|
Gardel en
Francia - 1924 |
||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||
|
Alborea el año 1924 y Gardel
Razzano han intervenido en cuarenta funciones, cumpliendo su comprom El dúo resuelve descansar y pasear. Ambos artistas tienen puestos sus ilusionados ojos en Francia. Los bolsillos les respaldan un viaje a lo grande. Han gastado dinero en España, pero ganaron mucho más. Y sus ganancias por derecho fonográficos han sido cuantiosas. Cuando salen en la combinación internacional de trenes, rumbo a la tierra francesa, agitando los pañuelos desde las ventanillas, dejan en el andén español una legión de amigos...y se llevan un millón de francos. .... Pasados los Pirineos, hay una parada obligatoria para los pasajeros a Francia. Pero nunca tan obligada para alguien, como para este pasajero que se llama Carlos Gardel. La parada obligada es Toulouse, ciudad donde él nació y de la que partió a los tres años de edad para Buenos Aires. Sólo tiene, por consiguiente, de su ciudad natal, las referencias que siempre le han llegado por boca de la madre, que todos los años se hace una escapada de tres o cuatro meses para ver a su viejita y a su hermano Jean. (Iba y volvía exclusivamente en el buque Massilia, cuya oficialidad guardaba deferentes consideraciones para la suave señora francesa, madre de un célebre cantor argentino, tan modesta a la vez, que jamás quiso viajar en primera clase...). La llegada de Gardel y Razzano a Toulouse coincide con una de las estadas de doña Berta en la ciudad provenzal del añejo prestigio romántico, que ampara el macizo pétreo de los Pirineos y arrullan las aguas parleras del río Garona. Gardel vuelve por primera vez al sitio de su nacimiento y sus ojos ansiosos descubren primero a la figura adorada: -¡Mamá!... Y después abraza al tranquilo y afable señor que la acompaña. ¡Este debe ser el tío
Jean!... El es. Pero en seguida Gardel y Razzano reparan que hay muchas caras a
su alrededor...¿ Es posible?. Tenían entendido que la familia era tan
corta.... Por el pueblo entero ha
pasado, de vecino a vecino, una mágica frase-¿Savez vous? ¡Aujoardhui arrive
Charles, le fils de madama Gardes!...Cita de honor. Todos han ido a recibir a
Carlos, el hijo de la señora Gardes, nacido allí y triunfador en América y
España. Gardel y Razzano responden con gestos y ademanes conmovidos, a tan
afables gentes. Cruzan las calles de la pacífica ciudad sobre losas antiguas y
a la vera de muros de leyenda. -¿Cómo está la abuelita?- pregunta Carlos a la
madre feliz, apoyada en su brazo. -Esperandote impaciente. Para tocar tus manos
con sus manos, para oír tu voz, ya que el destino le ha negado el consuelo de
verte ya hombre. Al llegar a la casa, corre Carlos al sillón de aquella abuela
de ochenta y ocho años, ya ciega. La abraza y la besa, de rodillas, desahogando
un afán cariñoso Sube Gardel al piso alto. El tío Jean abre los gruesos postigos de una ventana. Gardel se asoma desde allí a la tarde diáfana, al paisaje montañés, al caserío parejo y soñoliento. Por su mente cruzan visiones de luminarias y rumores de aplausos en tantos lugares del mundo. Y un girar infinito de ruedas de cera magnética, que llevan la voz triunfal a todas las lejanías. ¡Dios sea bendito! Cuando Él pone alas, se puede llegar a las alturas desde la más humilde cuna...o sin cuna. Desde la ventana, se llena el ámbito con la voz de Gardel que canta ahora: Soy joven, pero en mi frente llevo la luz del destino Francisco García Jiménez Del libro CARLOS GARDEL Y SU ÉPOCA, de Francisco García Jiménez (1976) La 1º edición data de 1946. Luego, en años inmediatos, se conocieron sucesivas reediciones, hasta que el rótulo de agotado prolongó un silencio inexplicable e inmerecidamente pertinaz con aquella primera biografía formal de Carlos Gardel. Ahora, reelaborada y ampliada por su autor, la biografía del zorzal criollo tiene, por fin, un destino justo: la edición definitiva, decantada por el tiempo, y además escrita por un amigo íntimo de Gardel y de su compañero artístico José Razzano, un poeta como García Jiménez, que tuvo el privilegio de ser interpretado en 18 composiciones por el mitológico y legendario Carlos Gardel. La vigencia de este libro está dada por sus propios protagonistas , y esa dura y dulce nostalgia a la que, dificílmente, podrán escapar aquellos que vivirán bajo el hechizo de una voz imposible de borrar desde cualquier distancia u olvido... Ediciones Corregidor, 1976. Francisco
García Jiménez (1899-1983)
Otros articulos por Francisco García Jiménez:
Last
update:
July 15, 2011
Copyright
© MMXI Jack Lupic //
Todos derechos reservados NO PART OF THIS SITE (IMAGES AND |