dos
horas -de 1:30 a 3:30 p.m- hasta Caracas, por más que a Gardel como
es obvio le asignaran un vagón especial para el viaje.
El señor Martínez contó en una oportunidad que Gardel ese día vestía
“traje gris, bufanda liviana de colores y sombrero claro de fieltro”.
También recordó que el Cantor se asomó varias veces a la ventanilla
del tren, admirando el paisaje y retribuyendo el entusiasta saludo
del público.
En Caracas
Al arribar a la estación Caño Amarillo en Caracas, el tren fue
literalmente invadido por admiradores impacientes y Gardel debió ser
resguardado por sus acompañantes. La Banda de Música “Ayacucho Nº 1”
interpretaba pasodobles y valses criollos.
El recibimiento fue apoteósico. El gentío que se había agolpado en
la estación del ferrocarril, estaba dispuesto a cualquier cosa con
tal de ver a Carlos Gardel. En un momento dado fue tal la presión
del público, que los instrumentos de la Banda volaron por los aires,
rodando decenas de personas por el suelo y resultando muchos con
magulladuras y lesiones.
Las plantas del jardín de la estación ferroviaria fueron pisoteadas.
Debió intervenir la policía y en los forcejeos, hasta el propio
Alfredo Le Pera fue golpeado por error por un agente del orden. Y
así, en medio de ese gran tumulto, los viajeros lograron refugiarse
en los automóviles que les aguardaban, y partieron hacia sus
alojamientos en el Hotel “Majestic”. Hoy no existe pero en la época,
era “el más moderno y mejor situado”, según las promociones de
turismo.
El trayecto, que no llega a mil metros no se pudo terminar en carro,
el cual fue averiado por el público. Gardel bajó del mismo y llegó
al Hotel caminando y a ratos en andas, sobre los hombros del público,
durante varias cuadras.
Actuaciones en Caracas
Al día siguiente, 26 de abril, es la fecha indicada para la primera
actuación con gran promoción de la prensa escrita y radial en el
Teatro Principal, aún en pie en una de las esquinas de la Plaza
Bolívar. Allí se presenta con todo éxito a lo largo de ocho
actuaciones.
Ese día, llovía a cántaros sobre Caracas, pero ello no constituyó
ningún obstáculo para los apasionados admiradores. A las 9:15 de la
noche se produjo el debut. Era la costumbre alternar la actuación
del cantante de turno con la exhibición de una película. Ese día se
proyectó un corto metraje de Walt Disney llamado “El perro robado” y
luego estrenaron “Por Partida Cuádruple”, una película cómica de
Charlie Chase. Los precios para esa noche del debut eran “Patio”, 6
bolívares, “Balcón”, 4 bolívares y “Galería”, 2 bolívares. El cambio
de divisa entonces era alrededor de 3 bolívares por dólar americano.
El primer tema que cantó Gardel la noche del 26 de abril fue
“Cobardía” de Charlo y Amadori. Luego del tema inaugural interpretó:
“Carnaval”, “El Carretero”, “Insomnio”, “Tomo y Obligo”, “Por una
cabeza” y “Mi Buenos Aires querido”. Pero más tarde, ante la
insistencia y los aplausos interpretó varios otros temas.
El cambió de clima afectó la garganta de Gardel y debió suspender
sus actuaciones para ser atendido en la “Policlínica Caracas” por el
doctor Pedro González Vera.
La reaparición se produce el domingo 5 de mayo, cuando realiza una
magistral interpretación de “Mano a Mano” con el consecuente éxito
de proporciones gigantescas.
La última función en el Principal la realizó el jueves 9 de mayo,
costando la galería medio bolivar (0,50). Esta rebaja de precio fue
solicitada por el propio Gardel para que la gente de escasos
recursos también pudiera verlo en escena.
Las ocho actuaciones en el Teatro Principal se realizaron con la
boletería totalmente agotada, para un aproximado de 14.500 personas
que vieron a Gardel durante sus actuaciones en ese recinto.
