Gardel en Francia - 1924
Por: Francisco García Jiménez

Gardel y los Gardes, 18 de septiembre de 1934.

Gardel y su familia en Albi cerca de Toulouse, 18 de septiembre de 1934.
(Gardel visitó a Toulouse 5 veces entre 1923-1934).

Las personas son de izquierda a derecha: Una señora desconocida, la madre de Elise Ramières, Elise Ramières (la esposa de Louis Ramières) con una niña no identificada, Carlos Gardel, Jean Gardes (el tío de Gardel) y Charlotte Gardes Laurence (la esposa de Jean y cuñada de Berthe).
La foto la tomó Luis Ramières, el esposo de Elise, y quien era primo segundo de Gardel. La foto no fue tomada en Toulouse, como erroneamente lo indican todos los autores argentinos. Funte: Juan Carlos Orofino.
(Para ampliar la foto, oprime aqui)
He aquí una postal que Gardel envió a su familia en Toulouse.

Alborea el año 1924 y Gardel Razzano han intervenido en cuarenta funciones, cumpliendo su compromiso en España con la compañía De Rosas. El dúo resuelve descansar y pasear. Ambos artistas tienen puestos sus ilusionados ojos en Francia. Los bolsillos les respaldan un viaje a lo grande. Han gastado dinero en España, pero ganaron mucho más. Y  sus ganancias por derecho fonográficos han sido cuantiosas. Cuando salen en la combinación internacional de trenes, rumbo a la tierra francesa, agitando los pañuelos desde las ventanillas, dejan en el andén español una legión de amigos...y se llevan un millón de francos. ....

Pasados los Pirineos, hay una parada obligatoria para los pasajeros a Francia. Pero nunca tan obligada para alguien, como para este pasajero que se llama Carlos Gardel.

La parada obligada es Toulouse, ciudad donde él Gardel's first performance in Paris was on September 30, 1928 Theatre Femina on the Champs Elysees, in a benefit concert for the victims of the Guadeloupe catastrophe nació y de la que partió a los tres años de edad para Buenos Aires. Sólo tiene, por consiguiente, de su ciudad natal, las referencias que siempre le han llegado por boca de la madre, que todos los años se hace una escapada de tres o cuatro meses para ver a su viejita y a su hermano Jean. (Iba y volvía exclusivamente en el buque Massilia, cuya oficialidad guardaba deferentes consideraciones para la suave señora francesa, madre de un célebre cantor argentino, tan modesta a la vez, que jamás quiso viajar en primera clase...). La llegada de Gardel y Razzano a Toulouse coincide con una de las estadas de doña Berta en la ciudad provenzal del añejo prestigio romántico, que ampara el macizo pétreo de los Pirineos y arrullan las aguas parleras del río Garona. Gardel vuelve por primera vez al sitio de su nacimiento y sus ojos ansiosos descubren primero a la figura adorada: -¡Mamá!... Y después abraza al tranquilo y afable señor que la acompaña.

¡Este debe ser el tío Jean!... El es. Pero en seguida Gardel y Razzano reparan que hay muchas caras a su alrededor...¿ Es posible?. Tenían entendido que la familia era tan corta....
Doña Berta sonríe ante las sorprendidas miradas de Carlos y José, que se ven rodeados de gente y más gente, y les explica, como pidiéndoles perdón por una curiosidad que ha despertado ella con su relato:: - Son vecinos del lugar que me han acompañado a recibirlos... El pueblo entero de Toulouse es el que se ha juntado en la estación, al pie de los estribos del expreso Midi, cuando resopla la locomotora contenida y rechinan los frenos del convoy.

Por el pueblo entero ha pasado, de vecino a vecino, una mágica frase-¿Savez vous? ¡Aujoardhui arrive Charles, le fils de madama Gardes!...Cita de honor. Todos han ido a recibir a Carlos, el hijo de la señora Gardes, nacido allí y triunfador en América y España. Gardel y Razzano responden con gestos y ademanes conmovidos, a tan afables gentes. Cruzan las calles de la pacífica ciudad sobre losas antiguas y a la vera de muros de leyenda. -¿Cómo está la abuelita?- pregunta Carlos a la madre feliz, apoyada en su brazo. -Esperandote impaciente. Para tocar tus manos con sus manos, para oír tu voz, ya que el destino le ha negado el consuelo de verte ya hombre. Al llegar a la casa, corre Carlos al sillón de aquella abuela de ochenta y ocho años, ya ciega. La abraza y la besa, de rodillas, desahogando un afán cariñoso Gardel in Paris - 1928que 51 rue Spontini, Paris. Gardel stayed here during 1928-29. ha llenado su corazón ausente. ¡Dios sea bendito! Este es el nieto que salió de sus brazos pequeñito, paria inocente, bajo el signo de negra desventura, y le vuelve a los brazos ya hombre, afortunado, querido por tanta gente de tantos países. Su hija Berta solloza ahora de alegría. Su otro hijo, Jean, cambia una empañada mirada con Razzano. Toma a este del brazo y le lleva a recorrer la añosa y pulcra casita. Se les une de pronto Berta, subiendo con ellos al piso alto por la crujiente escalera de recios maderos. Abajo, Gardel ya ha sacado de adentro al muchachón que es, y le canta a la abuela una canción francesa que allá en Buenos Aires ha escuchado miles de veces a la madre:
De chiffon...fon...fon,
la petite marionette...
De chiffon...fon...fon,
dormant-tu rapide, 
cest bon!...

