Gardel en persona en el estreno de la película de Gardel "Cuesta abajo" en el Teatro Campoamor, N.Y., 10 de agosto de 1934 ¡Qué fenómeno, viejo; qué fenómeno! Carlos Gardel at the Gala presentation of his film CUESTA ABAJO in the
In the center of this brochure is Gardel's letter, dated July 31, 1934 where he promises to attend the grand opening and the showing of his Paramount film "Cuesta Abajo". (for bigger version, click here. On the bill that night were also some of the top Cuban stars of the day. Most notable was Trio Matamoros, one of the most popular early Cuban bands formed in 1925 by Miguel Matamoros. Alberto Socarras was a Cuban clarinetist, and bandleader. Socarras is credited as the pioneer of Afro-Cuban jazz.
Gardel' wild reception at the Theater Campoamor
El estreno de "Cuesta abajo", primera película norteamericana de
Gardel, está relatado en el libro de Terig Tucci, Gardel en Nueva York. Tucci
estuvo junto al cantor como director musical en ese último período. Dice asi:
"El anuncio del estreno de 'Cuesta abajo' en el Teatro Campoamor, de la
barriada latina, tenía al avispero latinoamericano en pleno revuelo. Todo el
mundo quería ver la primera pelicula de Gardel rodada en los Estados Unidos. Era
obvio que el teatro, con sólo 1.500 localidades, resultaría chico ante la
demanda popular. "Agreguese a esto la propaganda que la Paramount había desencadenado en la radio y en la prensa, y se tendrá una ligera idea de la fiebre que existía en el ambiente. La función se había fijado para las 9 de la noche. Dos horas antes era absolutamente imposible acercarse al Campomor, invadido ya por una ola humana sin precedents en la historia del barrio. Cuando se hizo evidente que la muchedumbre amenazaba el éxito de la velada y para apagar los ardores del público, muy apropiadamente se resolvió llamar al cuartel de bomberos para reforzar a la policia y mantener el orden. Policías y bomberos abrieron finalmente un sendero en la masa humana para que los invitados y los felices poseedores de entradas pudieran llegar a las puertas del teatro. "A la hora de la función había mil quinientos asientos ocupados, mil personas paradas en los pasillos laterales, y diez mil más que se agolpaban a las puertas del teatro pugnando por entrar, y que se dcsbordaban en la acera y la calle, imposibilitando el transito de peatones y vehiculos. La empresa hizo colocar altoparlantes en la calle, en deferencia a quienes no habían podido entrar, para que fuera posible escuchar las canciones y los diálogos de la película. "La entrada de Gardel y su comitiva hubiese sido materialmente imposible de no mediar la ayuda de la policía y los bomberos, que a fuerza de suplicas y empujones abrieron un camino entre el denso mar de gente. Los saludos, gritos y los 'Viva Gardel' eran ensordecedores. Con su más afable sonrisa e irradiando satisfacción y felicidad, Gardel agradeciá las demostraciones de afecto. Su plana mayor, entre los que me encontraba yo, pasó directamente al palco do honor. "La aparición de Gardel en el palco cobró caracteres apoteóticos. El público, de pie, aplaudía frenético. La demostración duró mas de quince minutos. El empresario tuvo que salir al proscenio y suplicar al público que se tranquilizara para dar comienzo a la función. "Por fin, se oscurece la sala, se ilumina la pantalla, y a los pocos momentos se oyen en los altosparlantes los acordes de apertura. La pantalla anuncia con imponentes letras: PARAMOUNT PICTURES PRESENTA A CARLOS GARDEL EN 'CUESTA ABAJO'. "Hacer un relato de las innumerables interrupciones al final de cada canción, en que las explosiones de aplausos eran tan espontáneas, ruidosas e inevitables como un aluvión, sería punto menos que imposible. Una demostración seguía a otra, con el mismo entusiasmo, con igual vehemencia. La función, que debió terminar a las once, se prolongó hasta la una de la mañana. "La demostración de admiración y cariño, que al terminar la película le tributó el público, nuevamente de pie, rayaba en idolatría. Los gritos de '¡Viva Gardel!' sonaban en todos los ámbitos del teatro. A pedido del público, Gardel dijo unas pocas palabras y agradeció con frases sencillas, muy bien dichas porque eran sinceras, el cálido recibi miento de que había sido objeto. Esto desató más demostraciones, con renovado entusiasmo. El pandemónium se prolongaba interminable, el revuelo no menguaba.
"Un capitán de policía
nos hizo señas de que to siguiéramos. Salimos del palco, que ya estaba invadido
de gente, descendimos por una escalera interior al sótano del teatro y, siempre
guiados por él, salimos a la calle por la parte de atrás, donde nos esperaba un
taxi. Entramos ocho personas en el coche. No quedaba espacio para una alfiler.
Gardel no cabía en sí de júbilo, y no hacía más que decir y repetir con su
acento criollo: Del libro: Yo, Gardel - por Oscar del Priore David F. Martín 10/5/2003 7:13:17 PM Atención, señoras y señores. ARTÍCULO INÉDITO: Diario “La Prensa”, Nueva York, 10 de agosto de 1934 “La reserva de la policía y una división de emergencia fueron llamadas para imponer el orden con motivo de la inauguración del Campoamor. El teatro estaba lleno, con mil quinientas personas; pero afuera más de tres mil esperaban la llegada del cantante argentino, ídolo del pueblo hispanoamericano. Tan grande y fuerte era la avalancha, que un policía, George M. Timmons, fue herido en una mano al ser empujado contra los cristales de una puerta. Mientras adentro los aplausos sucedían a las escenas de la cinta, en la calle la multitud clamaba por Carlos Gardel, quien un cuarto de hora antes de terminarse la proyección tuvo que abandonar el local acompañado de una escolta policiaca para no ser atropellado por la aglomeración de gente ansiosa de saludarle” El artículo se refiere al estreno de la película “Cuesta abajo”. Todo esto veinte años antes del fenómeno Elvis Presley. Saludos cordiales
GARDEL
SE METIÓ NUEVA YORK EN EL BOLSILLO. Diario Crítica, 24 de enero
de 1934
Ver
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