El lunes 13 de mayo, realizó una función en el Teatro Rialto,
también frente a la Plaza Bolívar, en la misma calle del
“Principal”. Desde las tres de la tarde el público hizo
interminables colas para entrar a las dos funciones que el Zorzal
brindó ese día. El martes 14 de mayo, se presentó de nuevo en el
Teatro Rialto con idéntico éxito, en lo que significó su última
actuación pública en Caracas.
El miércoles 15 asistió a una audición en la emisora de radio
Broadcasting Caracas y cantó un programa escogido por el público
oyente.
El jueves 16, cantó en el Teatro Lamas de La Guaira. Es la localidad
donde está ubicado el puerto.
En Valencia
El viernes 17 de mayo, Gardel debutó en el Teatro Municipal de
Valencia, sumando más éxitos a su itinerario.
El Presidente lo invita
Estando en esta ciudad, recibe una invitación del Presidente de la
República, General Juan Vicente Gómez, para que vaya a cantar en su
presencia, en la ciudad de Maracay, capital del vecino Estado
Aragua. Allí el Presidente, quien nunca quiso establecerse en
Caracas, tenía fijada su residencia en la zona de “Las Delicias”.
Era una amplia casona colonial, rodeada de frondosa vegetación, que
aún, pese al tiempo transcurrido se mantiene en pie y es llamada “La
Macarena”.
Gardel acudió a la invitación, acompañado por sus tres guitarristas.
Lucía vestimenta gauchesca e interpretó siete temas, entre los
cuales intercaló “Pobre gallo bataraz”, estilo que logró conmover al
viejo caudillo, aficionado a las riñas de gallos.
Actuaciones en Maracaibo y Cabimas
Cumplido el compromiso con el general Gómez, Gardel y su comitiva se
trasladan a Maracaibo, en el Estado Zulia, contratado por la empresa
“Metro”. Llega allá a bordo del vapor “Libertador” y es recibido con
bombas pirotécnicas, sirenas de barcos, bocinas de automóviles y
centenares de admiradores. El sábado 18 se produce el debut, con la
papelería totalmente vendida.
El lunes 20 de mayo, Gardel va a Cabimas, en el mismo Estado Zulia,
epicentro de la producción petrolera nacional. Allí es contratado
por el Circo Internacional Passini y Cía. Con precios que van desde
Butaca por 7 bolívares, a Platea por 3 bolívares, Gardel agota la
boletería una vez más. Y canta fuera de programa numerosas canciones.
Entonces, tomando en consideración que el clima de Caracas lo había
afectado y por lo tanto el fuerte calor del Zulia podía provocarle
una recaída, decide dar por terminadas sus actuaciones.
Lamentablemente un grupo de inadaptados, enardecidos por la actitud
del cantor promueven un incidente de proporciones mayores,
destrozando sillas y todo lo que encuentran a su paso. Se dice que
el circo quedó totalmente destruido. Gardel y sus acompañantes salen
de la ciudad en la noche. Retornan a Maracaibo y el 22 ofrece dos
audiciones en el Teatro Baralt como despedida del pueblo Venezolano.
El 23 de Mayo parte hacia Curazao en la nave “Medea”.
Bibliografía:
MORENA Miguel A. - Historia artística de Carlos Gardel - Corregidor
Bs.As. 1990
STURLA Jorge - Reportaje “Gardel en Venezuela” - Publicado en la
revista “Viejo Almacén” Número Cero, Junio 1975 Ediciones Venarg,
Caracas.
YANES Oscar - “Memorias de Armandito: Historias ocultas, trágicas y
divertidas de la vida venezolana” Colección de libros Revista
“Bohemia” Nº 87, tomo 2 - Caracas, 1988.