Sube Gardel al piso alto. El tío Jean abre los gruesos postigos de una ventana. Gardel se asoma desde allí a la tarde diáfana, al paisaje montañés, al caserío parejo y soñoliento. Por su mente cruzan visiones de luminarias y rumores de aplausos en tantos lugares del mundo. Y un girar infinito de ruedas de cera magnética, que llevan la voz triunfal a todas las lejanías. ¡Dios sea bendito! Cuando Él pone alas, se puede llegar a las alturas desde la más humilde cuna...o sin cuna. Desde la ventana, se llena el ámbito con la voz de Gardel que canta ahora: Soy joven, pero en mi frente llevo la luz del destino

Francisco García Jiménez


Del libro CARLOS GARDEL Y SU ÉPOCA, de Francisco García Jiménez (1976)

La 1º edición data de 1946. Luego, en años inmediatos, se conocieron sucesivas reediciones, hasta que el rótulo de agotado prolongó un silencio inexplicable e inmerecidamente pertinaz con aquella primera biografía formal de Carlos Gardel. Ahora, reelaborada y ampliada por su autor, la biografía del zorzal criollo tiene, por fin, un destino justo: la edición definitiva, decantada por el tiempo, y además escrita por un amigo íntimo de Gardel y de su compañero artístico José Razzano, un poeta como García Jiménez, que tuvo el privilegio de ser interpretado en 18 compoisiciones por el mitológico y legendario Carlos Gardel. La vigencia de este libro está dada por sus propios protagonistas , y esa dura y dulce nostalgia a la que, dificílmente, podrán escapar aquellos que vivirán bajo el hechizo de una voz imposible de borrar desde cualquier distancia u olvido... Ediciones Corregidor, 1976.

Francisco García Jiménez (1899-1983)
Periodista, comediógrafo, guionista de peliculas y autor de varios volúmenes sobre el tango.


Los encuentros familiares de Gardel

 
Algo que no es muy conocido por los admiradores de Gardel, son sus cinco visitas a la ciudad de Toulouse, sin ningún propósito artístico, sólo para visitar a sus parientes.

El primer viaje fue en enero de 1924 y, conforme nos dice Miguel Morena en su libro "Historia artística de Carlos Gardel": «En el expreso Midi llegan de España a Toulouse, visitando la casa natal de Gardel, en donde viven la abuela y un tío del Zorzal. Se encuentra también allí Doña Berta».

La segunda visita fue en septiembre de 1928. Desembarca en Barcelona y luego prosigue viaje con su chofer hasta Toulouse (Francia) y pernoctan en el Plaza Hotel; al día siguiente Gardel visita a sus familiares.

El conductor, Antonio Sumage, lo confirma en la revista "Aquí está", Nº 882 del 15/3/1944: «Recién hizo su visita a los parientes al otro día. Tenía interés en verlos, sobre todo por tratarse de hermanos de su madre. Él mismo había nacido en una de esas tantas casitas...»

El tercer encuentro con sus parientes se produjo entre abril y mayo de 1932, según una carta a su apoderado Armando Defino, en la que cuenta que visita sólo a sus familiares, que no estaba su madre y que luego lleva a estos a París.

En diciembre de 1933 se produce la cuarta visita, en la que Gardel viaja a Toulouse especialmente para encontrarse con Doña Berta, quien se encontraba en casa de sus familiares.

Lo mismo ocurre en su quinta y últimavisita, el 25 de agosto de 1934. El cantor parte hacia Europa en el vapor Bremen, para tomarse un merecido descanso luego de tantos meses de continuo trabajo y pasar algunos días con su madre, por entonces en Toulouse (Miguel Morena, obra citada).

Me pareció importante ilustrar esta nota con una tarjeta postal de Carlos Gardel dirigida a sus abuelos. Como Gardel tenía la costumbre de no fechar su correspondencia, esta puede haber sido enviada entre 1924 y 1930.

Esta postal está en poder de la señora Jane Ceyte y que le fuera donada por Charlotte Laurence, esposa de Jean Marie Gardes, tío de Gardel. Charlotte falleció en 1950, como está documentado en el libro "Généalogie d'un mythe ou la famille toulousaine de Carlos Gardel", de Christiane Bricheteau.

Mis queridos abuelos : pasen un feliz año nuevo

Les mando esta pequeña
tarjeta para hacerles presente que
siempre les recuerdo con cariño y
lo mismo que a mi buena tía
Carlota y el bueno de mi tío
Jean, aquí estamos muy contentos
de que se encuentren bien de salud
nosotros muy bien y pronto si Dios
quiere volveré a pasar una 
temporadita con Uds.

su nieto que les quiere y no olvida.

Carlos

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An article on how Gardel met Razzano and his favorite recipes in Abasto restaurants.

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Last update: October 13, 2008

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