He
tardado un poco en escribirte primero por no saber dónde debías contestarme,
pues como cambio muy seguido tengo miedo se pierdan las cartas, pero yo haré
que cuando salga a otro sitio me las envíen a donde yo vaya, como ves te
escribo desde Venezuela el país que vos conocés lo mismo que tío Juan, aquí me
han recibido como a un presidente. No te podés imaginar, las películas han hecho
una popularidad enorme, lo mismo en Puerto Rico, donde estuve antes que en
Venezuela, estoy ganando mucho dinero, creo que tendrás que esperarme hasta
septiembre en esa.Tengo que aprovechar de juntar mucha plata así cerrar el año
bien.Cuando termine tendremos en títulos y cédulas nacionales unos 250.000 $
argentinos es decir una renta de 1500 $ argentinos por mes asegurados y poco a
poco iré juntando hasta tener lo suficiente para no pensar más y trabajar
cuando me parezca, ya ves mamita que algo es algo. Estuve en Puerto Cabello,
gran éxito también, ya te contaré cuando esté allí. Dales besos y abrazos a mis
queridos tíos Juan y Carlota y vos recibíde tu hijo que te quiere y no olvida un millón.
Escribime así:
Carlos Gardel
Consulado Argentino
Bogotá – Colombia
Mamá decime si
tengo que mandar dinero o cuando vaya allí avisame”
Carta manuscrita por Carlos Gardel a
su madre desde hotel Majestic, Caracas - Venezuela
CARACAS, 1935
Esta segunda misiva fue escrita en Caracas. Se destaca en la hoja de
papel utilizada por el zorzal el logotipo del hotel Majestic, donde
el cantante se encontraba alojado en ese momento (mayo de 1935). En
otras misivas, escritas en Francia, hemos comprobado que Gardel
utilizaba papel carta con el membrete de la empresa “Paramount” y
muchas veces empleaba un block de hojas con papel finísimo y su
nombre completo grabado en letras azules provistas de un marcado
relieve.
La
carta tiene un contenido similar a la anterior, pero debemos
destacar que Gardel confirmaba en la misma un lejano acontecimiento
ocurrido en la vida de su madre: el viaje que los Gardes hicieron a
Venezuela, varios años antes del nacimiento de Carlitos. Es por ese
motivo que le dice: “te escribo desde Venezuela el país que vos
conocés lo mismo que tío Juan...”
Es muy
probable que a estas alturas del
siglo XXI nadie recuerde que en el
viejo Hotel Granada se hospedó
Carlos Gardel cuando visitó a
Maracaibo en mayo de 1935 en
compañía de sus músicos Domingo
Riverol, Guillermo Barbieri, José
María Aguilar y Alfredo Le Pera.
La
presencia del Zorzal Criollo en ese
hotel que ahora es el despojo de una
ruina agónica que nadie se atreve a
derribar, es uno de los tantos
fantasmas que deben rondar todas
las noches por sus desvencijados y
malolientes pasillos, escaleras y
terrazas.
Cuando
Gardel visitó Maracaibo, el Hotel
Granada tenía apenas 5 años de
construido. Era la novedad del
momento por su buena ubicación,
atractiva imagen arquitectónica y
por su ambientación interna que
fueron diseñadas bajo el influjo del
Art Nouveau y el Art Deco, aunque no
dejaba de tener también elementos
mediterráneos.
Gardel
y sus músicos arribaron al puerto de
Maracaibo la mañana del 17 de mayo
de 1935 a bordo del vapor Libertador.
Una muchedumbre lo recibió con gran
alegría bajo el sonido de las
sirenas de los barcos, de las
cornetas de los carros y de bombas
pirotécnicas. Un vehículo
descapotado lo trasladó directamente
al Hotel Granada donde tenía
reservadas desde hacía una semana
atrás tres habitaciones en el ala
sur del segundo piso. En una
pernoctaría sólo el cantante, y en
las otras sus músicos.
Frente
al hotel, ubicado en la también
recién inaugurada Carretera Unión,
lo esperaron igualmente cientos de
personas, sobre todo un tumulto de
mujeres de la clase alta que
deseaban verlo de cerca para
estrechar sus manos y dejarle, entre
susurros y suspiros, pañuelos
perfumados y uno que otro papelito
con escritos insinuantes impregnados
de aromáticas esencias.
Tras
vadear el acoso de las admiradoras
pudo entrar finalmente al Granada.
Se le notaba cansado por el trajín
del viaje desde La Guaira a
Maracaibo. Ese día vestía “traje
gris, bufanda liviana de colores y
sombrero claro de fieltro”. (1) “El
Morocho del Abasto” pensó que ya lo
peor había terminado, pero una vez
que cruzó el umbral de la recepción
se formó otra algarabía. Los meseros
y cocineros “que eran de vocecita
aflautada y caminar ligerito
exclamaban: que ojos tan hermosos,
parecen un par de uvas, refiriéndose
a Gardel”. (2)
Al
cantante debió impresionarle la
imagen y el ambiente cálido y
acogedor que se respiraba en el
Granada en esos tiempos que todavía
olía a nuevo, sin embargo, debió
reconocer, en su fuero interno, que
había conocido mejores hoteles en
las capitales del mundo donde se
había hospedado, como el Ritz de
Nueva York, el Palace de Madrid, el
Regina de Barcelona o el Meurice de
París.
El
Granada era en verdad un hotel
modesto en una ciudad que apenas
salía de su pasado aldeano y
colonial, pero que estaban entrando
en un proceso acelerado de cambios
como resultado del incipiente
desarrollo de la industria petrolera.
Su estructura está montada sobre un
área de 735 metros cuadrados y
constaba de 4 plantas.
La
primera planta era un sótano donde
estaba el servicio y un depósito. En
la planta baja funcionaba la
recepción, el área de cocina y
servicios, el comedor, parte de la
habitaciones y un café panorámico
con vista a la Carretera Unión. En
sus mejores tiempo, el área donde
estaba el comedor y el café era muy
visitada por su calida, relajada y
acogedora atmósfera. Estaba decorada
con piezas únicas de estilo Art Deco
que eran dignas de colección.
Contó
con un primer nivel donde había 15
habitaciones más una pequeña
dependencia de servicios, y luego un
último nivel con igual número de
habitaciones donde estaban 2
miradores o estancias destinadas al
esparcimiento de los huéspedes, pero
que años más tarde fueron
modificadas para ofrecer mayor
capacidad de habitaciones.
Las
cuatro plantas estaban conectadas
por un ascensor ubicado en la parte
sur de la construcción y una
escalera central de espectacular
acceso y diseño de baranda.
Solamente dos edificios de Maracaibo
tenía ascensor en ese año, el otro
era La Botica Nueva. El Granada
tenía en 1935 capacidad para recibir
100 personas distribuidas en 67
alcobas que eran atendidas por 35
empleados de servicio y 5 de
administración.
La
habitación de Gardel no tenía aire
acondicionado, pero en el ala sur a
menudo entraba por las noches una
brisa agradable que hacía soportable
los calores que suelen dominar la
ciudad. Además, desde su amplia
ventana se podía apreciar una vista
impresionante del Lago de Maracaibo.
Logo del Hotel Granada
Hubo
personas que vieron a Gardel con su
peculiar peinado y su esbelta figura
que atraían a las mujeres, pasearse
con su esti
Logo del
Hotel Granada
lo
de dandy por los corredores del
Hotel Granada vestido con pantalón
negro, tirantes, camisa blanca manga
larga y zapatos de charol. Otros
aseguraban que lo conocieron cuando
desayunaba en el café que dada hacia
la Carretera Unión tomándose una
copa de coñac marca Hennessy.
Gardel
salió del Granada la noche del 18 de
mayo hacia el Teatro Metro donde
ofreció un clamoroso recital con
boletería agotada. El 20 de mayo fue
a Cabimas para ofrecer otra
actuación. Regresó al hotel al día
siguiente y pernoctó en la misma
habitación que se le había reservado.
Dos días después ofreció otro
recital, esta vez en el Teatro
Baralt, donde no quedó espacio para
un alma.
Gardel
tocó las puertas, las escaleras y la
platería del Hotel Granada, aplacó
en una de sus mullidas camas el
cansancio que dejan una noche de
actuación, vio al Lago en la mañana,
percibió el calor de la ciudad y de
su gente, apagó las colillas de los
cigarros en los elegantes ceniceros
Art Deco del café. Y, a lo mejor, hasta
presintió en sus pocos momentos de
soledad y bajo el silencio que le
deparaba la habitación, que esa
sería la última vez que vería esta
tierra.
(1)
Testimonio de Luis Felipe Barboza
Villamizar. Aventurero colombiano
que vio a Gardel en Maracaibo.